Literatura mundial

From Wikipedia, the free encyclopedia

La literatura mundial se relaciona con la mirada que tenemos sobre las literaturas nacionales. Pese a lo extendido del estudio, actualmente no se puede ofrecer una única definición del concepto. Unos de los primeros en hablar sobre la literatura mundial (Weltliteratur) fue Johann Wolfgang von Goethe. Sin embargo, otros intelectuales como Karl Marx, Engels, Franco Moretti o Pascale Casanova han intentado esclarecer los límites de la literatura mundial, aportando propias definiciones en relación con sus momentos de estudio.

Literatura mundial

Literatura mundial se empieza a usar como concepto a partir de las menciones de Goethe (Weltliteratur) en textos marginales (revistas, prólogos, conversaciones, etc.), pero es a partir de los años 90 cuando comienza a estudiarse de forma más exhaustiva, en relación con la literatura comparada, la traducción, el colonialismo, etc., momento en el cual se renueva el interés por el concepto de literatura debido a los efectos de la globalización y su implicación en los estudios literarios. Así pues, distinguimos dos factores determinantes:

  1. Por un lado, el interés, unido a la globalización y sus efectos en la cultura, en la concepción de identidad. En este sentido, y especialmente en el contexto anglosajón, al concepto de literatura mundial se le hace responsable de la necesidad de pensar la literatura más allá de la nación, pero teniendo en cuenta un mundo en el que el intercambio cultural era cada vez más intenso y veloz.
  2. El segundo factor tiene que ver con la organización interna de los estudios literarios, en relación con la ambición de incorporar todas las literaturas del mundo.

El concepto de literatura mundial reaparece una y otra vez a lo largo de toda la producción literaria de Goethe. La primera vez es en 1827, durante una conversación mantenida con Eckermann:

«Cada vez veo más claramente —siguió diciendo Goethe— que la poesía es un acerbo común a todos los hombres, y que aparece en todas partes y en todos los tiempos representada por centenares y centenares de hombres. Tan sólo uno lo hace algo mejor que otro, y logra remontarse un poco más, he aquí todo. El señor Matthison no debe creer que es precisamente él quien ha llegado más arriba, ni tal vez yo tampoco debería creerlo de mí; pero todos debemos decirnos que el don poético no es una cosa rara y que nadie debe creerse con más títulos que otro por haber escrito una buena poesía. Yo, por ejemplo, me complazco contemplando lo que sucede en otras naciones y aconsejo a todos que procuren hacer lo mismo. El concepto de literatura nacional ya no tiene sentido; la época de la literatura universal está comenzando, y todos debemos esforzarnos para apresurar su advenimiento. Pero en nuestra valoración de lo extranjero, no debemos tomar lo extraño como motivo exclusivo de nuestras admiraciones erigiéndolo en modelo único.»[1]

El concepto sigue presentándose en otros textos como «literatura cosmopolita» e incluso como «literatura nacional», aunque en todos casos Goethe utilizó la palabra Weltliteratur. En estos momentos, para Goethe lo que se considera Weltliteratur es una literatura producto de una labor colectiva entre las naciones francesa, alemana e inglesa,[2] consideración que nace del momento histórico que se está viviendo: los países americanos acaban de constituir sus respectivos Estados-nación, lo que supone uno de los primeros pasos de la modernidad hacia la poscolonialidad. En palabras de Hugo Achugar se trata de: «[la] consolidación de un “nuevo orden mundial” instaurado por la Santa Alianza luego de la derrota de Napoleón y del Congreso de Vieja de 1815».[2] Así pues, para Goethe la literatura mundial no es más que la conjunción de unas prácticas y valores que, en trascendencia a las fronteras nacionales, permiten concebir el ejercicio de la literatura como una suerte de espacio transnacional. «Por ello [...] el entendimiento estrictamente goetheano de la noción apunta a un “mercado libre” de intercambio entre naciones. En suma, el origen de la conceptualización de Goethe apunta hacia un conjunto de cuestiones conceptuales que serán centrales para el debate posterior de la noción».[3]

Marx y Engels

Unos años más tarde, tanto Marx como Engels parten de esa descripción de la situación que hace Goethe y a partir de la teoría materialista plantean la formación de una economía mundial unida a una literatura mundial. Consideran que la burguesía, a través de la explotación, ha dado estatus cosmopolita a la producción y al consumo en cada país, tanto en la producción intelectual como en la material. La creación intelectual de las naciones individuales pasa a ser propiedad común, y de las literaturas locales y regionales emerge una literatura mundial. En el

Marx

Manifiesto del Partido Comunista escriben:

«En virtud de su explotación del mercado mundial, la burguesía ha dado una conformación cosmopolita a la producción y al consumo. […] El sitio de la antigua autosuficiencia y aislamiento locales y nacionales se ve ocupado por un tráfico en todas direcciones, por una mutua dependencia general entre las naciones. Y lo mismo que ocurre en la producción material ocurre asimismo en la producción intelectual. Los productos intelectuales de las diversas naciones se convierten en patrimonio común. La parcialidad y limitación nacionales se tornan cada vez más imposibles, a partir de las numerosas literaturas nacionales y locales se forma una literatura universal»[4].

Como observa ya Hugo Achugar en Planetas sin boca: escritos efímeros sobre arte, cultura y literatura, el uso que Marx y Engels dan al concepto se asemeja con el de Goethe debido a esa idea de la aparición de “nuevo orden mundial” en el cual la nación resulta obsoleta y en la que literatura mundial sería expresión de ese intercambio cultural.[3] En ambos casos, el concepto, así como la cultura, están estrechamente ligados con lo mercantil, debido a la connotación universalista de ambos. «La literatura mundial es en Marx y Engels el resultado cultural del proceso dialéctico del capital, donde la expansión del mercado se proyecta ideológicamente a la mundialización de la cultura»[3]

Franco Moretti

Franco Moretti es uno de los autores más relevantes en el estudio del concepto de literatura mundial. Pese a que su trabajo se centra en la relación de esta con la literatura latinoamericana, sin duda su trabajo es uno de los más innovadores y ambiciosos del panorama académico.

Para Moretti, la literatura mundial deja de ser un objetivo para convertirse en un problema que hay que resolver, y debido a que la literatura comparada no ha cumplido las expectativas puestas en ella a la hora del estudio, es necesario volver a la idea de Goethe:

«Pienso que es tiempo de que volvamos a la vieja ambición de la Weltliteratur: después de todo, la literatura alrededor nuestro es ahora sin duda un sistema planetario. La cuestión no es realmente qué debemos hacer, la cuestión es cómo hacerlo.»[5]

Dicho de otro modo, el escritor uruguayo [¿?] propone sacar este concepto del campo de estudio de la literatura comparada y replantearlo como una problemática conceptual que requiere un método de aproximación. Sánchez Pardo dice al respecto:

«[...]en vez de analizar textos “individuales considerados culturalmente importantes”, [Moretti] propone la construcción de “conceptos-tipo” para encontrar reglas generales. Desde esta perspectiva, el ensayo de Moretti propone la constitución de un método (la lectura distante (Distant reading)) e ilustra el proceso de arribo a una ley general (lo que llama “Ley de Jameson”: el “compromiso” (compromise) alcanzado entre formas literarias importadas y contenidos locales»[3]

El primer presupuesto crítico en el que descansa el concepto de lectura distante es una lectura textual correspondería a los especialistas en literaturas nacionales o regionales, mientras que el crítico de la literatura mundial deberá conceptualizar buscando patrones en común encontrados, de manera independiente, en los trabajos críticos específicos[3]

En resumen, Moretti trata de mostrar la incapacidad de comprender el concepto de literatura mundial con las herramientas de las que dispone actualmente la literatura comparada, así como la necesidad de una expansión del corpus literario. «Se trata de un catálogo de nuevas y sugerentes metodologías concretas de la literatura que, en conjunción con otras, pueden sin duda transformar la visión profundamente eurocéntrica y nacionalista desarrollada por más de dos siglos de literatura mundial y literatura comparada»[3]

Pascale Casanova

Referencias

Bibliografía

Related Articles

Wikiwand AI