Liga Militar (Grecia)
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La Liga Militar fue una organización de militares griegos que controló indirectamente la política del país entre 1909 y 1910, forzando varios cambios de gobierno y la aprobación de numerosa legislación que consideraba renovadora.[1] Su llamamiento a Eleftherios Venizelos para participar en la política nacional cambió la misma hasta la Segunda Guerra Mundial.

Una década de estancamiento, crisis económica, descontento social y nula expansión territorial siguió a la derrota militar de Grecia en la guerra contra el Imperio otomano de 1897. En el Ejército surgieron sociedades secretas críticas con la actuación del Gobierno, a menudo encabezado por Georgios Theotokis, y de la dirección de los asuntos militares por el príncipe heredero Constantino, jefe del Estado Mayor.[2]
Las primeras reuniones informales de militares para evaluar la situación se dieron a finales de 1908,[2] pero las actividades de estos grupos se aceleraron solamente a finales de la primavera de 1909.[2] El objetivo principal de los oficiales en estos primeros meses fue aumentar el número de conspiradores, que creció a comienzos de 1909.[2] Estos oficiales se inspiraron en parte en la reciente revuelta de los Jóvenes Turcos en el Imperio otomano y en las recientes actividades de las sociedades secretas en Serbia (1903) y en Portugal (1908), que habían logrado cambiar los gobiernos nacionales respectivos.[2]
Un grupo de tenientes entre los que se contaba Theodoros Pangalos se reunió en mayo de 1909 para criticar la falta de intromisión del rey en la política nacional y su control de la exterior, la conducta del diádoco como jefe del Estado Mayor y los mandos militares de otros príncipes de la familia real.[3] Su postura era en general antidinástica y chovinista. Otro grupo, esta vez de capitanes, se reunió por su parte a comienzos de junio para censurar también la situación del país, pero mucho más moderadamente, defendiendo la aprobación de leyes que reforzasen las fuerzas armadas.[3] Un tercer grupo de suboficiales formó una tercera sociedad.[3] Los tres grupos coexistieron independientemente al comienzo.[3]
Las organizaciones de tenientes y capitanes se reunieron el 8 de julio de 1909 para tratar su posible unión.[3] Tras un comienzo infructuoso, la presencia de un coronel enviado por el Gobierno para acabar con la reunión hizo que los dos grupos aprobasen la unión y se formase oficialmente la Liga Militar (en griego antiguo: Στρατιωτικός Σύνδεσμος, Stratiotikos Syndesmos).[4] Dos días más tarde, aprobaban la creación de un comité que debía defender sus exigencias.[4] La principal de ellas era el reforzamiento de las fuerzas armadas, que el Gobierno debía llevar a cabo inmediatamente, incluso si para ello era necesario amenazarlo con el uso de la fuerza por los conjurados.[4]
Pronto los militares consiguieron en el apoyo de ciertos periódicos, que comenzaron a defender en sus editoriales las demandas de los conspiradores.[4]
Los opositores a la Liga no contaban con la unidad ni con la fuerza suficiente para oponerse a ella.[5] La Liga controlaba tanto el Ejército de Tierra como la Armada, cimientos de la monarquía.[5] Los partidos políticos, que la prensa vituperaba por su corrupción, no lograron el respaldo suficiente de sus bases para oponerse a la Liga.[5] La mayoría de los dirigentes del Parlamento consideraron que una postura moderada hacia los militares era la mejor para evitar una posible guerra civil.[5]
El pronunciamiento de Goudi
Las guarniciones de la capital se amotinaron el 28 de agosto de 1909 y, ante la incapacidad del Gobierno de sofocar la revuelta y de lograr el apoyo de otras unidades, consiguieron el cambio de gabinete y la aceptación por el nuevo primer ministro, Kiriakulis Mavromichalis, de las exigencias que Dimitrios Rallis había rechazado.[6] Pronto la Liga se hizo con el control de las fuerzas armadas, purgando a los oficiales sospechosos de hostilidad a ella.[7]
Una gran manifestación se celebró en la capital el 14 de septiembrejul./ 27 de septiembre de 1909greg.; la habían convocado los gremios de la ciudad para mostrar su apoyo a la Liga y tratar de desbaratar cualquier oposición a ella en el Parlamento.[5] La marcha fue un éxito e incluso logró un apoyo aparente del monarca.
El nuevo Gobierno de Kiriakulis Mavromichalis, minoritario en las Cortes griegas, se apresuró a aprobar las medidas exigidas por la Liga, que cumplió su amenaza de intervención militar ante cualquier intento de obstrucción en el Parlamento.[8] Theotokis se mantuvo como jefe del principal partido en el Parlamento, opuesto a la Liga, pero consciente de su poder y finalmente cooperó con el Gobierno para aprobar las medidas impuestas por los militares.[8]
Control del gobierno

La Liga hubo de reconocer la falta de cambios en el país a pesar de la numerosa legislación aprobada por el Parlamento en la segunda mitad de 1909 y comienzos de 1910: la mudanza no podía darse simplemente por la aprobación de leyes.[9][1] Los militares eran incapaces de lograr un apoyo sincero de los políticos griegos, por lo que llamaron a Eleftherios Venizelos de Creta para solicitar su consejo.[9][1] Venizelos los convenció para que solicitasen la convocatoria de una Asamblea Nacional que modificase ciertos artículos de la Constitución y asegurase la continuación de la renovación política y militar del país, a cambio de la disolución de la Liga Militar.[9][1]

La Liga expuso sus condiciones para su disolución el 26 de enero de 1910: se debía formar un nuevo Gobierno con la confianza de la Liga que aprobase las últimas medidas legislativas antes de convocar una Asamblea Nacional para revisar parcialmente la Constitución.[10] La Liga consintió en disolverse antes de que el rey convocase a la Asamblea (29 de marzo de 1910) tras largas negociaciones entre ella, el monarca y los dirigentes políticos, en algunas de las cuales participó Venizelos, .[11] El soberano convocó formalmente la Asamblea al día siguiente, según el acuerdo pactado, y los militares se retiraron de la vida política del país.[11]