Huérfana de madre desde los 12 de edad, en 1883 quedó subrogada en la primogenitura de su casa por haber muerto soltero su único hermano Fernando, a quien sucedió como ix vizcondesa de la Frontera. Diez años después falleció Luis de Villarroel y Goicolea, su tío materno, iiduque de la Conquista y Natividad le sucedió en el ducado, con grandeza de España, y en los marquesados de los Palacios y de Gracia Real de Ledesma. En 1900 sucedería a su padre como viimarquesa de San Saturnino.
En 1889 empezó a servir en Palacio como dama al servicio particular de la reinaMaría Cristina, ascendiendo a dama de la reina el 25 de abril de 1894. Desde el principio se ganó la total confianza de la regente, quien la nombró su camarera mayor por Real Orden de 30 de mayo de 1906. En este cargo sirvió fielmente a la soberana durante 17 años más, acompañándola como sombra inseparable en todas sus actividades públicas y privadas.[1]
A su Pazo de San Saturnino acudían cada verano desde 1902 hasta 1946 los personajes más señalados de la vida cortesana de Madrid, y posteriormente de la sociedad y de la política españolas. Allí también fue visitada en tres ocasiones por el rey Alfonso XIII (1904, 1909 y 1927), en la última ocasión acompañado por la reina Victoria Eugenia.[1]
Falleció sin descendencia en Madrid el 3 de marzo de 1953. Su vasto patrimonio fundiario —que, además de los pazos de San Saturnino y Baltar, incluía unas 300 hectáreas de tierras entre los municipios coruñeses de Moeche, Narón, San Saturnino y Valdoviño—[4] lo dejó en herencia a los hermanos Pasionistas y a la congregación de las Hijas de Cristo Rey.[1]
En el marquesado de San Saturnino la sucedió su pariente más cercano por el lado paterno: Alfredo Moreno Uribe, hijo del conde de Fontao mientras que las restantes dignidades nobiliarias, heredadas de su familia materna, pasaron a las hermanas Chaves Lemery.
↑En un orden más frívolo, a la influencia de la duquesa de la Conquista se debe también que la Regente se aficionara a los productos de marroquinería de Loewe y que en 1905 el rey Alfonso XIII otorgara a esta firma el marchamo de proveedor de la Real Casa, origen de su éxito en la industria del lujo. «Loewe Parfums», en la web del Museu del Perfum: Fundació Júlia Bonet.