Se graduó como abogado y se especializó en Derecho Autoral sin abandonar su afición a las investigaciones sobre tango. Escribió las biografías de Armando Blasco, Carlos Dante, Homero Expósito, Alfredo Gobbi[3] y, en colaboración con Horacio Ferrer, la de Enrique Santos Discépolo con el título de Discepolín.[4] Entre sus trabajos publicados se recuerdan especialmente El bandoneón: voz del tango, Deslinde entre dos guardias, Perfiles del tango, El octeto Buenos Aires, El octeto del tango, Los sextetos inolvidables, Historia de la orquesta típica. Evolución instrumental del tango y El tango en los últimos 25 años.[2] Es el autor de varios capítulos de la colección Historia del Tango publicada por Editorial Corregidor: Vicente Greco;[5] Agustín Bardi;[6] La escuela decareana;[7] Elvino Vardaro[8] y Orlando Goñi, el pianista olvidado.[9]
Sierra fue corresponsal de la revista La música Iberoamericana, de Tokio (Japón) y tuvo a su cargo la producción del programa Nuestro tango es así, que desde 1956 se transmitió en las radios El Mundo, Belgrano, Libertad y Del Pueblo. También tuvo intervención en diversas instituciones, así fue uno de los fundadores del Club de la Nueva Guardia y de la Peña Gente de tango, de Montevideo. Fue miembro de la Academia Porteña del Lunfardo, fundador y asesor de la Sociedad Argentina de Arregladores y Orquestadores y asesor del SADAIC. En 1987 fue galardonado con el diploma al mérito Kónex en el rubro música popular.[2][4]
Adolfo Luis Sierra falleció el 7 de diciembre de 1997 en Buenos Aires.