Marcos Rafael Blanco Belmonte (1871-1936) fue un poeta, escritor, traductor y periodista español.
Nació en Córdoba en 1871.[1] En 1896 era redactor del periódico cordobés La Unión.[2] Posteriormente se trasladó a Madrid, donde fue redactor del periódico El Español y en 1900 pasó a ser redactor numerario de La Ilustración Española y Americana.[2]
Fue premiado en la Academia por sus poesías Al sembrar de los trigos (1914), y en el certamen de El Carhayón (1915), por La Lanza de don Quijote.[3]Cejador y Frauca le describe como un «poeta castizo, de lírica objetiva y épica, sin mancillarse con el lirismo francés y sin tener tampoco nada de lo bueno que trajo el modernismo, cantó á los niños abandonados y á la Patria con fogosa elocuencia, que recuerda la de Quintana, y vena fácil, que le lleva á veces á desleír demasiadamente el pensamiento».[3]
A lo largo de su vida realizó traducciones al idioma castellano de obras de origen francés[4] e inglés.[5]