Se trata de uno de los temas más recordados del movimiento cultural que se dio en llamar Movida madrileña.[1] La letra habla de temas intrascendentes en los que el narrador comparte playa, sol y arena con una chica llamada Mari Pili. Con todos esos componentes, que compendian el concepto de canción del verano, el tema se alzó con ese calificativo en 1980.[2][3] Sin embargo, el los autores no buscaban sino parodiar precisamente ese género desde el humor,[4] con participios en los que se elude la letra "d" (umbao por tumbado; lao por lado)[1] y el colofón de la canción cuando el narrador suplica a su pareja que no le excite, por el dolor que le genera en el cuerpo que se ha quemao.[5]
Los autores encuadran su creación en el género reggae/pachanga[6] y con posterioridad se ha querido identificar como una de las primeras muestras de género ska en idioma español.[7] En otras instancias se ha descrito como un reggae dominado por el sonido del bajo, con guitarras que recuerdan a las canciones surf, percusiones de aire caribeño y coros que remiten directamente a esas canciones que, hasta ahora mismo, nacen cada verano.[5]