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Madonna Sixtina (Rafael)

cuadro de Rafael Sanzio From Wikipedia, the free encyclopedia

La Madonna Sixtina es un cuadro del artista renacentista italiano Rafael, pintado entre 1513 y 1514 aproximadamente. Se conserva en la Gemäldegalerie Alte Meister de Dresde (Alemania).

Año 1513-1514
Autor Rafael Sanzio
Técnica Óleo sobre lienzo
Estilo Renacimiento
Datos rápidos Madonna Sixtina (La Madonna Sistina), Año ...
Madonna Sixtina
(La Madonna Sistina)
Año 1513-1514
Autor Rafael Sanzio
Técnica Óleo sobre lienzo
Estilo Renacimiento
Tamaño 265 cm × 196 cm
Localización Gemäldegalerie Alte Meister , Dresde, Alemania Alemania
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Se trata de una representación del tema de la Sagrada Conversación, con la Virgen María sosteniendo al Niño Jesús junto a San Sixto y Santa Bárbara. Es la más célebre de las madonnas del pintor.

Historia

La obra fue encargada a Rafael para el retablo de la Iglesia de San Sixto en Piacenza por encargo del papa Julio II o de León X. Una hipótesis alternativa asevera que el cuadro fue pensado originalmente para decorar la Tumba de Julio II, puesto que San Sixto era el santo patrón de la familia Della Rovere (a la que pertenecía el papa en cuestión). Por su parte, Santa Bárbara y los dos querubines (en la parte inferior del lienzo) podrían simbolizar la ceremonia del funeral. La tradición le atribuye a Correggio la frase Anch'io sono pittore frente a la visión de esta obra de Rafael.

El óleo estuvo en el convento de San Sixto en Piacenza hasta 1753, cuando fue vendido por la exorbitante suma de 25.000 escudos romanos al rey y elector Augusto III de Polonia. Desde entonces se encuentra expuesto en la Gemäldegalerie Alte Meister de Dresde (Alemania).

Durante la Ilustración y el Romanticismo, la pintura fue objeto de fascinación para personajes como Johann Wolfgang von Goethe, Fiódor Dostoyevski y Friedrich Nietzsche, entre muchos otros. Por su parte, los querubines de la parte interior se convirtieron en un ícono de la cultura popular por derecho propio, llegando a figurar en postales y publicidades.

Análisis

El lienzo de la Virgen, el Niño Jesús, San Sixto y Santa Bárbara se caracteriza por el espacio imaginario creado por las propias figuras que están de pie sobre una cama de nubes, circundadas por un gran telón abierto. La figura de la Virgen transmite la sensación de estar descendiendo del espacio celestial hacia el mundo físico, en el que el cuadro está colgado. El gesto de San Sixto y la mirada de Santa Bárbara parecen dirigirse a alguien que está detrás de la balaustrada en la parte inferior del cuadro (quizás un creyente). La tiara papal, posada sobre dicha balaustrada, sería el nexo entre el espacio pictórico y lo real.

Generaciones de visitantes a la Gemäldegalerie de Dresde han quedado profundamente impresionados por la forma en la que Rafael representó a la Virgen en esta pintura. Se ha reproducido numerosas veces, hasta el punto de que esta Madonna de San Sixto es un prototipo, la imagen idealizada de la Virgen María, acentuando su carácter espiritual. Por lo demás, el detalle de los pequeños querubines que están apoyados despreocupadamente sobre la balaustrada, conocidos como Angelitos, ha sido reproducido y versionado en numerosas ocasiones.

La Virgen aparece desde detrás de una cortina, confiada y aun así dubitativa. La cortina proporciona la ilusión de ocultar su figura de los ojos del espectador y al mismo tiempo de ser capaz de proteger la pintura de Rafael.

El nombre de San Sixto proviene de la palabra latina que significa «seis» o «sexto», y hay seis figuras en el lienzo.

En este cuadro, Rafael, a través de un proceso de depuración iconográfica que libera el cuadro de elementos accesorios, representa no la visión de lo divino por parte de los devotos, sino lo divino que aparece y se dirige a los devotos, aquí no representados sino claramente perceptibles, a través de los gestos y las miradas del grupo sagrado al contemplar la tienda y la balaustrada que sirven de punto de contacto entre lo celeste y lo humano.

El Doctor Santiago Sebastián en la universidad de Yale pronunció una conferencia haciendo alusión a la obra de Rafael "La Madonna di Foligno" y al grabado de Marcantonio, informando de un estudio preparatorio lamentablemente perdido.

En años recientes una pintura ha irrumpido con fuerza como candidata a ser ese estudio preparatorio y algo más.

El lienzo "La Madonna de Foligno pequeña", lleva tiempo acumulando evidencias que hacen que algunos expertos investigadores estén convencidos de que la autoría de este cuadro es la del famoso pintor del renacimiento Rafael Sanzio.[1]

Notas

Enlaces externos

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