Nació en Moca, República Dominicana en 1974, hijo de Dulce Pérez, una mujer de profunda fe que le inculcó los valores cristianos desde la infancia, dónde sus raíces religiosas están estrechamente ligadas a la comunidad salesiana, dónde es miembro habiendo crecido en el oratorio y el Centro Juvenil Don Bosco, donde inició su camino de servicio.
Antes de su nombramiento episcopal, desarrolló su labor pastoral principalmente en la ciudad de Nueva York, dónde sirvió en la Diócesis de Brooklyn, como sacerdote en esta diócesis durante gran parte de su ministerio, dónde fue ordenando sacerdote el 3 de julio de 2004.[2]
Se desempeñó como párroco en la Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores en Corona (Queens), Nueva York, una de las parroquias más vibrantes y con mayor población inmigrante de la zona. Se ha distinguido por ser un ferviente defensor de los migrantes y de los sectores más vulnerables de la sociedad.
El 19 de diciembre de 2025, fue nombrado por el Papa León XIV,como el sexto Obispo de la Diócesis de Palm Beach, sucediendo a Monseñor Gerald Michael Barbarito, quien renunció por la edad límite establecida en el Código del Derecho Canónico,[3][4][5] fue instalado como el obispo titular el 24 de febrero de 2026[6]
Su escudo de armas presenta una locomotora antigua, símbolo de su ciudad natal, Moca, y de los migrantes. Rodríguez insistió en añadir esta inusual locomotora, ya que estaba estrechamente asociada con el Coty.[7]
Su designación a los 52 años es vista por analistas eclesiásticos como un gesto de la Iglesia hacia una pastoral más inclusiva y comprometida con la realidad migratoria en los Estados Unidos. Su sede episcopal esta abarcando condados clave de Florida, incluyendo el área donde se ubica Mar-a-Lago.
Además es el segundo obispo de origen dominicano en los Estados Unidos (después de Joseph Armando Espaillat II, obispo auxiliar de Nueva York), pero es el primero nacido directamente en territorio dominicano. Su vida es considerada un "fruto maduro" de la formación salesiana y un puente entre la fe caribeña y la Iglesia en Norteamérica.
Además habla con fluidez el inglés, italiano y francés.[2]