La villa veraniega fue propuesta en 1906 por el gobernador Luis Nougués al elevarse el proyecto de fundación del nuevo pueblo a la legislatura el 31 de octubre de 1906. Este sería creado sobre la base de 80.000 metros cuadrados donados por Fermín Cariola, reservándose para su persona 15000 m² dentro del nuevo pueblo. Asimismo, se tuvieron que expropiar otros 241000 m² para la concreción de esta localidad.[1]
La villa ocupa 336000 m², siendo trazada con cuadrículas de 5x5 manzanas con calles de 20 m de ancho. Cada manzana se dividió en 4 lotes de 48 metros de largo y ancho. Era obligación de los adquirentes encerrar con alambrados u otros cercos de mejor calidad sus propiedades, como así también construir y conservar una vereda resistente de 4 m de ancho. El centro de la villa se destinó a la plaza y al frente de la misma se construiría la comisaría, juzgado de paz y la iglesia, entre otras instituciones.[2]
En tanto, el gobierno provincial se encargó de la apertura de calles así como también se aseguraba la venta de hasta 10 hectáreas de tierra a precio de costo destinadas exclusivamente a empleados y obreros. Los lotes fueron rematados el 25 de abril de 1907 y el 27 de mayo de ese mismo año el pueblo fue designado como Marcos Paz, en honor al fallecido vicepresidente tucumano.[1]
En 1909 se inauguró la Estación Yerba Buena del ramal CC18 del Ferrocarril Noroeste Argentino, de distancia equidistante entre la naciente villa y la ya existente Villa de Yerba Buena con el fin de mitigar conflictos entre las crecientes poblaciones.[3] En 1912 se logró el abastecimiento de agua potable a la villa veraniega, junto con otras obras para la extensión de los servicios de correo, telégrafo y teléfono. En 1916 comenzó a funcionar el tranvía rural a vapor, que la conectaba con San Miguel de Tucumán recorriendo la avenida Aconquija. Este servicio funcionó hasta que fue clausurado en 1928.[4]
En 1916 comenzó a construirse la iglesia de la localidad, siendo abierta el 15 de agosto de 1920. En 1951 fue consagrada como parroquia bajo la advocación de Nuestra Señora del Valle. Posteriormente en 1958 se crearía el Colegio El Salvador dependiente de esta parroquia. En 1925 se construyó la comisaría y juzgado de paz de esta localidad, además de la ampliación de la red de agua potable y alumbrado público. Asimismo sobre la avenida Aconquija funcionó entre 1957 y 1962 la Línea 102 de trolebuses.[2]
Desde la década de 1950 se dio un crecimiento del área urbanizada en Yerba Buena, dejando de ser un lugar de veraneo para ser uno de residencia permanente y generando un solo conjunto urbano entre Marcos Paz y Yerba Buena. Así, la localidad fue absorbida por el creciente municipio de Yerba Buena ante la creciente población y asentamiento de jóvenes y profesionales en nuevos loteos.[5] En la actualidad, la villa de Marcos Paz está dentro de Yerba Buena, y con un paulatino aumento de locales comerciales y desarrollos urbanos que dejan atrás las viejas casas-quintas. Esto genera controversia entre los vecinos de la zona.[6]