Martha Jefferson Randolph

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Nacimiento 27 de septiembre de 1772
Monticello, Estados Unidos de América
Fallecimiento 10 de octubre de 1836 (64 años)
Condado de Albemarle (Virginia), Estados Unidos de América
Sepultura Monticello Graveyard Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Estadounidense
Martha Jefferson Randolph
Información personal
Nacimiento 27 de septiembre de 1772
Monticello, Estados Unidos de América
Fallecimiento 10 de octubre de 1836 (64 años)
Condado de Albemarle (Virginia), Estados Unidos de América
Sepultura Monticello Graveyard Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Estadounidense
Religión Cristianismo Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Padres
Cónyuge Thomas Mann Randolph, Jr. (desde 1790) Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Primera dama de los Estados Unidos
Cargos ocupados
Predecesor Abigail Adams
Sucesor Dolley Madison
Firma

Martha Jefferson Randolph (Monticello (Virginia) 27 de septiembre de 1772 - Condado de Albermarle, 10 de octubre de 1836) fue la hija mayor de Thomas Jefferson, tercer presidente de los Estados Unidos, y su esposa, Martha Wayles Skelton Jefferson.

La madre de Randolph falleció cuando ella tenía casi 10 años. Su padre se aseguró de que recibiera una buena educación. Hablaba cuatro idiomas y recibió una gran influencia de la educación que recibió en un colegio de monjas de París con hijas de la élite francesa. Fue la única de los hijos de Thomas y Martha Jefferson que vivió más allá de los 25 años.

Martha Jefferson se casó con Thomas Mann Randolph Jr., político a nivel federal y estatal, elegido gobernador de Virginia (1819-1822), lo que la convirtió en la primera dama del estado. Tuvieron doce hijos.

Randolph supervisaba la gestión de las mansiones en Varina y Edge Hill junto con su esposo, y en Monticello con su padre. Le brindó estabilidad emocional a Jefferson, lo que le ayudó a sobrellevar su tumultuosa carrera política. Además de supervisar Monticello, vivió con Jefferson en la Casa Blanca, ejerciendo informalmente como Primera dama.

Tras su paso por la Casa Blanca, Randolph y sus hijos vivieron en Monticello y cuidaron de su padre. Por culpa de las deudas acumuladas, acabaron vendiendo la casa de Varina y perdieron la plantación de Edge Hill por una ejecución hipotecaria en 1825. Randolph heredó las deudas de Monticello y Jefferson cuando su padre falleció en 1826. Muchos de los esclavos de Monticello fueron vendidos para cubrir parte de esa deuda.

Virginia

Martha Jefferson nació el 27 de septiembre de 1772[1] en Monticello, la finca de su padre en Virginia (entonces en la América británica). Sus padres fueron Thomas Jefferson y Martha Wayles Skelton[2] [a]. Durante los diez años de matrimonio, sus padres tuvieron seis hijos de los cuales solamente dos, el primogénito Randolph y Martha, sobrevivieron más que unos años.

La familia llevaba un estilo de vida refinado y Randolph inicialmente recibió educación en casa. Sus estudios incluían clases de baile.[2] Cuando tenía siete años, su padre se convirtió en gobernador de Virginia. Fue elegido el 1 de junio de 1779, y la familia se instaló inicialmente en Williamsburg. Se mudaron a Richmond cuando el gobierno se trasladó allí en 1780.[2] Las tropas británicas avanzaron hacia Richmond en mayo de 1781 y, gracias a un aviso previo, los Jefferson pudieron huir a su casa de campo, Poplar Forest[2]

Randolph tenía casi 10 años cuando su madre falleció[1][6] [b]el 6 de septiembre de 1782, cuatro meses después del nacimiento del último hijo de los Jefferson. Randolph escribió más tarde sobre este período y el dolor de su padre, declarando: «En esos melancólicos paseos yo era su compañera constante, testigo solitaria de muchos estallidos violentos de dolor».[6][c]

Filadelfia

Retrato realizado por Thomas Sully

Randolph viajó a Filadelfia con su padre en 1782 y de nuevo en el otoño de 1783, cuando este representó a Virginia en el Congreso de la Confederación.[8]Filadelfia, la mayor ciudad de Estados Unidos en esa época, fue el epicentro de la Ilustración en Estados Unidos Ilustración estadounidense.[8]

El padre de Randolph no creía en la educación pública para niñas, pero se encargó de que su hija recibiera educación privada.[9] Entre diciembre de 1782 y mayo de 1784, se alojó con una familia y estudió francés, danza, dibujo y música con tutores privados, quienes recibieron de Thomas Jefferson horarios diarios estrictos e instrucciones sobre cómo debían impartir su educación.[2] Su intención era convertirla en una dama respetada y culta.[8] Se centraba especialmente en la limpieza y la ortografía, aspectos ambos importantes para crear la imagen de una dama correcta, con un comportamiento moral y una dicción correcta.[2] Mientras tanto, su padre trabajaba en Filadelfia y esperaba órdenes del Congreso para viajar a Francia.[2]

París

La abadía de Pentemont

Sus hermanas menores, Mary y Lucy Elizabeth, permanecieron en Virginia con familiares mientras Randolph y su padre viajaban a Boston con el chef James Hemings. Zarparon hacia París en el barco Ceres el 5 de julio de 1784, llegando a Francia el 6 de agosto de 1784.[2] Randolph vivió en París de los 12 a los 17 años mientras su padre era embajador de Estados Unidos en Francia.[10] En octubre de 1784, su hermana menor, Lucy, falleció de tos ferina.[2]

Jefferson la matriculó en la Abadía de Pentemont, un exclusivo colegio conventual, tras recibir garantías de que los estudiantes protestantes estaban exentos de la instrucción religiosa. En este internado, Randolph aprendió aritmética, geografía, historia universal y latín, además de música y dibujo.[2] Los cuatro años que pasó en el colegio conventual la influenciaron profundamente. Sus compañeros pertenecían a la élite francesa, un modelo de «inteligencia, capacidad y energía femeninas», y experimentaron la «rica pompa de las liturgias católicas romanas». Le dio la capacidad de mantener conversaciones ingeniosas e inteligentes y pensó en cómo manejaría la educación de sus futuros hijos.[10] Tal y como explica su hija, Ellen Randolph Coolidge: [11]

Martha Jefferson Randolph solía decir después de su muerte que recordaba su estancia en el convento como un período de gran felicidad y gran progreso.

Durante su vida social en la Abadía, aprendió acerca del papel de la mujer en la política, las disensiones que condujeron a la Revolución francesa y las intrigas palaciegas.[8] Su padre influyó en la redacción de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano .[8] Randolph dijo que su tiempo en Francia fue «la parte más brillante de una vida muy ensombrecida y entristecida por las preocupaciones y las penas».[8]

Su hermana Mary viajó junto a Sally Hemings a París y se unió a su hermana en la escuela del convento en julio de 1787.[2] Tanto Randolph como su hermana contrajeron el tifus durante el invierno de 1788 y estuvieron viviendo con su padre hasta que recuperaron la salud. Regresaron al convento en la primavera de 1789.[2] Después de que Randolph expresara su deseo de convertirse al catolicismo y dijera que estaba considerando la posibilidad de ordenarse religiosamente, Jefferson retiró de la escuela tanto a ella como a su hermana menor, Polly.[12] Durante sus estudios, Randolph aprendió a hablar cuatro idiomas.[9]

Randolph se relacionó con mujeres europeas de "libre pensamiento" y mujeres destacadas de la Ilustración francesa, como Georgiana Cavendish, duquesa de Devonshire, y Anne-Louise Germaine Necker. También conoció a líderes mundiales durante su estancia en Francia.[13] [8] Disfrutaba de una vida social que incluía bailes y conciertos durante el verano.[2] Wayson afirma que pudo "observar de primera mano el poder colectivo de las mujeres francesas mientras marchaban hacia el palacio del rey en Versalles y obligaban a la pareja real a regresar a París escoltadas por el marqués de Lafayette, amigo de la familia Jefferson".[8] En septiembre de 1789, tras el inicio de la Revolución Francesa, Thomas Jefferson, sus hijas junto a James y Sally Hemings zarparon hacia América,[2] llegando en 1790.[8]

Matrimonio y familia (1790–1818)

Retrato del gobernador de Virginia, Thomas Mann Randolph

El 23 de febrero de 1790, a los 17 años, se casó con Thomas Mann Randolph Jr., un plantador, en Monticello. Él era su primo tercero y descendiente de Pocahontas.[1] [8] Su esposo, hijo de Thomas Mann Randolph Sr., amigo personal de Thomas Jefferson, era en muchos sentidos el candidato perfecto para ser su marido; sin embargo, su familia estuvo envuelta en diversos escándalos. Algunos miembros de la familia Randolph fueron acusados, aunque posteriormente absueltos, del asesinato de un niño que se creía era hijo de Richard Randolph.[2] Randolph fue testigo en el caso Commonwealth contra Richard Randolph el 22 de abril de 1793. Además, su suegro organizó un escándalo al casarse con una adolescente.[2]

Poco después de su matrimonio, su padre le cedió ocho esclavos de Monticello como regalo de bodas, entre ellos a Molly Hemings, la hija mayor de Mary Hemings Bell.[14] Critta Hemings, hermana de Sally Hemings, ayudó a Randolph a cuidar a sus hijos durante muchos años tanto en Monticello como en Edge Hill.[15]

La pareja vivió inicialmente en Varina, la finca de Randolph en el condado de Henrico.Tuvieron doce hijos.[2] A diferencia de sus padres y su hermana, quienes vieron a la mayoría de sus hijos morir en la infancia, once de los hijos de los Randolph sobrevivieron hasta la edad adulta:[2]

  • Ann Cary Randolph (1791–1826), quien se casó con Charles Lewis Bankhead (1788–1833).[16]
  • Thomas Jefferson Randolph (1792–1875), quien se casó con Jane Hollins Nicholas (1798–1871), hija de Wilson Cary Nicholas.[17]
  • Ellen Wayles Randolph (1794–1795), falleció joven durante un viaje que Randolph y su esposo realizaron entre julio y octubre de 1795 para mejorar su salud.[2]
  • Ellen Wayles Randolph (1796–1876), bautizada en honor a su hermana fallecida. Estuvo casada con Joseph Coolidge (1798–1879) pasando a llamarse Ellen Randolph Coolidge.[18]
  • Cornelia Jefferson Randolph (1799–1871). En la década de 1830, fundó una escuela en Edge Hill, en ese momento propiedad de su hermano, donde impartió clases de pintura, escultura y dibujo. Tradujo y publicó El jardinero de salón: Tratado sobre el cultivo doméstico de plantas ornamentales. Traducido del francés y adaptado al uso estadounidense. Cornelia nunca se casó[19]
  • Virginia Jefferson Randolph (1801-1881), quien se casó con Nicholas Trist (1800-1874).[20][21]
  • Mary Jefferson Randolph (1803-1876). Vivió en Edge Hill y ayudó a su cuñada, Jane, a supervisar la casa de su hermano Thomas Jefferson Randolph. Ella y Cornelia también visitaban las casas de sus hermanos durante sus enfermedades. Nunca se casó.[22]
  • James Madison Randolph (1806-1834) nació en la Casa Presidencial, hoy llamada la Casa Blanca, el 17 de enero de 1806.[2]
  • Benjamin Franklin Randolph (1808-1871), quien se casó con Sarah Champe "Sally" Carter (1808-1896), miembro de la familia Carter de Virginia.[23]
  • Meriwether Lewis Randolph (1810-1837), quien se casó con Elizabeth Anderson Martin (1815-1871).[24] Tras la muerte de Meriwether, su viuda Elizabeth se casó con Andrew Jackson Donelson, sobrino del presidente Andrew Jackson.[25]
  • Septimia Anne Randolph (1814-1887), quien se casó con el Dr. David Scott Meikleham (1804-1849), convirtiéndose en Septimia Randolph Meikleham.[26]
  • George Wythe Randolph (1818-1867), quien en 1862 fue Secretario de Guerra de los Estados Confederados de América durante un breve período, y quien se casó con Mary Elizabeth Adams Pope (1830-1871).[27]

La vida en Varina, Monticello y Edge Hill (1790–1800)

Randolph se encargó de administrar los asuntos domésticos tanto de la finca Varina como de la propiedad de su padre en Monticello en la década de 1790.[2] Educó a sus hijos en casa.[8] Aunque estaba casada, mantuvo su afecto y lealtad a su padre, por encima de la de su esposo.[2] La relación de Randolph con su marido se vio afectada por la estrecha relación que ella mantenía con su padre, quien se había establecido en Monticello, así como por las tensas finanzas y las disputas de la familia de su esposo, los Randolph de Tuckahoe.[28]

En un escrito que Martha le envió a su padre el 22 de enero de 1798 le comenta:[8]

Siento cada día más fuertemente la imposibilidad de acostumbrarme a tu ausencia; separada en mi infancia de todo otro amigo, y acostumbrada a admirarte solo a ti, todo sentimiento de ternura del que mi naturaleza era susceptible estuvo durante muchos años centrado en ti, y ninguna conexión formada desde entonces podría debilitar un sentimiento entretejido con mi misma existencia.

Durante diez años, fue la dueña de Monticello, forjando una vida social que apoyaba la vida política de Jefferson.[8] Descrita como un "salón cosmopolita en el Piamonte rural de Virginia", padre e hija recibían visitas. Conoció a las mujeres más influyentes de Estados Unidos, como Dolley Madison, y a ocho de los nueve primeros presidentes del país, excluyendo a George Washington, a quien jamás llegó a conocer. Era una hábil conversadora, leyendo y escribiendo en cuatro idiomas. [28] John Randolph, de Roanoke, dijo de ella que era "la mujer más dulce de Virginia".[29] Randolph era una mujer sureña excepcional, con una autoridad significativa en la gestión de la plantación, así como en las actividades domésticas.[28] Fue en Monticello donde Jefferson encontró "esa sociedad donde todo es paz y armonía".[8] Su papel como anfitriona y dueña de la plantación ayudó a preparar a Randolph para su puesto en la Casa Blanca.[8]

Thomas Jefferson vendió a la pareja terrenos para la plantación de Edge Hill para que pudieran estar más cerca de él en Monticello. Los Randolph construyeron una casa y residieron allí a partir de enero de 1800.[2]

La Casa Blanca (1801–1809)

De un boceto de C.W. Janson, La Casa del Presidente, tomada y destruida por el Ejército británico, 1815

Randolph visitó varias veces la Casa Presidencial (hoy Casa Blanca) mientras su padre era presidente. Durante sus visitas en los inviernos de 1802-03 y 1805-06, ejerció temporalmente el papel de Primera Dama en la Casa Presidencial. El invierno era conocido como la época de fiestas en Washington D. C., ya que era la época en que la sesión anual del Congreso atraía a los legisladores a la ciudad.[30]

En su primera visita, Randolph estuvo acompañada por dos de sus hijos (Ann y Jeff), su hermana Mary (conocida de adulta como Maria) y el hijo de Maria, Francis. Durante su estancia en Washington, la anfitriona del presidente y su hermana socializaron con políticos y figuras de la sociedad durante las visitas matutinas, bailes, servicios religiosos, carreras y cenas y recepciones en la Casa Presidencial.[8] En su segunda visita, Randolph estuvo acompañada por toda su familia[8] y sus actividades se centraron más en la vida familiar y en la gestión de la política "sombría" de la época.[8] El octavo hijo de Randolph, James Madison Randolph, nació en la Casa del Presidente el 17 de enero de 1806.[2]

De 1803 a 1807, su esposo sirvió en la Cámara de Representantes en Washington, D. C.[2] Centró su campaña contra un ferviente partidario de Jefferson.[8] A Jefferson le habría gustado que su hija se quedara en Washington, D. C. por más tiempo. Sin embargo, Randolph tenía que administrar la plantación, cuidar de sus hijos y cuidarse a sí misma durante sus embarazos.[8]Además, en esa época, Washington, D. C. estaba rodeada de pantanos que propiciaban enfermedades, lo que limitaba sus visitas.[29]

Existen diferentes puntos de vista sobre el papel de Randolph durante la presidencia de su padre. El sitio web de Monticello afirma que fue anfitriona de Jefferson y primera dama informal.[1][2] La historiadora Catherine Allgor señala que era la confidente de su padre y muy respetada en Washington. Conocida por su inteligencia y su posición en la escala social, «siempre que estaba en la capital, la Sra. Randolph se convertía en la cabeza de cualquier evento al que asistía. Sin importar la polémica social, nadie cuestionaba su derecho de precedencia».[31]

El biógrafo Billy L. Wayson afirma que no era una anfitriona ni una confidente, sino una compañera cercana de su padre y que "constituyó el pilar emocional" que sustentaba el papel de Jefferson como presidente. Ya sea físicamente con él o a través de la correspondencia constante, ayudó a su padre a mantener el equilibrio a lo largo de su tumultuosa vida política. Wayson afirma que Randolph ejerció una influencia significativa en el presidente. "La 'primera hija' estuvo siempre presente en el corazón de su padre, especialmente durante sus más difíciles pruebas políticas".[8]

Unos años antes de convertirse en presidente, Jefferson dijo:[8]

Cuando miro los inefables placeres de mi sociedad familiar, me siento cada vez más disgustado por los celos, el odio y las pasiones rencorosas y malignas de esta escena, y lamento haber sido arrastrado nuevamente a la vista del público.
Thomas Jefferson a Martha Jefferson Randolph, Filadelfia, 8 de junio de 1797

Martha sentía una gran devoción por su padre.[29] Su presencia tranquilizaba y contribuía a desviar la atención de los rumores sobre la relación de Jefferson con Sally Hemings. Un visitante de la Casa Blanca comentó que ella refutaba con creces todas las calumnias que se le habían lanzado.[2]

En 1982, el Instituto de Investigación del Siena College solicitó a diversos historiadores que evaluaran a las primeras damas estadounidenses. La encuesta, que se ha realizado periódicamente desde entonces, clasifica a las primeras damas según una puntuación acumulativa basada en criterios independientes: antecedentes, valor para el país, inteligencia, valentía, logros, integridad, liderazgo, identidad propia, imagen pública y valor para el presidente. En la encuesta de 1982, de 42 primeras damas y primeras damas en funciones, Randolph fue evaluada como la 18ª más valorada por los historiadores. Las primeras damas en funciones como Randolph han sido excluidas de las ediciones posteriores de esta encuesta.[32]

La hermana de Randolph, Mary "Polly", también ejerció el papel de anfitriona de un modo ocasional, hasta que falleció en 1804 durante el parto.[33] Dolley Madison, que tenía inclinaciones políticas, solía ser la anfitriona de Jefferson. Su esposo, James Madison, era por aquel entonces Secretario de Estado.[33] Jefferson descubrió que cuando las mujeres asistían a reuniones en la Casa Blanca, la conversación era menos polémica y se incorporaban los puntos de vista de las mujeres sobre los asuntos gubernamentales.[8]

Después de la Casa Blanca (1809–1825)

Salón interior, Monticello

Tras la jubilación de Thomas Jefferson, Randolph y sus hijos vivieron principalmente en Monticello [1] en 1809.[2] Mientras su esposo fue gobernador de Virginia de 1819 a 1822, siguió viviendo en Monticello. Se encargaba de las tareas domésticas en la plantación. Tenía su propia habitación en Monticello, donde generalmente estaba sola.[34] Su esposo, cada vez más distanciado de su familia,[8] visitaba Monticello ocasionalmente.[34] [15]Preocupada por las finanzas familiares y la pérdida de ingresos si su esposo servía en el ejército durante la Guerra de 1812, Randolph convenció al presidente James Monroe para que le asignara un puesto temporal más lucrativo como recaudador de impuestos.[2]

Junto a tres de sus hijos —Mary, Cornelia y Thomas—, editó la primera colección de escritos de Jefferson para su publicación. Se dedicó a difundir afirmaciones falsas que negaban la paternidad de Thomas Jefferson de los hijos de los Hemings y que darían a su padre una imagen positiva.[2]

Randolph dedicó gran parte de su vida a los últimos años de su padre. Se había separado de su esposo, de quien se decía que sufría de alcoholismo e inestabilidad mental.[35]

Deuda (1825-1826)

Randolph lidió con la presión financiera generada por las deudas de su esposo, su suegro Thomas Mann Randolph Sr., y su padre tras su fallecimiento. Se endeudaron debido a la caída del valor de las tierras, inversiones arriesgadas, malas cosechas y familiares necesitados.[2] Como resultado, las hijas de Randolph fueron amenazadas con vivir como solteronas al no disponer de dote.[15]

Thomas Mann Randolph vendió la plantación Varina en 1825 a Pleasant Akin[36] o Aiken de Petersburg.[37] La plantación Edge Hill, junto con sus cultivos, edificios, animales y esclavos, fue embargada en 1825 y el producto de la venta no logró pagar a todos los acreedores de la familia. El comprador en la subasta de ejecución hipotecaria, que tomó posesión en enero de 1826, fue el hijo mayor de Randolph, Thomas Jefferson Randolph.[38] [39]

Últimos años y fallecimiento (1826–1836)

James Westhall Ford, Martha Jefferson Randolph, 1823, Monticello, Fundación Thomas Jefferson. En el momento del retrato, Randolph tenía 51 años y era madre de once hijos.

Jefferson definió a su hija como la "apreciada compañera de su juventud y la cuidadora de su vejez". Poco antes de morir, dijo que "el último dolor de la vida fue separarse de ella". [40][29] Thomas Jefferson falleció de uremia el 4 de julio de 1826 a la edad de 83 años.[2] Tras su muerte, Martha heredó Monticello en 1826, así como sus numerosas deudas. Su hijo mayor, Thomas Randolph, actuó como albacea testamentario. A excepción de cinco esclavos liberados en el testamento de su padre y de "darle tiempo" (emancipación informal) a Sally Hemings, vendieron el resto de los 130 esclavos en Monticello para intentar saldar las deudas.

Randolph puso Monticello a la venta dos semanas después de la muerte de su padre en julio de 1826. Intentó venderla a través de una lotería, pero no pudo hacerlo hasta 1831 a un tal James S.[41] o James T. Barclay en 1831.[42] Después de haber estado a la venta durante cinco años, la plantación se vendió por 7.000 dólares, una décima parte de su valor de 71.000.[41] [d]

Recibía unos pocos ingresos de la herencia de su padre[2]por lo que vivía al borde de la pobreza.[31] Con el deseo de asegurar carreras exitosas para su familia, que incluía a sus yernos, recurrió a la escritora Margaret Bayard Smith, quien ayudó a sus familiares a conseguir puestos que les permitieron desarrollar carreras exitosas en Washington.[31] Por ejemplo, Nicholas Trist, su yerno, consiguió empleo gracias a Henry Clay, secretario de Estado del presidente John Quincy Adams.[8]

Tras la muerte de su padre, Randolph vivió con Thomas, su hijo mayor, en Tufton.[1] Se alojó en casa de su hija Ellen y su yerno Joseph Coolidge en Boston desde octubre de 1826 hasta mayo de 1828.[2] En junio de 1828, se reconcilió con su esposo. Estuvo a su lado cuando falleció el 20 de ese mismo mes.[1] [2]

Tras la muerte de su esposo, vivió con su hijo en la finca de Edgehill hasta el 29 de noviembre y luego en Washington, D. C., y Boston con otros hijos casados.[1] Para generar ingresos, alquiló a los esclavos que le quedaban. También obtuvo ingresos por acciones bancarias donadas en homenaje a Jefferson por los estados de Luisiana y Carolina del Sur.[2] Las legislaturas estatales le donaron 10.000 dólares cada una para su manutención, totalizando 20.000 dólares (equivalentes a 572.667 dólares en 2024).[8]

Sus hijas solteras, Mary y Cornelia, y Patsy, quien impartía clases de música ocasionalmente, fundaron una escuela en Edge Hill. [2]

Durante su estancia en Boston, Randolph redactó su último testamento el 24 de enero de 1836 y regresó a la finca de Edge Hill en julio de 1836.[2] Falleció allí el 10 de octubre de 1836, a la edad de 64 años,[1] y fue enterrada en el cementerio familiar de Monticello.[1]

Esclavitud

El abuelo materno de Randolph, John Wayles, tuvo dos familias: una con su esposa Martha Epps y otra con una mujer esclavizada, Betty Hemings, cuyos hijos eran propiedad de la familia Wayles y servían a la misma.[28]En 1773, cuando Randolph llevaba un año casado, su abuelo murió y ella heredó 135 esclavos, entre los que se encontraban sus medio tías y tíos de la familia Hemings, y 11.000 acres (4.500 hectáreas).[28] En Monticello, otra de las medio tías de Randolph, Sally Hemings (hija de John Wayles y Betty Hemings), tuvo hijos con Thomas Jefferson.[28]

Durante la estancia de Randolph en París, se enteró de que la esclavitud no era legal en muchos países y le dijo a su padre: «Deseo con toda mi alma que todos los pobres negros fueran liberados».[13]También dijo, en consonancia con los sentimientos de su padre, que «detestaba» el trato injusto a los negros y la forma en que fomentaba la crueldad entre los blancos.[28] Intentó mantener a los esclavos con sus familias cuando pudo y liberó a algunos, pero conservó a muchos que luego los acreedores la obligaron a vender para saldar deudas pendientes.[2][28] Por ejemplo, en 1827, tras la muerte de su padre, vendió 130 esclavos, lo que provocó la separación de familias. Los esclavos restantes eran su activo más valioso, y los alquilaba cuando podía para obtener ingresos. Vendió dos esclavos más en 1833.[2] También castigaba a los esclavos que no hacían lo que ella quería, a veces físicamente. En 1833, la hija de Randolph, Cornelia, describió un caso en el que sujetó a una mujer mientras su madre la azotaba, infligiéndole una flagelación "bastante severa".[43]

En 1831, su hijo Thomas presionó sin éxito a favor de un plan para que Virginia aboliera gradualmente la esclavitud y colonizara esclavos en África, propuesta que Randolph apoyó. También consideró mudarse a un estado libre. Aunque liberó a varios esclavos en sus testamentos, dependió de sus esfuerzos durante toda su vida.[2]

Martha Jefferson Randolph es la protagonista de la novela histórica "La primera hija de América", de Stephanie Dray y Laura Kamoie, publicada en marzo de 2016. La novela se inspira en gran medida en las cartas de Thomas Jefferson.[44]

En la película de 1995 Jefferson en París, Martha Jefferson fue interpretada por la actriz Gwyneth Paltrow.[45]

En la miniserie de cuatro horas de CBS del año 2000, Sally Hemings: Un escándalo americano, escrita por Tina Andrews, Martha Jefferson fue interpretada por la actriz Mare Winningham.[46]

Notas

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

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