Fue la cuarta de catorce hijos, de los cuales solo cuatro sobrevivieron a la infancia. Creció muy unida a su hermana Isabel Carlota y recibió una buena educación como sobrina-nieta del Rey Sol. Sus padres tenían un matrimonio feliz y la vida familiar también lo fue.
En 1711 su hermana Isabel Carlota enfermó de viruela y está se la pasó a Gabriela y a su hermano el príncipe heredero Luis, falleciendo los tres con pocos días de diferencia, Gabriela murió pocos meses después de su octavo cumpleaños y sus restos mortales descansan en la cripta ducal de la Iglesia de San Francisco de Cordeliers en Nancy.[2]