Muerte y funeral de Estado de Jorge V del Reino Unido
Jorge V del Reino Unido falleció el 20 de enero de 1936. Su funeral de Estado tuvo lugar el 28 de enero de 1936 en la Capilla de San Jorge, en el Castillo de Windsor, tras seis días de velatorio en Westminster Hall.
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| Muerte y funeral de Estado de Jorge V | ||
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Capilla ardiente de Jorge V en el Salón Westminster. | ||
| Localización | ||
| País | Reino Unido | |
| Lugar | Sandringham House, Reino Unido | |
| Datos generales | ||
| Tipo | Muerte y funeral | |
| Organizador | Familia real británica | |
| Participantes |
Familia real (acto privado) Políticos y realeza (acto público) | |
| Histórico | ||
| Fecha |
Muerte: 20 de enero de 1936 Funeral: 28 de enero de 1936. | |
Jorge V del Reino Unido falleció el 20 de enero de 1936. Su funeral de Estado tuvo lugar el 28 de enero de 1936 en la Capilla de San Jorge, en el Castillo de Windsor, tras seis días de velatorio en Westminster Hall.
Su padre, Eduardo VII falleció el 6 de mayo de 1910 y Jorge se convirtió en rey. Sobre la muerte de su padre escribió en su diario: «He perdido a mi mejor amigo y el mejor de los padres [...] Nunca tuve una sola palabra de enfado con él. Estoy abrumado por el dolor y tengo el corazón roto, pero Dios me ayudará en mis responsabilidades y mi querida May será mi consuelo como siempre lo ha sido. Que Dios me dé fuerza y orientación en la pesada tarea que ha caído sobre mí».[1]
La relación de Jorge con Eduardo, su hijo mayor y heredero, se deterioró en los últimos años de su vida. Estaba decepcionado por el fracaso de Eduardo para establecerse en la vida y horrorizado por sus constantes amoríos con mujeres casadas, especialmente por su relación con la divorciada norteamericana Wallis Simpson (al cual jamás aprobó la relación). En contraste, estaba muy apegado a su segundo hijo, el príncipe Alberto, y adoraba a su nieta mayor y futura monarca, Isabel; a quien apodaba «Lilibet», mientras que la niña le decía cariñosamente «Abuelo Inglaterra».[2] En 1935, Jorge dijo de su hijo Eduardo: «Después de mi muerte, el chico se arruinará en doce meses» y de Alberto y Lilibet: «Ruego a Dios que mi hijo mayor (Eduardo) nunca se case y tenga hijos, y que nada se interponga entre Bertie y Lilibet y el trono».[3][4]
Muerte
El rey Jorge había sufrido varios episodios de enfermedades graves desde la Primera Guerra Mundial; sufría de bronquitis crónica exacerbada por fumar mucho. En 1935 necesitaba el uso ocasional de tanques de oxígeno que tenía al lado de su cama.[5] A fines de ese año, su médico personal, Lord Dawson de Penn, le dijo al primer ministro, Stanley Baldwin, que el rey estaba "empacando su equipaje y preparándose para partir".[6]
En el año nuevo de 1936, el rey Jorge tomó reposo en su habitación en Sandringham House en Norfolk; los miembros de la familia fueron convocados el 16 y 17 de enero por una ansiosa reina María. A las 21:25 del martes 20 de enero, Lord Dawson escribió un boletín de prensa en el reverso de una tarjeta de menú; "la vida del rey se encamina pacíficamente hacia su fin". El rey Jorge murió a las 23:55 con la reina y sus hijos junto a su cama y el arzobispo de Canterbury, Cosmo Lang, recitando oraciones. Se reveló décadas más tarde, a partir del relato de Dawson en su diario personal, que había acelerado el proceso al inyectar una sobredosis de morfina y cocaína en la vena yugular del rey, con la intención de tener el anuncio en los periódicos de gran formato de la mañana, en lugar de "el diarios vespertinos menos apropiados".[7]

