Marie Anne Erize
From Wikipedia, the free encyclopedia
Marie Anne Erize Tisseau (Espartillar, 28 de marzo de 1952-detenida-desaparecida el 15 de octubre de 1976) fue modelo profesional argentina, militante de Montoneros.[1] Desapareció el 15 de octubre de 1976 en la ciudad de San Juan durante la última dictadura cívico-militar argentina. Su secuestro formó parte de los operativos represivos en la región de Cuyo y su caso integra causas judiciales por delitos de lesa humanidad.
Espartillar (Argentina)
| Marie Anne Erize | ||
|---|---|---|
|
Erize en la portada de la revista Siete Días Ilustrados, 1972. | ||
| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | Marie Anne Erize Tisseau | |
| Nacimiento |
28 de marzo de 1952 Espartillar (Argentina) | |
| Desaparición | 15 de octubre de 1976 | |
| Fallecimiento | 1976 | |
| Nacionalidad | Argentina y francesa | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Modelo y activista | |
Biografía
Ana María Erize nació en Buenos Aires en 1952. Hija de los inmigrantes franceses Alberto Erize y Françoise Tisseau, pasó su infancia en Wanda (Misiones), al igual que sus hermanos Marc y Yolanda.[2]
Durante la década de 1970 trabajó en la aerolínea Austral y participó políticamente en la organización Montoneros. Su pareja, Daniel Hugo Rabanal,[3] fue designado en 1975 a un cargo jerárquico dentro de la organización y trasladado a Mendoza. A partir de ese momento ambos quedaron vinculados a la estructura montonera en la zona de Cuyo.
Hacia 1969 viajó a Europa, donde conoció a los cantautores Georges Moustaki y Joan Manuel Serrat.[4] Se le atribuye una breve relación con el guitarrista Paco de Lucía. Debido a apuros económicos, recurrió al contrabando de obras de arte.[4]
| Imagen externa | ||
|---|---|---|
|
| ||
Atención: este archivo está alojado en un sitio externo, fuera del control de la Fundación Wikimedia. |
Más tarde se radicó en la Ciudad de Buenos Aires, donde trabajó como modelo publicitaria. Fue Miss Siete Días (premio de la revista homónima).[5] Su figura ilustró la tapa de aquella revista de actualidad, entonces de gran circulación.[6] Fue estudiante de la Carrera de Ciencias Antropológicas de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.[7]
El 7 de febrero de 1976, Erize renunció a su empleo en Austral y se trasladó a la provincia de San Juan, movimiento que fue conocido por personal de inteligencia a partir de los interrogatorios realizados a Rabanal tras su detención en Mendoza. En San Juan dictó clases de idioma hasta el día de su desaparición.
En la tarde del 15 de octubre de 1976, acudió a una bicicletería en las inmediaciones de Trinidad en San Juan para arreglar una cubierta.[8] Allí fue secuestrada por tres hombres, en la esquina de General Acha y Abraham Tapia, a pocas cuadras de la Plaza 25 de Mayo, espacio principal del centro de la Ciudad de San Juan.[9] Después, desapareció. Trabajaba, por entonces, junto con el sacerdote Carlos Mujica, asesinado en Buenos Aires. Quienes la recuerdan destacan su belleza y aseguran que eligió defender aún con su vida el compromiso social asumido.[10]
Su amiga Margarita Camus, nieta del exgobernador Eloy Próspero Camus, la recuerda como una mujer incapaz de pasar inadvertida. Recuerda la ex presa política, profesora universitaria, que el mayor (destituido) Jorge Antonio Olivera y el coronel Eduardo Cardozo «se jactaban ante la tropa de haber violado a la francesa (en alusión a Erize)». Esos relatos habrían sido hechos por Olivera ante Jorge Bonil, que cumplía el servicio militar en el Regimiento de Infantería de Montaña 22. Luego desapareció.[6]
Por la desaparición de la modelo fueron procesados el general retirado Luciano Benjamín Menéndez, Jorge Antonio Olivera y Eduardo Vic, todos ya procesados por otras causas de delitos de lesa humanidad. Olivera ya había sido acusado en Italia por el caso, quedando detenido en la cárcel de Regina Coelli. Inteligencia de Ejército, por medio del socio de Olivera, el Mayor Auditor Jorge Humberto Appiani (hoy condenado por lesa humanidad) envió al Tribunal de Roma documentación falsificada y Olivera quedó en libertad. El caso de su desaparición fue uno de los más simbólicos de la dictadura en el San Juan de los años 70 por sus repercusiones internacionales.[11]
El 15 de octubre de 1976, en horas de la tarde, Erize fue interceptada en inmediaciones de una bicicletería en el centro de San Juan. Según los testimonios incorporados a la causa judicial, la joven fue reducida por un grupo operativo que se trasladaba en automóviles Ford Falcon, identificados por la investigación como vehículos utilizados por grupos de tareas durante la dictadura.
"El 15 de octubre, Marie Anne fue a hacer un contacto en la terminal de ómnibus. Al salir, detectó que la seguían, por lo que entró en la bicicletería de Domingo Palacios. Dejó la bicicleta y cuando salió fue tomada por el grupo de tareas que comandaba Olivera. Además participaron Cardozo, Eduardo Vic (actualmente, coronel), y el teniente Gómez. Se resistió. El bicicletero y su mujer quisieron defenderla. Les pegaron. Se la llevaron a La Marquesita (camping del RIM 22 en el que funcionaba un centro de detención)", explica Eloy Camus, nieto del ex gobernador de San Juan Eloy Próspero Camus.[12]
Los testigos declararon que la zona tenía escaso tránsito peatonal y que, tras el operativo, personal uniformado les solicitó guardar la bicicleta caída en la vereda, afirmando que “vendrían a retirarla”. No se labró acta del procedimiento ni hubo citaciones judiciales en aquel momento.
El 21 de octubre de 1976 personal policial de la Capital Federal allanó el domicilio de la familia Erize, en el barrio de Belgrano, Buenos Aires, donde secuestró documentos y efectos personales. Allí informaron a los padres que su hija “estaba muerta y que no la buscaran”.
De acuerdo con las reconstrucciones judiciales, Erize fue trasladada al Regimiento de Infantería de Montaña 22 de San Juan, utilizado como centro clandestino de detención. Permaneció allí sometida a interrogatorios y torturas, y posteriormente fue asesinada. Su cuerpo continúa desaparecido.
Investigaciones y juicios de lesa humanidad
El caso Erize integra la Megacausa San Juan y fue documentado por la CONADEP, el Ministerio Público Fiscal y sentencias de los juicios de lesa humanidad. En estas investigaciones se estableció que Erize era buscada por fuerzas militares y de seguridad debido a su militancia y por figurar junto a Rabanal como responsables de la seccional 19º de Montoneros en Cuyo.
Las actuaciones también incorporan la reconstrucción realizada a partir de la declaración de testigos presenciales del secuestro, conocida como “las memorias de la bicicletería Palacios”.
Por otra parte, en el mismo circuito represivo se investigó el asesinato de Daniel Russo, ocurrido tras un operativo el 16 de octubre de 1976 y documentado en la misma causa.
Legado
Se cree que la canción «La montonera» de Joan Manuel Serrat, incluida en la cara B de un flexidisco clandestino publicado en 1978 por el Consejo Superior del Movimiento Peronista Montonero, está inspirada en Marie Anne Erize.[13][14] El tema fue desechado por el propio Serrat y nunca ha sido editado de forma profesional, aunque aparece en el documental de David Blaustein Cazadores de utopías.[4]
Su caso también se menciona en el documental italiano 600 cuerpos, la identidad borrada de los desaparecidos que recuerda las desapariciones de la dictadura argentina y que fue coproducido por RAI News 24 y Télam en 2021.[15][16] Al año siguiente, el cortometraje ¿Dónde está Marie Anne?, dirigido por Yaela Gottlieb y de coproducción argentina y peruana, abordó la desaparición de Erize.[17]
El caso de Ana María Erize ha sido incluido en señalizaciones, actos de memoria y publicaciones sobre el terrorismo de Estado en Argentina. Su nombre forma parte de los registros oficiales de personas desaparecidas durante la última dictadura.
Desapariciones vinculadas
El caso de Daniel Rodolfo Russo
Daniel Rodolfo Russo egresado como Técnico Químico en la Escuela Industrial Domingo F. Sarmiento [18] y fue militante de Montoneros, junto a Ana María Erize. Su muerte, ocurrida en octubre de 1976 en la provincia de San Juan, quedó incorporada a las causas judiciales que investigan los operativos represivos en la zona y forma parte del conjunto de hechos analizados en los juicios de lesa humanidad de la región.[19]
El 16 de octubre de 1976, un día después del secuestro de Ana María Erize, Russo y Ana María Moral se dirigieron a la bicicletería donde Erize había dejado su bicicleta. En ese lugar, desde el día anterior, se encontraba apostada una comisión conjunta integrada por personal de la Policía Federal y de la policía de San Juan. Cuando ambos militantes llegaron, los efectivos intentaron detenerlos. Russo escapó utilizando la bicicleta y avanzó hacia el norte por la calle General Acha.
Pocos metros después fue alcanzado en la intersección de calles General Acha y Fray Mamerto Esquiú. La versión policial sostuvo que Russo respondió con disparos luego de recibir la voz de alto, pero los registros de la causa judicial muestran que recibió un único impacto de bala y que los testigos escucharon un solo disparo. Tampoco se secuestró un arma de fuego en su poder, lo que generó contradicciones entre el relato oficial y las evidencias documentadas.
Tras ser herido, Russo fue trasladado en la caja de una camioneta blanca sin patente que era utilizada habitualmente por la delegación sanjuanina de la Policía Federa. Según los testimonios incorporados a la causa, el vehículo no se dirigió de inmediato al hospital. En cambio, regresó a la bicicletería donde había comenzado el operativo y permaneció estacionado durante un tiempo prolongado, mientras el personal policial montaba guardia en la zona. Los vecinos declararon que pudieron ver al joven herido, pero las fuerzas de seguridad no permitieron que recibiera asistencia.
Posteriormente fue trasladado al Hospital Rawson, donde murió el 20 de octubre de 1976. Durante los días previos a su fallecimiento permaneció incomunicado, bajo custodia y alojado en un pabellón utilizado exclusivamente para su internación. La documentación judicial señala que en ese período habría sido interrogado pese a su estado de salud.
El mismo día de su detención, el domicilio de su familia fue allanado por personal del Ejército. En el procedimiento se sustrajeron fotografías y objetos personales, y se produjeron daños en el interior de la vivienda. Su hermano, Alfredo Russo, recorrió distintas dependencias policiales en busca de información hasta que logró entrevistarse con un funcionario que afirmó que Daniel había sido herido en un enfrentamiento y que no sobreviviría, expresión que reproducía el discurso oficial que encubría los operativos ilegales de aquellos años.