Nació en el barrio de Congreso y estudió música en el Conservatorio Fracassi. Comenzó acompañando en el piano la exhibición de películas en la época del cine sin sonido y más adelante en los entreactos de la compañía teatral de Angelina Pagano y Francisco Ducasse. En 1915 se presentó en el café El Caburé de la calle Entre Ríos de Buenos Aires, integrando un conjunto con el bandoneonista Ricardo Luis Brignolo y el violinista Rafael Tuegols a los que se agregó después el violinista Atilio Lombardo. Estaban actuando, ya en 1917, en el cabaré Montmartre, cuando a excepción de Tuegols fueron convocados por Eduardo Arolas para trabajar en el Royal Pigall y posteriormente en el Tabarín, en su pasaje en el conjunto de Arolas, como Tito Rocatagliatta y Luis Bernstein. Riccardi no llegó a este último porque fue apalabrado Francisco Canaro lo contrató para reemplazar a José Martínez en su orquesta y fue así que en el otoño de 1918 actuó en el Royal Pigall cuando el conjunto lo integraban además los violines de Canaro y Eduardo Ponzio y los bandoneones de Minotto Di Cicco y Juan Canaro. Riccardi contó que tuvo que esforzarse para adaptarse porque la base del estilo de su nueva orquesta era el ritmo y a veces era necesario sacrificar la música.[2]
Registró desde 1917 unos veinte tangos de su autoría, comenzando ese año con El pértigo; otros tangos que se recuerdan son A mí no me den consejos (1930), Federación (1927) y Malandrín, todos en colaboración con Francisco Canaro y con letra de Juan Andrés Caruso; Juana Rebenque con letra de Enrique Cadícamo; Manguero, con letra de Ray Rada y Mario Castellanos que obtuvo en 1929 el 6° premio en la categoría de tangos con música y letra del Concurso de Max Glücksmann; Páginas de amor, con letra de José González Castillo, que ganó en 1926 el 1° premio en el citado concurso; Pájaros de fuego; Piccolo navio, con letra de Caruso, que estrenó Canaro en el Teatro Cervantes en los bailes de Carnaval de 1924; Rayero, en colaboración con Canaro; Sería seriola, en colaboración con Canaro y letra de Tomás Simari; Sortilegio (instrumental que grabó Canaro); El último golpe, con letra de Humberto S. Graziano, que grabó Canaro con la voz de Charlo.[2]
Riccardi y Carlos Gardel se conocieron en 1914, época en que este último cantaba en teatros con José Razzano y continuaron su amistad desde entonces. Gardel grabó tres tangos de Riccardi: Pájaros de fuego; Piccolo navio –compuesto por pedido de Gardel sobre un estribillo popular- al que Caruso agregó la letra- y Páginas de amor, que Gardel estrenó con la letra que hizo González Castillo a su pedido apenas ganó el concurso de 1926, para poder cantarlo en el acto de reparto de premios.[2]