Masacre del puesto de vigilancia N°3
From Wikipedia, the free encyclopedia
| Masacre del puesto de vigilancia N°3 | ||
|---|---|---|
|
Carta en idioma awajún de Bardales Juwau, una de las víctimas, a su hermano. Bardales explica la compleja situación de la base por la falta de alimentos. | ||
|
| ||
| Lugar |
| |
| Coordenadas | 4°27′58″S 78°11′12″O / -4.4661388888889, -78.186638888889 | |
| Blanco | Soldados | |
| Fecha | 24 de noviembre de 2014 (11 años) | |
| Arma | Fusil | |
| Muertos | 3 | |
| Perpetrador | Teniente EP Hugo Cabrera Tantarico | |
| Motivación |
| |
La masacre del puesto de vigilancia N°3 ocurrió el 24 de noviembre de 2014 en la cordillera del Cóndor, cerca de la frontera con Ecuador.[2] Los asesinados serían tres soldados de la etnia awajún que pertenecían al ejército peruano.[1]
Los sucesos se dieron en el distrito de El Cenepa (provincia de Condorcanqui), en el departamento de Amazonas. Cuando el teniente general del ejército peruano Hugo Cabrera Tantarico disparó doce veces[2] por la espalda a tres de sus subordinados mientras pescaban en el río Comaina, a las afueras del puesto de vigilancia N°3 del EP.[1] Según investigaciones Cabrera ordenó a otros dos cabos, de nombre Eleldo Majiano y Gilmer Quinin que incinerarán la ropa y cosas de los difuntos y enterraran los cuerpos, así mismo expresó que comunicaría que los fusilados serían catalogados como desertores para explicar su desaparición.[1]
Víctimas
Los cabos asesinados fue reconocidos como Alexander Bardales Juwau, Rober Rony Kunchikui Tsamash y Luis Alfredo Tsejem Akuts, los tres eran de la comunidad awajún, un pueblo amerindio que habita la frontera entre Perú y Ecuador, y se unieron al Batallón de la Selva Juan Chávez Valdivia para poder ser beneficiados de una beca de estudios técnicos que les permitiría poder darse una mejor calidad de vida, todo a cambio de servir tres meses en cuartel en la frontera.[1]
Una de las víctimas, Bardales Juwau, en febrero escribió a su hermano que no podría estar para las fiestas de fin de año y que la comida escaseaba en la base, por lo que ya se comenzaba a vivir en un entorno conflictivo por la falta de alimentos:
Mi hermano estaba triste porque sabía que no volvería para la Navidad. Me pedía que le enviara galletas, cepillos de dientes, ropa. No tenía nada, estaba desesperado.[1]
