El edificio fue construido en 1844 por el señor Calza, miembro bien estante de la villa.[1]
Se trata de un molino harinero de dos muelas, el último en erigirse en el término municipal de Ademuz, y el penúltimo en cesar su actividad, en la década de 1960. En la actualidad se halla fuera de uso y pendiente de restauración.