En el periódico español El Mundo, el escritor Lorenzo Silva dijo sobre Moravia: "A veces, es curioso, es en novelas que no se adscriben de forma rigurosa al género donde uno encuentra la mejor indagación de esas coordenadas que definen lo negro: la personalidad de víctimas y victimarios, el espacio del crimen, los móviles criminales, la insuficiencia crónica de la reparación legal del delito y, en general, el despliegue permanente de la crueldad humana como uno de los motores de la Historia y de las historias"[2]
En Moravia se combina la anécdota central, que mueve la historia a un buen ritmo, con otros temas de fondo como la identidad real de las personas, el perennemente conflictivo regreso al lugar de origen y la siempre esquiva naturaleza humana, elementos que conforman esta enigmática novela, que -según la crítica- confirma a Marcelo Luján como uno de los narradores de la nueva literatura latinoamericana.
Dado que la trama principal ocurre en la Argentina de 1950, los medios de dicho país también se hicieron eco de Moravia. El escritor y periodista Horacio Convertini, en Revista Ñ (Clarín), explica cómo en esta novela se consigue profundidad y originalidad dentro de un género tan específico: "Luján demuestra con su heterodoxia la anchura y profundidad del género, y también, desde luego, su riqueza".[3]