El Molino Santa Rosa fue fundado en 1925. En principio, además del molino, funcionaba la fideería como actividad importante por la cantidad de personas que ocupaba y una panadería, fortaleciendo económicamente a la localidad de Santa Rosa.[1]
Entre 1933 y 1934 la industria fue propiedad de la empresa Mentol-Payán y Genta, continuando una buena producción con la empresa Molino y Fideerías del Este. La producción de harina era secundaria con relación a la fábrica de fideos. Se producía un promedio de 14 000 kg de fideos al día, los cuales se distribuían en todo el país. Había sucursales en San Ramón, Casupá y Fray Marcos.[2]
Luego de 5 años la empresa fue rematada y adquirida por la empresa Saltram S.A.; se mantuvo el personal que venía trabajando pero la producción denotó un descenso. Saltram S.A, se hizo cargo de la empresa a partir de 1993, llevó adelante una administración catalogada por los trabajadores y la comunidad como la peor en su historia. La productividad fue muy baja y el enriquecimiento ilícito de algunas personas dejó como resultado un endeudamiento de 5 millones de dólares y la quiebra en 1998, como resultado de esta el Molino quedó inactivo, con una deuda millonaria por parte de Saltram con el Banco de la República Oriental del Uruguay (BROU) y con otros acreedores, también quedó una deuda con los trabajadores por créditos laborales. La comunidad quedó consternada con el cierre del Molino por lo que éste significaba para los trabajadores y la zona.