Muelle Vergara

Antigua instalación portuaria en Viña del Mar (Chile) From Wikipedia, the free encyclopedia

El muelle Vergara es una antigua estructura de uso industrial e hito turístico ubicado en la playa de la ciudad de Viña del Mar (Chile). Formó parte de un complejo de bodegas y un ferrocarril, idea del capitalista irlandés Eduardo Sandiford, quien obtuvo a su nombre los permisos y concesión marítima originales para su construcción.[1] Para llevar a cabo la obra, Sandiford junto con la familia Vergara, formaron la Compañía de Muelles y Bodegas de la Población Vergara. Esta empresa encargó en 1893 la construcción a Lever, Murphy & Co. El muelle mismo se comenzó a construir recién en febrero de 1894, utilizando más de 900 toneladas de hierro, luego que Lever completara los 5 km de ferrocarril hasta la obra. Las faenas fueron inspeccionadas y contaron con la aprobación de Domingo Víctor Santa María, director de Obras Públicas al momento, siendo inaugurado en marzo de 1895.[2][3]

Datos rápidos Ubicación, País ...
Muelle Vergara

Muelle Vergara en 2020
Ubicación
País ChileBandera de Chile Chile
División Región de Valparaíso
Localidad Viña del Mar
Coordenadas 33°00′40″S 71°33′17″O
Características
Tipo Paseo costero
Arquitecto
A. Guillemore y R. Tolson, (original)1893
Eugenio Correa, (paseo comercial)1986
Materiales Acero, madera y hormigón armado
Longitud 150 metros
Anchura 10 metros
Historia
Construcción 1895
Daños Incendio (2009)
Reconstrucción 1910, 1937, 1986, 2016
Reinauguración 8 de noviembre de 2016
Usos Peatonal
Propietario Fiscal
Gestión y protección
Administrador I. Municipalidad de Viña del Mar
Visitable Gratuito
Horario 8:00 a 23:00 h (verano)
10:00 a 20:00 h (invierno)
Protección Edificación de Interés Histórica y/o Arquitectónica. (Declaración Municipal, 9 de mayo de 2000).
Otros datos
Constructores Originales: Lever, Murphy y Compañía
Último Constructor: Constructora Besalco S.A.
Planos y mapas
Muelle Vergara ubicada en Valparaíso
Muelle Vergara
Muelle Vergara
Ubicación en Valparaíso
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Ya en servicio, durante su etapa industrial, fue utilizado principalmente para la descarga de carbón y azúcar rubia.[4] Usuarios fueron la Armada, para acopio de carbón para sus buques, y la Compañía Refinería de Azúcar de Viña del Mar (CRAV). Esta última a la larga controló como fuerte accionista a la empresa dueña de la concesión, dado que su actividad de refinación requería de más de 16 toneladas de carbón diarias. Por lo mismo, mantuvo nutrido material rodante y flotante, y además, reparó el muelle en dos oportunidades. Una adición notoria fue el montaje en 1937 de su típica grúa, ícono turístico de Viña del Mar, como vemos en la imagen a la derecha. Se trata de una grúa Derrick de 62 toneladas de carga, fabricada en Leeds, Inglaterra, por Joseph Booth and Bros Ltd. en 1914,antes utilizada para la construcción del puerto de Valparaíso.[5] Otras empresas colindantes como la Compañía de Industrias y Almacenes (COIA) y la Unión Lechera Aconcagua (ULA), también se beneficiaron del muelle décadas después.

Con el declive industrial de la ciudad, quedó abandonado en los años 60 en medio de cambios en la legislación de concesiones marítimas.[6] Luego se utilizó como paseo peatonal, plataforma para diversas actividades turísticas y negocios particulares. En 1983 fue concesionado a la empresa MuViña Limitada, quienes añadieron locales comerciales e infraestructura turística idea del arquitecto Eugenio Correa Alliende. Caducada esa concesión en el año 2003, fue temporalmente abandonado a espera de un proyecto municipal. Se trataba de recuperar el muelle, ahora como un centro comercial con un edificio de unos 3 pisos sobre él, que el municipio pensaba arrendar a particulares. Para lo mismo, la dicha municipalidad encargó estudios de ingeniería que tomaron un par de años. Sin embargo, fue clausurado a fines de 2007 luego que la I. Municipalidad de Viña del Mar renunciase a su concesión al enterarse del mal estado de la estructura.[7][8]

Durante 2013 el Ministerio de Obras Públicas anunció una licitación para la recuperación del muelle a un costo de más de 6.000 millones de pesos chilenos. Por licitación pública las obras fueron adjudicadas a la empresa constructora Besalco, quienes lo entregaron completamente remodelado en 2016.[9] Actualmente el muelle tiene una concesión marítima mayor otorgada a la I. Municipalidad de Viña del Mar, la misma que no quiso repararlo en 2007, por el plazo de 10 años hasta el año 2033. Al obtenerla, la jefa comunal indicó que formalizó la administración del muelle para hacer mejoras e impulsar proyectos, como la instalación de una cafetería en medio del paseo costero, todo esto destacando el valor patrimonial del muelle en el 150° aniversario de la comuna.[10][11]

Historia

Detalle de la gran grúa del Muelle Vergara.

La historia de este muelle ocurre en paralelo a la historia de la misma población Vergara en Viña del Mar. Conocido en un principio simplemente como el Muelle de la Población Vergara, en sus primeros años se utilizó como una estructura de servicios de transporte de mercancías dentro de un complejo industrial particular. No pasaron muchos años hasta que la sociedad propietaria del muelle, y sus bodegas, fueran controlados por la Compañía Refinería de Azúcar de Viña del Mar (CRAV), una empresa emblemática en la región. En manos de esa empresa el muelle continuó prestando servicios a diversas empresas cercanas, pero fue usado principalmente para la descarga de carbón y azúcar rubia. La CRAV mantuvo el muelle por años, instalando su típica grúa en 1937, hasta que caducó su concesión marítima en los años 60. Con el declive industrial de Viña del Mar el muelle pasó a convertirse en un paseo turístico, transformándose en uno de los puntos más visitados por los turistas en esta zona. Para el año 2000, el Municipio de Viña del Mar lo declaró edificio histórico, un reconocimiento merecido por su importancia en la historia industrial viñamarina. Pese a esto la estructura estuvo abandonada hasta 2014, momento en el cual el fisco decide transformarlo en un paseo costero.

Construcción

En los primeros años del establecimiento de la población Vergara en Viña del Mar, la sociedad propietaria de los terrenos decidió compatibilizar un desarrollo industrial junto a la venta de lotes para uso habitación. Se priorizó una zona residencial en torno a la avenida Libertad y el área periférica del loteo se destinó al establecimiento cualquier tipo de industria.[12] En esas circunstancias un conocido corredor de la época, Eduardo J.J.H. Sandiford, le propuso a los dueños del loteo dotarlo de un complejo portuario en su borde costero para hacerlo más atractivo a los empresarios porteños. El objetivo era facilitar el transporte de mercancías que se hacía dificultoso por el desvío ferroviario instalado en 1892 para la Cancha de Carreras, actual Valparaíso Sporting Club.

Para esto Sandiford ese mismo 1892 tenía un proyecto con planos y estudios elaborado por el ingeniero inglés A. Guillemore para la instalación de un muelle y bodegas en las playas de Viña del Mar, todo conectado a la línea central de Ferrocarriles del Estado. La empresa metalmecánica Lever, Murphy & Co. fue encargada para la fabricación del muelle y desvío, retribuidos posteriormente con acciones de la Compañía de Muelles y Bodegas, y terrenos en la Población Vergara. Se comisionó a esta empresa por su cercanía con las futuras faenas y el hecho de que ya había construido con excelentes resultados un antiguo puente en calle Libertad para la misma Población Vergara, y un muelle propio en Caleta Abarca. Sandiford entonces por su cuenta solicitó ante el Ministerio de Hacienda la concesión de la playa de Viña del Mar para instalar un muelle, y la prolongación del desvío de ferrocarril de la Cancha de Carreras, lo que le fue concedido en 1893.[13][14]

El proyecto se tradujo en otra sociedad anónima que financiara la construcción del muelle. Este es el origen de la Compañía de Muelles y Bodegas en Población Vergara, que sería una sociedad paralela a la misma Población Vergara S. A., desde que en el directorio y accionistas en ambas figuraban casi las mismas personas. Esta compañía se creó el 28 de octubre de 1893, liderada por Eduardo Sandiford y Francisco Valdés Vergara. Sus principales accionistas fueron La Población Vergara S. A. (16%), Sandiford (15%), Salvador Vergara Álvarez, antiguo dueño del predio, (10%), Fco. Valdés Vergara (5%), Grace y Cía. (5%), Manuel Pardo Correa (3%), Lever, Murphy & Co. (3%), Williamson, Balfour y Cía. (3%), Ismael Valdés Vergara (3%) y la Compañía de Refinería de Azúcar de Viña del Mar (2%). Su capital social era de $ 1 000 000 de pesos dividido en 10 000 acciones. Los estatutos de la sociedad retribuyen a Sandiford con $ 100.000 en acciones por las concesiones y derechos que tenía por el muelle y desvío de ferrocarril.[15]

Formada y autorizada la sociedad, la Cía. de Muelles y Bodegas inició en diciembre de 1893 la construcción de dos complejos de bodegas, un muelle, -en parte el actual Muelle Vergara,- y un desvío de ferrocarril para conectarlos. Dichas bodegas, todas ya desaparecidas, estaban instaladas en dos sectores de la Población Vergara: uno entre las actuales 6 Norte, 1 Norte, 5 Poniente y Av. San Martín, y otro en las cercanías del Muelle. Ambos complejos se conectaron por ferrocarril a la Estación de Viña del Mar a través del puente ferroviario Cancha.[16]

Las faenas del muelle comenzaron en enero de 1894 y se prolongaron hasta febrero de 1895, para entregarse a servicios en marzo de ese año.[17] Originalmente, el muelle tenía 207 metros de largo y 10 de ancho, a una altitud promedio de 7 metros sobre el nivel del mar. En el cabezo la profundidad era de 10 metros, lo que permitiría operar dos grúas sobre barcos de mediano calado. Su superestructura pesaba 900 toneladas de fierro, soportada por un sistema de fundaciones de 22 pilares cilíndricos de fierro rellenos con concreto. Los pilares variaban entre 12 metros de largo en la playa a 30 metros de largo en cabezo. Estos últimos pesaban 1000 toneladas empotrados unos 13 metros en el suelo marino, y el resto en proporción. En la playa el muelle descansaba sobre un estribo de 5 pilares metálicos de 1,68 metros de diámetro, también rellenos. En total se utilizaron unos 200.000 remaches en toda la obra, la que costó USD$ 400.000 de la época. Los ingenieros del proyecto fueron A. Guillemore y R. Tolson, ambos ingleses, el primero contratado ex profeso por Sandiford para el proyecto, el segundo como supervisor, quien además fue el autor del loteo de la Población Vergara y era empleado por la sociedad propietaria.[18]

La empresa constructora Lever, Murphy & Co. reutilizó materiales que disponía para la fabricación de 12 locomotoras de vapor tipo 38 para Ferrocarriles del Estado que finalmente no fueron adjudicadas a la empresa y compradas en el extranjero, por ejemplo, los antiguos pilares eran calderas para locomotora unidas una sobre otra. Recibió como retribución acciones de la Cía. de Muelles y Bodegas, y varios terrenos ubicados en 5 Oriente entre 5 y 4 Norte en la Población Vergara.[19] Sin embargo, lo que en un principio fue un buen negocio para esa empresa se convirtió en tragedia. Uno de los fundadores, don William J. Murphy, sufrió un infarto al corazón de madrugada en medio de la celebración por la adjudicación de las obras. Richard Lever no se recuperaría de la pérdida de su socio y amigo, finalmente vendería su empresa al mismo Eduardo Sandiford en 1906.[20]

Primera etapa industrial

Grúas originales del muelle Vergara.
Grúa tipo Derrick, construida en Leeds por Joseph Booth, conservada en el muelle Vergara.

La Cía. de Muelles y Bodegas empezó luego a utilizar su nuevo muelle. Para eso adquirió lanchas, remolcadores, grúas, locomotoras, carros, entre otros. Obtuvo en junio de 1895 la creación de la subdelegación marítima de Viña del Mar, y las mismas barracas que sirvieron para su construcción fueron las primeras bodegas.[21] Sin embargo, los problemas con el muelle no se dejaron esperar, a pocos meses de su inauguración un fuerte temporal de viento y lluvia entre el 12 y 16 de julio de 1895 destruyó el cabezo del muelle junto con 5 pilares arrastrando la única grúa en operación al momento. El muelle fue reparado con aportes de un nuevo accionista, la Cía. Refinería de Azúcar de Viña del Mar. Sin embargo, esta reparación sólo consistió en demoler los 3 pilares que quedaron mar adentro, recortar el muelle a 150 metros de largo, y comprar 2 grúas pequeñas steam crane, que deberían operar por los costados con lanchas por la poca profundidad. El destacado ingeniero Domingo V. Santa María, representante de la empresa constructora Lever, Murphy y Cía, responsabilizó al ingeniero proyectista por hacer economías excesivas en la superestructura y mal calcular los pilares y ola de diseño del muelle.[22]

Otro temporal en 1900 destruyó parcialmente la estructura, dejando sus operaciones reducidas a un 25%, lo que hizo inviable la explotación económica del muelle. En junta de accionistas extraordinaria de 7 de mayo de 1901, la Cía. de Muelles y Bodegas decidió liquidar la sociedad. Esto significó que la familia Vergara ya no tendría injerencia alguna en la propiedad y los negocios del complejo.

En dicha junta se dijo:

La falta de capital de explotación y las fuertes deudas contraídas cuando se destruyó una parte del muelle, han hecho estériles todos los esfuerzos encaminados a desarrollar las operaciones de la Compañía. Los escasos elementos de transporte de que puede disponer, apenas han permitido efectuar la cuarta parte del trabajo que el muelle haría en condiciones normales.[23]

El muelle y las bodegas cercanas se traspasaron ahora a la Cía. Marítima de la Población Vergara, cuya propiedad era en un 60% de la Cía. Refinería de Azúcar de Viña del Mar (CRAV). Dicha compañía, creada el 7 de octubre de 1901, era una sociedad anónima donde figuraban en un comienzo sólo la CRAV, Graham Rowe y Cía, Juan J. Jackson y Ramón Palma Besa. Aunque después ingresarían Guillermo Wilms y Miguel Morel.[24] El complejo portuario de hecho no se pudo reparar hasta 1910 cuando el Estado de Chile subsidio su reconstrucción como mejora fiscal. Dado que la maestranza de Caleta Abarca ya no pertenecía a Lever, Murphy & Co; su sucesora la Soc. de Maestranzas y Galvanización no participó de la reconstrucción como era de esperar. De hecho, esta fue adjudicada a Alejandro Davidson, un antiguo mecánico de Lever Murphy, quien reconstruyó algunos pilares y volvió a conectar el muelle con el borde costero.[17]

Curiosamente la Cía. Marítima de Viña del Mar, luego de obtener fondos para la reparación del muelle, fue liquidada por sus socios en 1912.[25] Ese mismo año todas las instalaciones fueron traspasadas a una nueva sociedad llamada ahora Cía. de Muelles de la Población Vergara, sociedad anónima que pertenecía por completo a la CRAV. Completamente en manos de ellos, el muelle, sus bodegas y ferrocarril, fueron mejorados y ampliados entre 1931 y 1937. Es aquí cuando se añade su típica grúa Derrick de 62 toneladas, que fue comprada usada luego de participar en la construcción del actual puerto de Valparaíso.[26]

Turismo

Paseo del muelle en 2016.

Cuando el Muelle Vergara fue remodelado en 1983 se transformó en un hermoso atractivo turístico, paseo, mirador, zona de restaurantes, además de albergar actividades de pesca, y poseer un mirador desde donde se puede ver la amplia bahía de Valparaíso y los alrededores costeros de Viña del Mar. Contaba también con un restaurante y un piano bar, una cafetería, venta de artesanías y heladería.

Pronto se convertiría en un referente del turismo en Viña del Mar, rodeado de las playas Acapulco y El Sol, muy visitada no solo en los meses veraniegos, por su cercanía al centro de la ciudad y a diversos centros de comercio, gastronomía y diversión. Además, se encuentra rodeado de amplios jardines, y una variedad de edificios y hoteles para recibir a los visitantes que cada año concurren a este lugar.

A un costado del muelle se establece una feria artesanal que ofrece variados objetos a los turistas y transeúntes. El borde costero, recientemente remodelado, ahora ofrece ciclovías, y circuitos deportivos. Por las noches, la zona del muelle se iluminaba con llamativas luces que atraían la atención de los turistas por las noches. Muchas de las postales más emblemáticas de nuestra ciudad mostraban con esplendor vistas panorámicas de este muelle y sus alrededores.

Abandono y recuperación

A principios del año 2007 el I. Municipalidad de Viña del Mar obtuvo una concesión marítima para el uso del muelle con la idea desarrollar un proyecto turístico con locales comerciales.[27] Luego se hizo un estudio de ingeniería por RFA Ingenieros Ltda, que arrojó que la estructura del muelle tenía vida útil cero, que podría ceder ante carga pesada, un sismo de magnitud o una gran marejada. Además, la inversión necesaria para su restauración superaba los 3 mil millones de pesos, alejando cualquier iniciativa de inversionistas en el lugar. Ante ese escenario la municipalidad desistió la concesión, dejando el muelle abandonado a su suerte.[28] En abril del año 2009, una seguida de incendios terminaron por destruir gran parte de los locales que quedaban en el lugar.[29]

El muelle fue reinaugurado el 28 de noviembre de 2016.

Referencias

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