Matiaza Rimachi
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Matiaza Rimachi fue una mujer chachapoyana que participó activamente en el proceso de independencia del Perú. Especialmente, durante la Batalla de Higos Urco, librada el 6 de junio de 1821, donde lideró y movilizó a un grupo de mujeres que apoyaron la causa patriota frente a las tropas realistas.[1]
Durante la independencia del Perú, la región de Amazonas tuvo un papel significativo, siendo la batalla de Higos Urco un acontecimiento relevante. Este enfrentamiento ocurrió el 6 de junio de 1821 en las cercanías de Chachapoyas. En él, las tropas patriotas, formadas principalmente por jóvenes de Chachapoyas y habitantes de localidades vecinas, se enfrentaron a un contingente realista compuesto por 600 soldados provenientes de Moyobamba. A pesar de la experiencia militar de las fuerzas realistas, la intervención de los combatientes locales y el respaldo de la población civil fueron factores clave para el desenlace de la batalla.[2][3][4][5]
El triunfo patriota en Higos Urco aseguró la independencia de Chachapoyas y debilitó la presencia española en el norte del Perú, permitiendo la consolidación del control patriota en la región. Esta victoria no solo contribuyó al éxito de la campaña libertadora de José de San Martín, sino que también permitió el envío de tropas y recursos hacia otras luchas independentistas en América del Sur.[2][3][4]

Participación en la Batalla de Higos Urco
Matiaza Rimachi tuvo un papel crucial en la Batalla de Higos Urco, librada el 6 de junio de 1821 en las pampas cercanas a Chachapoyas.[6] En este enfrentamiento, las tropas patriotas se alzaron contra una guarnición realista compuesta por 600 efectivos, cuyo objetivo era consolidar el control colonial en la región. Frente a la amenaza, Rimachi lideró a un grupo de mujeres de la localidad, organizándolas para apoyar activamente a los combatientes.[6]
El liderazgo de Matiaza Rimachi no solo se reflejó en la preparación de municiones y armas improvisadas, sino también en su decisión de unirse al frente de batalla. Armadas con cuchillos, palos, hondas y cualquier recurso disponible, estas mujeres desafiaron las órdenes de los oficiales para que se pusieran a salvo, insistiendo en su deseo de combatir o morir defendiendo su tierra. Según registros históricos, ante la duda de algunos soldados, las mujeres exclamaron: "Si se acobardan, entréguennos los fusiles y reciban nuestras polleras".[6]
La participación de Matiaza Rimachi y su grupo fue decisiva para mantener el ánimo de las tropas patriotas y cambiar el curso de la batalla. Las fuerzas realistas, superadas por los defensores, se retiraron en desorden hacia Moyobamba, sufriendo una derrota significativa. Este triunfo marcó un hito en la lucha por la independencia del Perú, y el heroísmo de Rimachi y sus compañeras quedó grabado en la memoria de la región.[7][8]
