Literatura en piamontés
From Wikipedia, the free encyclopedia
La literatura en piamontés hace referencia al conjunto de textos escritos a lo largo de los siglos en idioma piamontés.

La primera evidencia de la formación del vernáculo piamontés se encontró en la iglesia de Santa Maria Maggiore en Vercelli, en forma de un mosaico en el suelo que data de 1040. La segunda es una inscripción en la iglesia de Sant'Evasio, en Casale Monferrato.
El primer texto sustancial en lengua vernácula son los llamados "Sermoni subalpini" (Sermones Subalpinos) de 1150, conservados en la Biblioteca Nacional Universitaria de Turín. Consisten en 22 sermones completos escritos como comentarios litúrgicos, destinados a ser textos educativos para las escuelas de formación de los Caballeros Templarios. Tales escuelas eran comunes en el Piamonte de la época, ya que la región estaba situada a lo largo de la Vía Francígena.[1] Durante los siglos XII y XIII, muchos trovadores llegaron a las cortes de Saluzzo, Montferrat y Saboya, trayendo los valores del amor cortés en occitano. El único autor que dejó obras en el vernáculo local sobre este tema fue Nicoletto da Torino.
En los siglos siguientes, el piamontés comenzó a establecerse como lengua administrativa. Además de la literatura religiosa, también se escribieron documentos oficiales, actas notariales y crónicas históricas. También se desarrolló un teatro piamontés religioso; sus obras más famosas son "Ël Gelind" y "La Natività".
El periodo intermedio
Con la difusión de la cultura humanista destaca Giovan Giorgio Alione de Asti (1460–1529), quien escribió su "Opera Iocunda", una colección de farsas humorísticas.[2] A finales del siglo XVII, la comedia "Ël Cont Piolèt" de Carlo Giambattista Tana marcó el nacimiento del teatro moderno piamontés.

Literatura moderna (Siglo XVIII)
El siglo XVIII fue el periodo en el que la conciencia de la nación piamontesa alcanzó su punto máximo. Destacan obras como L’Arpa discordata, inspirada en el sitio de Turín de 1706; las canciones satíricas del padre Ignazio Isler (1702–1788); y la primera gramática piamontesa de Maurizio Pipino.
En 1773 nació Edoardo Ignazio Calvo. A pesar de morir joven, sus Fàule moraj (Fábulas morales) proporcionaron la máxima expresión de la poesía civil para la nación piamontesa.
El siglo XIX: teatro y sátira
El siglo XIX vio un gran florecimiento de escritores. Entre los poetas destacaron Angelo Brofferio y Norberto Rosa. El teatro alcanzó su cima con Vittorio Bersezio y su obra maestra Le miserie 'd Monsù Travet. En las últimas décadas del siglo, el periódico "'L Birichin" ganó una inmensa popularidad, publicando incluso novelas por entregas de autores como Carolina Invernizio.
El siglo XX: compromiso y renovación

En el siglo XX surgieron autores de gran valor como los poetas Nino Costa y Pinin Pacòt. La Companìa dij Brandé, fundada en 1927 por Pacòt, Oreste Gallina y Alfredo Formica, representó el grupo más vital de la cultura literaria piamontesa, buscando una renovación lírica y lingüística.
Otros colaboradores excepcionales fueron Camillo Brero, Tavo Burat y Bianca Dorato. A partir de la década de 1980, la literatura piamontesa experimentó una transformación hacia una mayor dignidad científica e internacional, gracias a figuras como Gianrenzo Clivio y Sergio Gilardino, vinculados a instituciones como la Universidad McGill de Montreal.
Hoy en día, la vitalidad de la lengua se mantiene a través de una nueva generación de autores que utilizan tanto la palabra impresa como los nuevos medios digitales y la música contemporánea.