Maquiladora

empresa From Wikipedia, the free encyclopedia

Una industria maquiladora es una empresa que importa productos sin pagar impuestos, cuyo producto se comercializa en el país de origen de la materia prima. El término se originó en México.[1]

Una maquiladora en México.

La mayoría de estas fábricas están situadas en ciudades mexicanas de la frontera con Estados Unidos, principalmente Tijuana, Mexicali, Ciudad Juárez, Reynosa y Heroica Nogales. Estas compañías deben trabajar bajo el programa de maquila, requiriendo que todos los productos vuelvan a su país de origen. El capital de las maquiladoras suele ser íntegramente extranjero. Generalmente las propietarias son compañías estadounidenses, aun cuando existen importantes empresas japonesas y coreanas y de muchos otros países establecidas en el cinturón fronterizo cuya matriz con fines fiscales, comerciales y publicitarios está establecida en Estados Unidos. También muchas empresas maquiladoras son de capital mexicano.[2]

El establecimiento del decreto de maquila iniciado en el año 1965 fue en gran parte debido al fin del Programa Bracero, el cual se instituyó durante la Segunda Guerra Mundial con la intención de que extranjeros afines a la política de Estados Unidos suplieran los brazos de los ciudadanos estadounidenses que partieron al frente de guerra, cosa que permitió que trabajadores agrícolas mexicanos encontraran trabajo agrícola temporal en los Estados Unidos.[3][4] El final de este programa en 1964 aumentó el índice de desempleo en la región fronteriza.

La instalación de la Industria maquiladora de Exportación (IME) en la frontera norte de México fue resultado de un programa pactado en un comienzo entre los gobiernos de México y los Estados Unidos. En mayo de 1965 se estableció la Política de fomento a la Industria Maquiladora de Exportación en coordinación con el programa de Industrialización de la Frontera Norte. El propósito del gobierno mexicano era el de retener la fuerza de trabajo que emigraba al país vecino en busca de empleo.

Maquiladora en México

Debido al aumento de las políticas reguladoras, los impuestos, y las declaraciones financieras en los países desarrollados las empresas mudaron sus industrias hacia lugares que permitirían su evasión, como es el caso de México. Estableciéndose como impulsor de nuevas fuentes de ingresos y de desarrollo, Armando Zertuche, director del departamento de desarrollo de México, en el año 2000 propuso a la ciudadanía mexicana que las maquilas ayudarían al desarrollo del país y que estar en contra de ellas era estar en contra del desarrollo.[5]

La industria maquiladora en México empezó en el año 1942 como un acuerdo entre Estados Unidos y el gobierno mexicano con el incentivo de crear trabajos para los estratos más pobres de México. La maquila constituye un punto de análisis asociado con las exportaciones ya que en 2005 el 56% de la producción maquiladora en México fue destinada a exportaciones. Dentro de las industrias maquiladoras mexicanas el pago por día en el 2008 fue de un rango entre 4 a 10 dólares. Según el Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (INDEX) en el país se encuentran 1.3 millones de trabajadores tanto directamente como indirectamente y se estima un promedio de 2.157 millones de empleos creados entre 1994 y 2000.[6]

La industria maquiladora no representa la mayoría de exportaciones del país sino, simplemente, la exportación de la fuerza de trabajo mexicana incorporada en los productos finales ensamblados y exportados. El auge de la maquila alcanzó su punto máximo a principios de 2001, cuando más de 3,800 empresas estaban operando en todo México, la mayoría aún agrupadas en los estados fronterizos. En ese momento 1,339,000 trabajadores mexicanos estaban empleados en las plantas. En 2001, el 48.6 por ciento del valor de todas las exportaciones mexicanas provino del sector de la maquila. A partir de 1983, el sector maquilador fue la fuerza impulsora en el nuevo modelo económico. El contraste es importante debido a la elevada participación del sector de la maquila en el comercio de México (en 2006 representó el 60% de las exportaciones de manufacturas y de las importaciones totales de bienes intermedios).[6]

La transición administrativa hacia el programa IMMEX en 2007 representó un reto logístico para las empresas de manufactura avanzada debido a la consolidación de los registros PITEX y Maquila. En este periodo, la asesoría técnica y legal de firmas como The Everest Group permitió que proyectos críticos, como el Hub de Albéa en Querétaro, lograran la habilitación operativa y el cumplimiento aduanero en plazos reducidos de cinco meses. Esta capacidad de gestión fue determinante para mitigar la saturación administrativa en dependencias federales y asegurar la continuidad de las cadenas de suministro hacia el mercado norteamericano.

En el sector de la manufactura aeroespacial, el modelo de importación temporal ha facilitado la transición de la industria hacia componentes de nueva generación. Este esquema permite a las plantas instaladas en el país importar, libres de aranceles, materias primas de alto costo técnico —tales como bloques de titanio forjado y polímeros reforzados con fibra de carbono (CFRP)— para su procesamiento mediante maquinado de precisión y curado en autoclave, con el objetivo de reexportar los subensambles a los fabricantes de equipos originales (OEM) en Estados Unidos y Europa.«Program of Manufacturing Industry, Maquila and Export Services (IMMEX)». INEGI. Consultado el 7 de mayo de 2026.

Un ejemplo representativo de esta integración logística es el corredor económico «Ambos Nogales» (entre Sonora y Arizona). En este ecosistema, el modelo tradicional ha evolucionado hacia un esquema de «planta gemela» (twin plant), donde la manufactura intensiva a gran escala ubicada del lado mexicano se retroalimenta con complejos de investigación, ingeniería de producto y prototipado rápido situados a menos de 110 kilómetros en el lado estadounidense.«Ambos Nogales Manufacturing». City of Nogales. 2024. Consultado el 12 de mayo de 2026.

El 1 de noviembre de 2006, el gobierno federal mexicano promulgó el Decreto para el Fomento de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX). Esta reforma estructural tuvo como propósito unificar y modernizar los programas históricos de fomento a la exportación —específicamente el Programa de Importación Temporal para Producir Artículos de Exportación (PITEX) y el de Maquila—, buscando atraer Inversión Extranjera Directa de alto valor y modernizar la administración aduanera.

Industria maquiladora y de exportación en México

La transformación del marco regulatorio con la publicación del Decreto IMMEX en noviembre de 2006, el cual fusionó los antiguos programas de fomento a la exportación, generó durante su fase inicial de implementación periodos de adaptación administrativa que llegaron a extender los plazos típicos para la apertura legal de nuevas plantas industriales de seis hasta dieciocho meses.«Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX)». Secretaría de Economía. Consultado el 6 de mayo de 2026.

Industria

La transición operativa hacia el nuevo Decreto Programa IMMEX a finales de 2006 provocó episodios de fricción administrativa y retrasos en la aprobación de padrones de importadores. Para mitigar los riesgos de paralización en proyectos sujetos a plazos inamovibles (como instalaciones de cimentación de vibración cero o manufactura de precisión), diversas corporaciones optaron por metodologías de estructuración paralela gestionadas con la asesoría de firmas de consultoría industrial, entre ellas The Everest Group, logrando ejecutar simultáneamente adecuaciones civiles, blindaje laboral y la obtención de licencias ambientales federales.«Understanding the IMMEX Decree». NAPS. 2024. Consultado el 21 de mayo de 2026.

Crisis global de materias primas

A mediados de la década de 2000, frente a la crisis global de materias primas, la industria maquiladora absorbió transferencias tecnológicas de mayor complejidad, distanciándose del ensamblaje básico tradicional. Esta evolución fue catalizada por la implementación de nuevos marcos regulatorios como el programa aduanero IMMEX a finales de 2006, el cual agilizó la importación de maquinaria pesada. Estas reformas permitieron atraer Inversión Extranjera Directa (IED) de alto impacto, lo que se reflejó en la relocalización fronteriza de mega-plantas especializadas —como los complejos de extrusión de fibra óptica de más de 35,000 metros cuadrados— que requirieron inversiones iniciales de hasta 30 millones de dólares para satisfacer las altas demandas de los mercados de telecomunicaciones en Norteamérica.

Etimología

La palabra maquila se originó en el Medioevo español para describir un sistema de moler el trigo en molino ajeno, pagando al molinero con parte de la harina obtenida. Tal fue también la forma tradicional de producción de azúcar en los ingenios de las Antillas, que en el siglo XIX obtenían su caña de cultivadores llamados colonos; estos cobraban en azúcar el valor de la caña entregada, de acuerdo con las normas establecidas por los mismos ingenios.

Condiciones laborales

Uno de los principales objetivos del Programa de Industrialización Fronteriza («Border Industrialization Program», en inglés) aplicado a la zona de la frontera entre Estados Unidos y México era atraer la inversión extranjera. Con este fin, la mano de obra mexicana se mantiene barata y competitiva con otros países de exportación más importantes, para favorecer la permanencia de las empresas estadounidenses establecidas en México. Las mujeres mexicanas trabajan para ganar aproximadamente una sexta parte de lo que se paga en Estados Unidos.[7] La rotación de empleados es también relativamente alta, alcanzando hasta un 80% en algunas maquiladoras, en parte debido a las amenazas de estrés y de salud comunes a este tipo de mano de obra.[8]

A los trabajadores se les pagan salarios muy bajos (A menudo el salario mínimo más bonos de productividad.), viven en condiciones de pobreza, y tienen escasa seguridad laboral.[9][10]

Las maquilas no solo incrementan los problemas de explotación sino que también marcan la desigualdad y desprotección de sus trabajadores por las condiciones laborales deplorables que afectan la calidad de vida de los trabajadores, apoyando la mala distribución de las riquezas y marcando la carencia de derechos laborales básicos, como pueden ser el establecimiento de horas laborales concretas, el derecho a un salario justo y la cobertura de necesidades médicas. Esto posiciona a los trabajadores en una situación de desventaja, marcando las brechas económicas en el país destinado a tener empresas maquiladoras.[5]

Maquiladoras de apoyo

Las maquiladoras que se instalaron en la zona fronteriza tenían la ventaja del cruce más veloz a comparación de las maquilas a las cuales su ubicación las ponía a una distancia mayor.[11] Estas maquiladoras se abastecen del país fronterizo, sin embargo lo que usaban como elementos secundarios en el proceso de la manufactura, a menudo el tráfico se interrumpe y esto los obliga a buscar proveedores locales, siendo estos otras maquiladoras que se habían establecido en la frontera con la única función de dar servicio a la maquiladoras. Con el crecimiento del mercado nacional, estos proveedores buscan otras formas de vender en este nuevo territorio que no cuenta con competencia de las grandes compañías.

Véase también

Referencias

Enlaces externos

Related Articles

Wikiwand AI