Lucrecia de Médicis
From Wikipedia, the free encyclopedia
Florencia, República de Florencia
Ferrara, Ducado de Ferrara
| Lucrecia de Médicis | ||
|---|---|---|
| Duquesa consorte de Ferrara, Módena y Reggio | ||
|
Retrato de Lucrecia por Bronzino. | ||
| Ejercicio | ||
| Predecesor | René de Francia | |
| Sucesor | Bárbara de Habsburgo | |
| Información personal | ||
| Nacimiento |
14 de febrero de 1545 Florencia, República de Florencia | |
| Fallecimiento |
21 de abril de 1561 (16 años) Ferrara, Ducado de Ferrara | |
| Sepultura | Monasterio del Corpus Domini, Ferrara | |
| Familia | ||
| Casa real | Casa de Médici | |
| Padre | Cosme I de Médici | |
| Madre | Leonor Álvarez de Toledo | |
| Consorte | Alfonso II de Este | |
Lucrecia de Médici, (Florencia, 14 de febrero de 1545 - Ferrara, 21 de abril de 1561), hija del II Duque de Florencia Cosme I de Médici y su esposa Leonor Álvarez de Toledo, hija del Virrey de Nápoles.
Nacida en Florencia, fue la quinta hija de Cosme I de Médici y su esposa Leonor Álvarez de Toledo, hija del Virrey de Nápoles, Pedro Álvarez de Toledo.
Se crio en la brillante atmósfera de los Médici de Florencia, a pesar de su educación muy estricta y severa al seguir su madre la etiqueta española. Así, las niñas no podían salir de sus aposentos sin permiso, donde solo una dueña (sirvienta madura) podía estar con ellas y aparte del padre y hermanos los únicos varones que tenían acceso eran confesores ancianos.
Matrimonio
En 1557, para sellar la paz entre Hércules II de Este y Felipe II de España se decidió que el Príncipe de Ferrara, Alfonso, se casaría con María de Cosme de Médici, la hija mayor de Cosme I, un aliado del rey de España y mediador del Tratado. Sin embargo, María murió de malaria poco después y fue reemplazada por la hermana más joven, Lucrecia.[1]
El príncipe Alfonso II de Este, hizo su entrada solemne en Florencia el 18 de mayo de 1558 y el 3 de julio, se celebró el matrimonio de Lucrecia en una capilla.
Sin embargo, debido a que la muchacha aún no había alcanzado la madurez sexual, la duquesa Leonor afirmó que su hija todavía tenía que estar con ella un tiempo hasta que se convirtiera en mujer. Así, tres días después de la boda Alfonso salió de Florencia, mientras que Lucrecia seguía viviendo con su hermana Isabel en los apartamentos de la madre, aislada del resto del mundo. Aunque le escribía numerosas cartas a su reciente esposo, no recibió respuesta. Mientras esperaba a Alfonso, apenas comía, hablaba poco y rezaba mucho por él en el servicio de mañana. La princesa deseaba fervientemente abandonar el control materno y comenzar una vida independiente.[2] Después de un tiempo, el duque expresó su descontento con su yerno porque estaba retrasando su regreso.