En su etapa universitaria (años 1960s) lideró la Comunidad Universitaria Nacional-Sindicalista (CUNS; rama estudiantil del MRNS)[6] en Valparaíso, que consiguió ganar las elecciones para el Centro de Alumnos del entonces Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile de esa región[7] (actual Universidad de Playa Ancha).[8] Leopoldo Benavides, académico de la Universidad de Chile y hasta ese entonces militante comunista y compañero de Galleguillos, lo recuerda como "un tipo valiente puesto que defendía sus ideas en las grandes asambleas que se hacían. Obviamente lo pifiaban y todo, pero él se plantaba a hablar y defendía el Estado corporativo, a José Antonio Primo de Rivera y todo eso".[7]
Participó en Aspas, el periódico del MRNS. Más tarde, durante el gobierno de Salvador Allende, fue propietario y escritor de la revista Forja, uniéndose al grupo de publicaciones nacionalistas que instaban a las Fuerzas Armadas a realizar un golpe de Estado que impusiera una dictadura militar. Cuando este llamado se llevó a cabo, el MRNS se declaró a "disposición de la Junta Militar", bajo la tesis "la patria al poder", único camino posible para solucionar "el problema de la disolución del Estado democrático liberal".[9]
Con Pinochet al mando del país, el 22 de febrero de 1977 Galleguillos se hace cargo de la Secretaría Nacional de los Gremios,[10] adquiriendo un espacio que el nacionalismo nunca había tenido en Chile y en el que consiguieron fortalecer su adhesión social desde el sindicalismo con el apoyo de recursos y autorización estatales. Siendo presidente del organismo entre 1976 y 1982,[11] Galleguillos crea la "Escuela Nacional-Sindical" (que contó con Patricia Arancibia Clavel en su planta de profesores) que tenía el objetivo de educar a los trabajadores sobre sus derechos laborales desde la ideología nacionalista y corporativista.[12] Creada entonces una institucionalidad propia para organizarse territorialmente, la escuela nacional sindical contará con un espacio propio, canchas deportivas y lugares de esparcimiento y alojamiento a fin de que los seminarios laborales se dieran en un espacio de confianza.[12]
Pese al trabajo realizado, los académicos concuerdan[13] en que la opción nacionalista dentro de las vertientes ideológicas de la dictadura militar fracasó ante la influencia del gremialismo y el "neoliberalismo promovido por la oligarquía".[13] Por de pronto, el asesinato de Tucapel Jiménez, líder sindical y presidente de la ANEF, perpetrado en 1982, marcará el fin de Galleguillos como Secretario Nacional de los Gremios,[14][15] desdibujando su relación con dicho organismo y fracasando con ello el intento de promover una cultura sindical de corte nacionalista. Renunció a la Secretaría Nacional de los Gremios el 17 de marzo de 1982, siendo reemplazado a partir del 1 de abril por José Fernández Jorquera.[10][16]
Galleguillos terminó siendo procesando por su vinculación al caso de Tucapel Jiménez (del que saldrá absuelto en 1999), además de ser sindicado como facilitador de información a los organismos de inteligencia de la dictadura a través de la secretaría y de desviar fondos de esta al MRNS. Para el movimiento, la acusaciones a Galleguillos fueron orquestadas por el sector neoliberal del régimen para desacreditar a los nacionalistas y así evitar el acercamiento de Pinochet y la Junta Militar al nacionalismo.[17][18][19]
Luego de salir de la jefatura de la Secretaría de los Gremios, Galleguillos reafirmó su pensamiento nacionalsindicalista y su rechazo a la política económica impresa a la dictadura por el equipo económico neoliberal.[20] Misael Galleguillos fue sobreseído en 2000 de toda responsabilidad en el caso del asesinato de Tucapel Jiménez.[17][21]
En 2006 promovió la formación de un partido nacionalista, sin éxito.[22] Durante el estallido social Galleguillos nuevamente intentó constituir el partido político Convergencia Nacional de Chile, sin embargo su solicitud fue rechazada por SERVEL. [23][24]