Marie-Louise Bouglé
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París
| Marie-Louise Bouglé | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nombre completo | Marie-Louise Françoise Bouglé | |
| Nacimiento |
5 de enero de 1883 Argouges | |
| Fallecimiento |
13 de junio de 1936 (53 años) París | |
| Nacionalidad | francesa | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | feminista, documentalista, bibliotecaria y archivera | |
Marie-Louise Françoise Bouglé (Argouges, 5 de enero de 1883-París, 13 de junio de 1936) fue una feminista francesa, documentalista, bibliotecaria y archivera de documentos feministas. Constituyó una importante colección de libros y documentos sobre los movimientos feministas.
Marie-Louise Bouglé nació en una pequeña comuna normanda. Fue la última hija de una modesta familia de once hijos. Su padre era ladrillero en la construcción. Abandonó la escuela a los diez años. Quedó huérfana a los once años y se mudó con su hermana establecida en París. Durante el día trabajó como vendedora,[1] por la noche tomó cursos donde aprendió taquigrafía, contabilidad, inglés, español, alemán y asistió a conferencias en la Universidad popular.
Se convirtió en secretaria contable y cajera en un restaurante a cambio de comidas gratis.[2]
Constitución de una colección feminista
En 1910, asistió a una conferencia de Cécile Brunschvicg. Allí descubrió los movimientos feministas y se unió a la Unión Francesa para el Sufragio Femenino (UFSF).[3] Luego siguió las ideas de las Juventudes laicas y republicanas.
Se convirtió en la documentalista responsable de la Unión Francesa para el Sufragio Femenino.[4][5]
Después de la Primera Guerra Mundial se dio cuenta de la importancia de documentar, centralizar y recopilar documentos sobre la memoria de los movimientos feministas y pacifistas.[1]Declaró: «Decidí reunir todo lo relativo a la actividad feminista.»[6]
En 1921 comenzó a construir una biblioteca en su casa y a utilizar el poco tiempo libre que le quedaba para buscar en las librerías parisinas y bouqunistes todos los documentos posibles sobre y por mujeres,[6] ahorrando de todas las formas posibles e imaginables, como usar la misma falda durante ocho años, para recopilar la correspondencia personal y fotos de sus amigas y colegas, los manuscritos de sus notas destinados a biografías inacabadas de mujeres famosas y sus estudios dedicados a las condiciones de trabajo de las mujeres.[2]
En 1923, su biblioteca estaba constituida por 12 000 documentos, que ella abrió al público dos tardes a la semana.[7]
Encontró a los descendientes de las feministas del siglo XIX, contactó a los herederos de Léon Richer y Caroline Kauffmann, obteniendo sus legados.
La reputación de su biblioteca se acrecentó y comenzó el intercambio y canje con otras bibliotecas feministas extranjeras de Suecia, Italia, Suiza o Estados Unidos.[8]