Mart Saar

músico estonio From Wikipedia, the free encyclopedia

Mart Saar (Hüpassaare, 28 de septiembre de 1882–Tallin, 28 de octubre de 1963) fue un compositor, organista y pianista estonio.

Nacimiento 16 de septiembre de 1882jul. Ver y modificar los datos en Wikidata
Hüpassaare (Estonia) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 28 de octubre de 1963 Ver y modificar los datos en Wikidata
Tallin (Unión Soviética) Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Estonia y soviética
Datos rápidos Información personal, Nacimiento ...
Mart Saar

Mart Saar en 1932
Información personal
Nacimiento 16 de septiembre de 1882jul. Ver y modificar los datos en Wikidata
Hüpassaare (Estonia) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 28 de octubre de 1963 Ver y modificar los datos en Wikidata
Tallin (Unión Soviética) Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Estonia y soviética
Educación
Educado en Conservatorio de San Petersburgo Ver y modificar los datos en Wikidata
Alumno de
Información profesional
Ocupación Compositor, organista, pedagogo, folclorista y pianista Ver y modificar los datos en Wikidata
Área Música, organ performance, interpretación de piano y canción popular Ver y modificar los datos en Wikidata
Género Música clásica Ver y modificar los datos en Wikidata
Instrumento Órgano Ver y modificar los datos en Wikidata
Distinciones
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Nació en Hüpassaare, cerca de Suure-Jaani, en un entorno de pantanos y bosques donde, desde su infancia, se familiarizó con la naturaleza y las melodías folclóricas interpretadas por los músicos locales. Tras estudiar en Kaansoo, Suure-Jaani y Põltsamaa, ingresó en 1901 en el Conservatorio de San Petersburgo. Allí estudió órgano bajo la dirección de Louis Homilius y composición con Anatoli Liádov y Nikolái Rimski-Kórsakov. Este último alentó a Saar a utilizar la música folclórica local en sus creaciones. Durante los veranos de 1904 y 1907, el propio compositor se dedicó a la recopilación de melodías populares.

Tras graduarse en el conservatorio, se estableció en Tartu, donde compaginó la composición con la labor pedagógica y la interpretación de órgano y piano en conciertos. En 1921, un incendio en su vivienda de Tartu destruyó los manuscritos de más de 150 obras. Posteriormente, se trasladó primero a Tallin y luego regresó a su lugar de nacimiento, Hüpassaare, huyendo del bullicio urbano. En 1943 comenzó a trabajar en el Conservatorio de Tallin, donde tuvo como alumnos de composición a figuras como Tuudur Vettik, Ester Mägi, Harri Otsa, Valter Ojakäär, Arne Oit y Jaan Rääts. Hacia el final de su vida, sufrió una parálisis parcial en su lado izquierdo. Falleció en 1963 en Tallin y fue sepultado en Suure-Jaani.

La producción de Mart Saar se divide principalmente en tres géneros: escribió aproximadamente 400 canciones corales, 180 canciones solistas y 130 obras para piano. Sentó las bases del estilo nacional estonio y de la música coral profesional en el país, siendo el primero en fusionar el antiguo canto folclórico estonio con un lenguaje musical moderno. Sus obras de juventud son de carácter modernista, con rasgos propios del impresionismo y el expresionismo, aunque con el paso del tiempo su estilo se volvió más tradicional y sencillo.

Orígenes

A principios del siglo XIX, el bisabuelo del compositor, que era guardabosques, estableció las primeras edificaciones en Hüpassaare, lugar de nacimiento de Mart Saar.[1]Con el deseo de vivir de forma más libre e independiente, construyó las viviendas lo más lejos posible de las fincas señoriales, en medio de bosques y ciénagas, alejado de otros asentamientos. Su abuelo, también guardabosques, se dedicaba además a la construcción de órganos, instrumento que desempeñó un papel fundamental en la familia Saar. Según los relatos del abuelo, ya existían constructores de órganos en la familia antes que él. El más conocido en este campo fue su primo, Jaan Saar (apodado Toru-Jakobi), quien construyó un pequeño órgano de manivela para Mart cuando este tenía cinco años.[2]

Al igual que sus antepasados, el padre de Mart Saar también fue guardabosques.[3]

Biografía

Infancia

Mart Saar nació en 1882 en la granja de Hüpassaare, en el municipio de Vastemõisa, condado de Viljandi.[4] La música comenzó a cautivarlo a los cinco años, cuando escuchó una armónica y un címbalo en una boda. Pronto empezó a aprender órgano de forma autodidacta, reproduciendo de oído las melodías que recordaba. Saar aprendió solfeo con la ayuda del libro Musika öppetus de Andreas Erlemann; según sus propias palabras, lo leyó cien veces.[5]

En el otoño de 1888, comenzó sus estudios en la escuela rural de Kaansoo. Aunque en línea recta estaba a solo seis kilómetros de su hogar, el único camino accesible daba un rodeo tan grande que Saar tuvo que residir en la escuela.[3] Su compañero de estudios, Jüri Kuldkepp, recordaba en 1957:

«Cuando en el otoño de ese mismo año (1888) yo ya pasaba a segundo grado, trajeron a primer grado a Mart Saar, el hijo del guardabosques de Hüpassaare. A Mart, que venía de un rincón aislado y del dominio del silencio del bosque, no le gustaba estar en medio de tanto ajetreo. Intentó escapar varias veces. El maestro enviaba entonces a los chicos mayores para atraparlo y traerlo de vuelta. /.../ Mart Saar no era muy sociable, pero pronto se hizo amigo mío porque yo tenía un silbato de madera. /.../ En el otoño (1889) la escuela consiguió un órgano. /.../ Cuando Mart Saar pudo practicar unas cuantas veces, el maestro le permitió empezar a tocar en las oraciones matutinas y en las clases de canto. /.../ Al tocar, a Mart le gustaban más los tonos de acompañamiento y hacer trinos con ellos. Era más bonito, sí, pero una vez la cosa se le complicó demasiado y la melodía se desordenó. Entonces el chico recibió una reprimenda del maestro. Por lo demás, no era precisamente un bromista, pero frente al órgano podía volverse muy alegre. Una vez, mientras tocaba, volvió la cara hacia la clase e hizo muecas imitando al maestro en secreto. Él no se distrajo, pero los alumnos empezaron a reírse y el canto se interrumpió».[6]

La escuela parroquial de Suure-Jaani en una postal de 1903

Posteriormente, Saar estudió en la escuela parroquial de Suure-Jaani, considerada una de las mejores de Estonia. En aquel entonces, Suure-Jaani era uno de los centros parroquiales más destacados.[7] Durante los veranos, solía estar allí Artur Kapp, hijo del organista local Joosep Kapp, quien le habló a Saar sobre las posibilidades de estudiar en el Conservatorio de San Petersburgo.[8] Hans Siimer, compañero de aquella época, lo describió así en 1932:

«Saar era un chico extrañamente llamativo, delgado, con ojos que ardían de forma febril. Había algo antinatural en todo su ser; se mantenía alejado de sus compañeros, era sordo a las travesuras y vivía dentro de sí mismo como en un mundo aparte. Su sentido estético, excepcionalmente desarrollado, no le permitía el más mínimo desorden en su ropa, por lo que, con todas sus peculiaridades, se convirtió en blanco de las burlas de los chicos. Pero pronto los muchachos se convencieron de que aquello era muy peligroso, pues Saar no aceptaba bromas. Su ira feroz adquiría a veces un aspecto sobrenatural, de modo que los chicos solo se atrevían a hacer sus comentarios a sus espaldas e imitar sus movimientos bruscos y su comportamiento espontáneo».[9]

Tras su paso por Suure-Jaani, Saar estudió entre 1899 y 1901 en la Escuela Urbana Estonia de Alejandro en Põltsamaa. Aunque el idioma de instrucción era el ruso, en la escuela predominaba el sentimiento nacionalista estonio. Allí conoció más a fondo la literatura estonia y adquirió el nivel de ruso necesario para los estudios universitarios, aunque no llegó a graduarse de esta institución.[10]

San Petersburgo y Tartu

El Conservatorio de San Petersburgo a principios del siglo XX

En 1901, Saar ingresó en el Conservatorio de San Petersburgo, en la clase de órgano de Louis Homilius. Un año después comenzó a estudiar composición, primero con Anatoli Liádov y más tarde con Nikolái Rimski-Kórsakov. En 1901 falleció el padre de Mart Saar, por lo que el estudiante, ya de por sí pobre, no pudo contar con el más mínimo apoyo familiar. Para financiar los estudios de Mart Saar y Juhan Aavik, la sociedad coral de Suure-Jaani organizó veladas benéficas. También fue de gran ayuda que, gracias a sus excelentes resultados en los exámenes, fuera eximido de la mitad de la matrícula el primer año y de la totalidad posteriormente.[11] A pesar de todo, los años en San Petersburgo fueron muy difíciles. Él mismo recordaba que a veces no tenían nada que comer durante dos semanas junto a su compañero Peeter Süda, bebiendo solo agua. Para conseguir algo de dinero, Peeter Süda vendió el sombrero de Mart Saar, lo suficiente para «comprar algo de pan unas cuantas veces y beber un poco de té encima». Desde ese momento, usaron un solo sombrero entre los dos y ya no podían salir juntos a la calle.[12]

Durante dos veranos, Saar participó en la recopilación sistemática de melodías populares: en 1904 recorrió en solitario la parroquia de Vändra y en 1907 lo hizo en Suure-Jaani junto a Hans Siimer. Rimski-Kórsakov lo había instado a usar el folclore en su obra, y junto a Peeter Süda surgió la idea de emplear melodías populares en la polifonía.[13] El ambiente artístico de San Petersburgo también influyó en su creación; asistía con frecuencia a conciertos, escuchando interpretaciones de figuras como Aleksandr Skriabin y Aleksandr Ziloti, entre otros.[14] Se graduó del conservatorio en la especialidad de órgano en 1908 con una medalla de plata.[11]

Tras su graduación, se estableció en Tartu, donde los principales impulsores de la vida musical habían sido Aleksander Läte y Rudolf Tobias.[15] Cuando ambos abandonaron la ciudad en 1907 y 1908 respectivamente, muchos de sus alumnos pasaron a estudiar con Saar.[16] Además de las clases, Saar actuaba en conciertos como organista, interpretaba sus propias obras como solista o acompañante al piano y escribía críticas musicales. Como compositor, destacó por un lenguaje musical místico, misterioso y modernista que generaba opiniones enfrentadas.[17] Asimismo, sus obras corales tendían a ser demasiado difíciles para los grupos de aficionados.[18] La crítica de la época reflejaba esta división:

«En las obras musicales de Saar encontramos frecuentemente algo místico y secreto; también posee mucha calidez y ternura, ya que todos sus trabajos están lejos de ser clichés».[17] (Anónimo, 1907).

«Parecería que a veces se ha perdido en un laberinto infinito de sonidos y busca el camino hacia algo nuevo, nunca antes oído ni sentido... ¿encontrará el ansiado camino hacia el paraíso prometido? Ya veremos, pero se atreve y persiste en la búsqueda».[19] (Anónimo, 1910).

Entre 1909 y 1911 vivió alternadamente entre San Petersburgo y Tartu, continuando sus estudios de composición con Liádov. En San Petersburgo entró en contacto con las partituras de los compositores europeos más conocidos, sintiéndose atraído especialmente por Chopin, Grieg, Debussy y Skriabin.[20]

En agosto de 1915, se casó con Elise Paalmann. En 1917 nació su hija Heli y en 1927 su hijo Ülo.[21] Durante la Primera Guerra Mundial trabajó brevemente como profesor de música en el Seminario de Profesores de Tartu y en 1919 comenzó a enseñar en la recién inaugurada Escuela Superior de Música de Tartu. Para 1921, Saar había escrito unas 300 obras. A finales del verano de ese mismo año, un incendio en su hogar en Tartu destruyó los manuscritos de más de 70 piezas para piano, 50 canciones corales, 40 canciones solistas y diversos trabajos teóricos. Tras el incendio, Saar se trasladó a Tallin.[22][23]

Tallin y Hüpassaare

Mart y Elise Saar en junio de 1922 en Hüpassaare. Sentadas delante, su sobrina Helmi Tomson y su hija Heli.

En Tallin, y especialmente durante los veranos en Hüpassaare,[24] Saar se concentró en la composición. Redujo sus actuaciones como organista y aparecía en el escenario principalmente como acompañante al piano para sus canciones solistas. Sus obras corales ganaron popularidad de forma constante, mientras que sus piezas para piano y canciones solistas seguían interpretándose con poca frecuencia. Durante estos años, la generación más joven de oyentes mostró un interés relativamente mayor por su obra.[25]

A pesar de su creciente fama, la creación coral de Saar seguía provocando opiniones divididas entre la crítica. Tras el primer recital dedicado íntegramente a sus obras en 1922, el diario Päevaleht escribió que Saar intentaba crear un «nuevo estilo estonio» uniendo elementos del folclore con el expresionismo, lo que resultaba en un efecto incómodo debido a esa mezcla antinatural.[26] Tres años después, Artur Lemba comentó en el mismo diario: «Tiene talento, quizá incluso individualidad, pero sus obras no logran impacto musical porque a veces están escritas de forma desfavorable para las voces». Por su parte, Theodor Lemba percibía en las piezas de Saar una búsqueda artificial de originalidad manifestada en una «armonización modernizada y bastante arriesgada».[27]

Sin embargo, para 1927, la valoración de su obra dio un giro decisivo. Tras un concierto en Tallin, Theodor Lemba escribió en Päevaleht: «No se puede negar que en sus obras musicales... existen muchos rasgos interesantes. Esto debe destacarse especialmente en sus piezas para piano, que resultaron sorprendentes». Una reseña anónima calificó sus obras para piano de «originales» e «interesantísimas». El discurso de apertura del organista August Topman confirmó este cambio de percepción:[28]

«Con Mart Saar comienza una nueva era hacia una música nacional que, aunque inicialmente resultara extraña a nuestras generaciones mayores debido al carácter austero y nórdico de la melodía popular estonia y a las influencias extranjeras a las que estábamos acostumbrados, comienza a ser comprendida cada vez más, de forma satisfactoria, especialmente por nuestra juventud».[29]

La situación económica de Mart Saar seguía siendo modesta. En 1928, su esposa Elise se marchó a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida, y dos años más tarde la siguió su hija Heli. Elise invitó a su esposo a unirse a ellas tras encontrarle un puesto como organista en una iglesia de Nueva York. Sin embargo, Saar no quiso abandonar Estonia, incluso cuando Elise se lo pidió por última vez durante una visita en 1939. Su firme decisión de permanecer en su patria supuso el fin del matrimonio.[30]

La casa de Mart Saare en Hüpassaare, construida en 1911 por su cuñado Mart Tomson. Tras la muerte de Saare, la casa fue reconstruida en gran parte. Actualmente alberga el Museo Casa de Mart Saare [1]

Entre 1928 y 1929, Saar editó la revista Muusikaleht. A finales de la década de 1920, comenzó a solicitar el derecho vitalicio para utilizar la granja de Hüpassaare.[31] Tradicionalmente, la granja pertenecía al guardabosques local; tras la muerte de su padre en 1901, Saar debía heredar el puesto y la vivienda, pero al no querer ejercer dicho oficio, cedió los derechos a su cuñado Mart Tomson. A principios de los años veinte, Tomson fue despedido tras conflictos con sus superiores y, aunque las edificaciones se habían construido con su dinero, se le exigió que las dejara para el nuevo guardabosques. Para resolver la situación, Hans, el hermano menor de Mart, aceptó el cargo de guardabosques. Sin embargo, Mart Saar deseaba la propiedad de la granja de forma independiente al cargo, debido a la influencia excepcional que el lugar ejercía sobre su obra.[1] En 1931, la revista Muusikaleht abogaba por su causa:

«Mart Saar, cuya salud se ve afectada por la ruidosa y nerviosa vida urbana, necesita un hogar donde actualmente reside como un invitado... Hüpassaare está vinculada a la mejor parte de su creación. Resulta extraño que se cuide tan poco de nuestras figuras culturales, cuyos méritos permanecerán para siempre en nuestra historia...».[31]

Poco después se concedió su deseo y se instaló permanentemente en Hüpassaare. Allí compró una prensa de imprenta y comenzó a editar sus propias obras. El motivo era claro, como escribió en una carta de 1935:

«Una vez sufrí un golpe devastador en la vida... el incendio de Tartu en 1921, donde perdí más de 200 manuscritos. Atribuyo esto a nuestras deficientes condiciones editoriales... El incendio me obligó a ahorrar dinero para publicar mis trabajos... Si uno confía solo en otros editores, es seguro que solo aparecerá una parte mínima de tu obra y el resto quedará acumulando polvo, a merced de cualquier fantasma del fuego».[32]

A pesar de enfrentarse a la falta de dinero y al deterioro de los edificios de la granja, su situación mejoró gracias a una beca regular del Fondo de Dotación para la Música de la Fundación Cultural. Sus obras comenzaron a tener éxito en concursos de canciones solistas y corales, y a partir de 1930 la crítica musical fue unánimemente elogiosa, incluso en revistas de Letonia, Finlandia y Suecia.[33]

Más adelante, Saar conoció a Magda Takiga, quien se convirtió en su segunda esposa. Se casaron en 1943, cuatro años después del nacimiento de su hija Tuuli.[30]

En 1943 se incorporó al Conservatorio de Tallin, donde cuatro años más tarde recibió el título de profesor. Siguió viviendo en Hüpassaare, viajando a Tallin solo una vez por semana. Entre sus alumnos se encontraban Ester Mägi, Jaan Rääts y Valter Ojakäär, entre otros. La labor pedagógica le dejó cada vez menos tiempo para componer; para piano escribió solo tres obras desde su entrada en el conservatorio hasta su muerte. En esos años compuso principalmente canciones solistas, muchas de ellas siguiendo las directrices del régimen soviético (como «La fiesta de la cosecha del koljós»). Las obras de este periodo se caracterizan por una mayor melodicidad, armonía simple y forma clara.[34][35]

En 1956, su salud empeoró repentinamente y sufrió una parálisis parcial en su lado izquierdo,[36] lo que le obligó a abandonar el trabajo. Aunque se recuperó parcialmente y siguió componiendo más de cien obras corales y canciones solistas con un lenguaje musical muy simplificado,[37] Mart Saar falleció en Tallin el 28 de octubre de 1963. Fue enterrado el 3 de noviembre en el cementerio de Suure-Jaani,[38] y su tumba ha sido declarada monumento histórico.[39]

Obra musical

Mart Saar sentó las bases del estilo nacional estonio y de la música coral profesional del país. Fue el primer compositor en vincular el antiguo canto folclórico estonio con un lenguaje musical moderno, por lo que también ha sido calificado como el primer modernista de Estonia. Su obra gira principalmente en torno a dos temas: la naturaleza y el amor.

Desde el punto de vista del género, casi toda su producción se divide en tres categorías: música coral, obras para piano y canciones solistas. Fue un autor prolífico: escribió un total de aproximadamente 400 canciones corales, 140 canciones solistas y 130 piezas para piano (cabe recordar que unas 170 obras desaparecieron en el incendio de 1921). A estos géneros principales se suman apenas dos obras orquestales de 1908 (Mazurka y el Poema-preludio en mi bemol menor), la música para la obra teatral La princesa perdida de J. Oro, dos obras vocales-sinfónicas, una Fantasía y fuga para órgano y un poema sinfónico, Pühajärv, que también fue destruido por el fuego.

El lenguaje musical de su primera etapa es modernista, con elementos del impresionismo y el expresionismo. Por ejemplo, algunas canciones de su primera colección coral y sus preludios para piano son de corte impresionista, mientras que el expresionismo se manifiesta sobre todo en sus canciones solistas, como Must lind (Pájaro negro) o Sügisene lill (Flor otoñal). Hacia el final de su vida, la armonía y la forma de sus obras se volvieron progresivamente más sencillas.[40][41][42]

«Mart Saar fue el primer compositor que logró captar en su obra la belleza y la singularidad irrepetible de las melodías populares estonias, captando el carácter del alma del pueblo. Con su creación, Saar devolvió el rico patrimonio musical creado durante siglos bajo un nuevo tratamiento artístico... Con Mart Saar comenzó una nueva etapa en la historia del uso de las melodías populares estonias».[43] (Vardo Rumessen).

Música para piano

Saar es el compositor que más ha escrito para piano en la historia de la música estonia. Su producción pianística consiste mayoritariamente en formas breves: preludios, improvisatas y danzas. Sus obras de los primeros años son serias, a menudo melancólicas, concentradas y de una expresión concisa. Escribió sus primeros preludios a finales de siglo siguiendo el modelo de Skriabin.

Utilizó el folclore en el piano por primera vez en la colección 19 canciones populares para piano (1913), que es el primer ciclo pianístico basado en motivos folclóricos de la música estonia. En esa época, su estilo estaba influenciado por compositores modernos de Europa occidental como el mencionado Skriabin y Grieg; su obra Skizze (1911), cercana a la atonalidad, ha sido considerada radical incluso para los estándares europeos de la época. A partir de la segunda mitad de la década de 1920, sus obras para piano adoptaron un carácter eminentemente nacionalista. Desde la década de 1940, Saar abandonó casi por completo la composición para este instrumento.[44][45]

Música coral

«Mart Saar es quizás quien más profundamente ha logrado captar el alma de la música popular estonia en sus canciones corales. Ha creado su propio estilo, el estilo de Saar, el estilo estonio, tal como lo hizo Glinka en Rusia, Grieg en Noruega y Sibelius en Finlandia».[46] (Tuudur Vettik, director de coro y compositor).

De sus aproximadamente 400 obras corales, las más conocidas son Põhjavaim (Espíritu del norte) y Leelo, que han formado parte del repertorio de los festivales de canto en repetidas ocasiones. Gran parte de su producción coral solo es accesible para coros de alto nivel técnico. Su música se caracteriza por una austeridad y seriedad nórdicas, sin sentimentalismos ni excesos emocionales, evocando la forma de cantar de los antiguos intérpretes folclóricos con los que Saar tuvo contacto directo.

A partir de 1920, su principal fuente de inspiración fue el antiguo canto rúnico (regilaul). Utilizó un método de variación donde la melodía popular se repite, pero todo su entorno —armonía, textura, ritmo, timbre y dinámica— cambia constantemente. También innovó en el tratamiento de los textos, utilizando la fonética de los dialectos como un componente musical más (como en Latse häälütamise laul). En sus textos corales empleó poemas de Anna Haava, Juhan Liiv y Karl Eduard Sööt. Además del folclore, su obra coral recibió influencias de Claude Debussy y Aleksandr Skriabin.[46]

Canciones solistas

Con aproximadamente 180 piezas, Mart Saar es el compositor estonio más prolífico en este género. Sus canciones destacan especialmente por sus partituras de piano complejas y expresivas, que ocupan un lugar de igual importancia que la parte vocal. Por ejemplo, en canciones como Sügisene lill (Flor otoñal) e Ilmud kui unistus (Apareces como un sueño), el acompañamiento de piano es incluso más expresivo que la parte cantada; en esta última, la suma de la introducción y el epílogo del piano supera en número de compases a las secciones solistas.[47]

Al igual que en su música coral, Saar utilizó principalmente textos de Juhan Liiv, Karl Eduard Sööt y Anna Haava, aunque también escribió sus propias letras. A menudo trataba los textos poéticos con libertad, modificándolos según sus necesidades compositivas. Para resaltar la importancia de la palabra, sus canciones suelen incluir pasajes recitativos que alternan con frases melódicas figurativas. Las temáticas principales de sus canciones solistas son la muerte, el amor y la naturaleza de su patria.[47]

Mart Saar como maestro

La labor docente de Saar comenzó inmediatamente después de graduarse en el Conservatorio de San Petersburgo en 1908, impartiendo clases particulares en Tartu. También trabajó brevemente como profesor de música en el Seminario de Profesores de Tartu. Fue docente en el Conservatorio de Tartu entre 1919 y 1921, y en 1943 se incorporó al Conservatorio de Tallin.

Como profesor, Saar carecía de sentido del tiempo; sus clases solían durar entre tres y cuatro horas,[48] extendiéndose en ocasiones hasta la medianoche.[49] Durante la primavera y el verano, trasladaba las lecciones a excursiones por la naturaleza para ampliar los horizontes de sus alumnos.[50] Con frecuencia, sus clases tenían lugar en conciertos, donde asignaba tareas específicas a los estudiantes, como identificar secuencias armónicas en las obras que escuchaban.[51]

La compositora Ester Mägi recordó que las observaciones de Saar eran lacónicas y sumamente delicadas. A menudo le resultaba difícil criticar con palabras, por lo que prefería interpretar innumerables correcciones directamente al piano. Sus sugerencias eran breves y fragmentadas, pero de gran precisión.[52] Defendía sus posturas con pasión y rigor documental,[49] y no tenía inconveniente en explicar un concepto hasta cuatro veces sin perder la paciencia.[53] En sus clases, también disfrutaba debatiendo sobre la actualidad cultural, política o agrícola, manteniendo siempre una opinión propia sobre cada tema.[49]

Homenajes y reconocimientos posteriores

En 1964 se inauguró la Casa-Museo de Mart Saar en Hüpassaare. Se han erigido dos monumentos en su honor:

El primero, realizado en 1982 por Aime Kuulbusch-Mölder, se encuentra en Tartu (Kooli 13).[54]

El segundo, obra de Aime Kuulbusch e Ike Volkov (1982), se ubica en la intersección de la calle Weizenbergi y Narva maantee en Tallin.[55]

En 1973, se colocó una placa conmemorativa en el edificio de Narva maantee 55, en Tallin, con la inscripción: "El compositor Mart Saar vivió en esta casa entre 1944 y 1964".[56]

Desde 2007, se celebra en Suure-Jaani el Concurso de Cantantes Mart Saar; la edición de 2013 fue la cuarta celebrada hasta la fecha.[57][58] Asimismo, en 2002 tuvo lugar el festival "Mart Saar 120" en varias localidades de Estonia, organizado por diversas instituciones musicales para conmemorar el aniversario de su nacimiento.[59][60]

Referencias

Bibliografía

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