Museo Colonial de Bogotá
museo colombiano
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El Museo Colonial de Bogotá fue inaugurado el 6 de agosto de 1942 durante el gobierno de Eduardo Santos Montejo, bajo la gestión del ministro de Educación Germán Arciniegas. Su sede es la antigua Casa o Claustro de las Aulas, un edificio levantado a comienzos del siglo XVII. Inicialmente, este espacio fue sede del Colegio Máximo de la Compañía de Jesús y, desde la primera mitad del siglo XVIII, de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá.[1]
| Museo Colonial de Bogotá | ||
|---|---|---|
| Monumento Nacional | ||
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Entrada del Museo Colonial de Bogotá | ||
| Ubicación | ||
| País |
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| Localidad |
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| Dirección | Carrera 6 N° 9-77 | |
| Coordenadas | 4°35′47″N 74°04′31″O | |
| Características | ||
| Tipo | Público | |
| Creación | 1942 | |
| Inauguración |
27 de septiembre de 1604 (422 años) como Colegio Máximo 6 de agosto de 1942 (84 años) como Museo (Actual) | |
| Director | María Constanza Toquica Clavijo | |
| Información del edificio | ||
| Construcción | Proyecto realizado y aprobado por la Compañía de Jesús a comienzos del siglo XVII (originalmente para albergar las aulas del Colegio Máximo de la Compañía de Jesús) | |
| Sitio web oficial | ||
Colecciones
Las primeras colecciones del Museo Colonial se reunieron a través de varios aportes realizados durante la primera mitad del siglo XX. Parte del acervo provino de obras donadas por el expresidente Eduardo Santos, a las que se sumaron piezas adquiridas a los coleccionistas Carlos Pardo y Josefina y Pablo Argáez. Adicionalmente, una selección de arte colonial que pertenecía al Museo Nacional fue trasladada al nuevo museo. En sus primeras salas se organizaron exhibiciones dedicadas a Gregorio Vásquez, a la colección Argáez y a conjuntos de platería, mobiliario, pintura devocional y retratos oficiales de la época virreinal.[1]
Las piezas exhibidas inicialmente en el Museo Colonial procedían en su mayoría de las colecciones privadas que poseía la alta sociedad bogotana en la primera mitad del siglo XX. Estas colecciones se habían formado debido al proceso de desamortización de bienes eclesiásticos iniciado por Tomás Cipriano de Mosquera hacia 1861. Las pinturas expropiadas a la Iglesia pasaron a manos de particulares y algunas de estas a su vez fueron entregadas a diferentes museos como donación.
Estas colecciones iniciales se han ido complementando paulatinamente con nuevas obras recibidas por donación o adquiridas. Actualmente el museo posee 1577 piezas entre las que se pueden encontrar pintura de caballete, textiles, escultura, mobiliario, objetos de platería, numismática, impresos y manuscritos.
Cabe destacar que el museo alberga la más amplia colección existente de obras del pintor colonial neogranadino Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos, entre las que se cuenta pintura de caballete y una serie completa de los dibujos que se le atribuyen.
Historia
El Museo Colonial de Bogotá ocupa el antiguo Claustro de las Aulas, una edificación levantada a comienzos del siglo XVII. El edificio fue sede del Colegio Máximo de la Compañía de Jesús y, desde la primera mitad del siglo XVIII, de la Pontificia Universidad Javeriana. Tras la expulsión de la Compañía de Jesús en 1767, el claustro tuvo diversos usos: allí funcionaron, en distintos periodos, el Congreso de la República, un cuartel militar, la Biblioteca Nacional, el Museo Nacional de Colombia, la Escuela de Ciencias Naturales, el Museo de Ciencias Naturales, la Asamblea Nacional y la Academia de Historia.[1]
El edificio se transformó en Museo de Arte Colonial el 6 de agosto de 1942, fecha en que fue inaugurado bajo la presidencia de Eduardo Santos y la gestión del ministro de Educación Germán Arciniegas. En 1975, la Casa de las Aulas fue declarada Monumento Nacional.[2]
Algunos de los hechos históricos relacionados con el edificio que alberga al Museo Colonial, denotan el valor de la “Casa de las Aulas” como centro de la vida nacional. Entre otros hechos allí ocurridos se pueden contar: La posesión de Antonio Nariño como presidente ante el cabildo de la ciudad en 1812, haber servido de prisión a Francisco de Paula Santander tras la conspiración contra Bolívar de 1828, haber sido sede de la instalación del Congreso Admirable en 1830 presidido por Simón Bolívar y finalmente haber servido como lugar de estreno del himno nacional de Colombia, interpretado por primera vez en la llamada “Capilla de Indios” el 6 de diciembre de 1887.
Renovaciones
El 21 de julio de 1997, el museo reabrió sus puertas, mientras avanzaban los trabajos de restauración de la cubierta del edificio. Durante este periodo, una selección de pintura, escultura, mobiliario y platería de los siglos XVII y XVIII se exhibió en la Casa de los Párrocos, edificio anexo al museo. Las salas de exhibición incluían obras de Gregorio Vásquez, piezas de la Escuela Santafereña, trabajos de la familia Figueroa, la serie de retratos de virreyes de Joaquín Gutiérrez y esculturas de Pedro Laboria, además de objetos representativos del arte y la vida cotidiana colonial.[2]
Entre 2013 y 2017, el Museo Colonial atravesó un amplio proceso de renovación arquitectónica y museológica. El edificio del Claustro de las Aulas fue restaurado tras su cierre en noviembre de 2013, en una intervención que tuvo un costo aproximado de nueve mil millones de pesos. Paralelamente, se redefinió el guion curatorial con el fin de actualizar la interpretación del periodo colonial a partir de enfoques historiográficos recientes. Como resultado, el museo reabrió al público en agosto de 2017 con cinco salas temáticas que abordan aspectos como la circulación de imágenes, los viajes trasatlánticos, la fundación de ciudades, las prácticas educativas y artesanales, y la persistencia de elementos coloniales en la vida contemporánea.[3]
La renovación museográfica de 2017 estableció cinco salas permanentes: La imagen colonial; El viaje: encuentro y transformación de dos mundos; Las ciudades: fundación y asentamientos; Colegiales y artesanos; y La Colonia: un pasado aún presente. Estas salas exploran la conformación cultural de la Nueva Granada entre los siglos XVI y XVIII, así como la permanencia de prácticas y símbolos coloniales en la actualidad.[3]
Cronología
1604 El 27 de septiembre se abre el Colegio de los Jesuitas. El P. Dadey hace la presentación delante de la Audiencia de los Cabildos y de lo más notable de la sociedad santafereña.
1605 El 18 de octubre se firma el acta de erección y fundación del Colegio Seminario. Comienza a funcionar en el que hoy es el palacio de San Carlos.
1620 El 5 de septiembre una Cédula Real autoriza a los jesuitas para otorgar los grados.
1622 Se funda la Academia Javeriana.
1634 El Gobierno Neogranadino reconoce a la Academia Javeriana.
1702 El 27 de mayo llega la noticia de una exaltación de la Academia a Universidad Javeriana.
1761 El sábado 25 de diciembre, se coloca una imagen de Nuestra Señora de la Luz en pintura con marco de plata, donado por el Virrey don José Solís Folch de Cardona.
1767 El 23 de septiembre los jesuitas son expulsados. El escribano José Roxas, los oidores Verástegui y Moreno y Escandón levantan los inventarios de los bienes expropiados.
1812 El 23 de octubre a las ocho de la mañana, don Antonio Nariño se posesiona como Presidente Dictador ante el Cabildo.
1813 El 9 de enero el general Francisco de Paula Santander cae prisionero en la batalla de San Victorino y es recluido en la Casa de las Aulas.
1823 El 25 de diciembre se destina la Casa de las Aulas para la Biblioteca Pública Nacional.
1824 El 4 de julio se abre al público el Museo de Historia Natural, inaugurado por el vicepresidente, General Francisco de Paula Santander. Igualmente, se inician las clases en la Escuela de Ciencias Naturales.
1828 El General Francisco de Paula Santander exvicepresidente es recluido como prisionero después de la conspiración contra Bolívar.
1830 El 20 de enero se instala el Congreso Admirable, con palabras del Libertador Simón Bolívar, eligiendo a Antonio José de Sucre, Gran Mariscal de Ayacucho, como Presidente y a José María Estévez, Obispo de Santa Marta, como Vicepresidente.
1830 El 29 de abril, el Congreso Admirable expide la carta constitucional.
1831 El 25 de septiembre se reúne la Convención Nacional en la Capilla Castrense.
1832 José María Obando dispone que la biblioteca Pública pase a la Universidad.
1842 La Capilla pasa a ser Salón de Grados Universitarios, de Audiencias de Justicia y otros actos públicos, sin dejar de ser sede de la Asamblea Nacional.
1851 La Biblioteca sufre estragos a consecuencia de la Revolución.
1854 El 17 de abril y hasta el 21 de junio de 1885, la Casa de las Aulas es convertida en cuartel General.
1856 Don José Jerónimo Triana entrega su Herbario al Museo de Historia Natural. Aparece el logotipo de la Biblioteca.
1871 El Museo es desalojado y sus elementos amontonados en los salones de la Biblioteca que ha sufrido grave deterioro a causa de las excavaciones practicadas en busca de tesoros.
1887 El 6 de diciembre se estrena el Himno nacional de Colombia.
1942 El 6 de agosto se inaugura el Museo de Arte Colonial
Incidentes
En noviembre de 1993, el Museo de Arte Colonial fue objeto del hurto de dos óleos del siglo XVII atribuidos a Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos, que representaban a San Juan de Dios y San Ignacio de Loyola. Las pinturas, realizadas en óleo sobre madera y de pequeño formato (19 × 13 cm), eran consideradas parte del patrimonio cultural de Colombia.[4]
En 1998 el Museo de Arte Colonial fue víctima de un robo en el que desaparecieron varias piezas de su colección. Entre las obras sustraídas se encontraban dos esculturas de la escuela quiteña del siglo XVIII, conocidas como San José de cabello largo y su figura complementaria de la Virgen, elaboradas en madera policromada y concebidas como imágenes de vestir. Tras permanecer desaparecidas durante trece años, las piezas fueron localizadas en 2011 en un anticuario de Chapinero y recuperadas gracias a las fichas técnicas conservadas por el museo. La investigación de la Dirección de Investigación Criminal de la Policía (Dijín) vinculó el hurto a una organización dedicada al saqueo de residencias en Bogotá y Cundinamarca, y uno de los implicados fue detenido por receptación. Según la dirección del museo, estas esculturas forman parte del patrimonio nacional y constituyen testimonios significativos de la vida devocional neogranadina.[5]