En el año 1860, Juan Lizariturry funda la empresa “J. Lizariturry y Compañía” y construye en San Sebastián una fábrica de productos químicos llamada La Providencia sobre la que centra su producción. Cuatro años después, José Antonio Rezola se une a la firma, convirtiéndose en “Lizariturry y Rezola”, nombre que se convertiría en el definitivo para la compañía.[1]
Al año siguiente de su fundación, el 3 de agosto de 1865, la empresa recibe en su fábrica “La Providencia" a S.M. la reina Isabel II.[2] Esta no sería la única recepción en las instalaciones de un miembro de la Casa Real. En 1924, el Príncipe de Asturias, Alfonso de Borbón y Battenberg, acompañado de su hermano el Infante Jaime de Borbón y Battenberg, realiza una visita a la fábrica de jabón Lagarto, una de las marcas de la compañía.[3]
En los años 20, Pedro Antequera Azpiri, polifacético artista gráfico, asume la dirección artística de la compañía y diseña en 1924 el cartel clásico del jabón Lagarto. Este cartel se convirtió en uno de los emblemas de la publicidad en España[4] y la imagen asociada contribuyó a la rápida popularización de esta marca de jabón que terminó por eclipsar el resto de marcas de Lizariturry y Rezola.
A lo largo del siglo XX, la compañía aumentó su catálogo de productos, especializándose paulatinamente en productos de limpieza con la fabricación de detergentes o lavavajillas, sin olvidar la fabricación de jabón natural.
La compañía trasladó en la década de los 80 toda su actividad a un centro de producción en Zaragoza y, una década después, desapareció.[5] En la actualidad, la marca Lagarto sigue siendo comercializada y producida por la empresa Euroquimica.[6]