Narciso Sort de Sanz nació en España, posiblemente en Barcelona, hijo de Narciso Sort de Sanz y Rosa Sort Verdaguer. Se desconoce si su padre también fue compositor, circunstancia que dificultaría la atribución precisa de las obras conservadas. Tampoco se conoce con certeza cuál fue su formación musical.[2][3]
Como muestra el repertorio que se le atribuye, a comienzos del siglo XIX todavía residía en España, donde aparece documentado como militar y compositor. Sergio Dzib ha sugerido que pudo abandonar el país a raíz de sus opiniones políticas durante la Guerra de la Independencia española.[3]
Tras su llegada a Nueva España, ejerció como compositor y trompetista en las bandas del Regimiento de Dragones de la Reina, primero en la Ciudad de México y posteriormente en Guadalajara. Después del estallido de la insurrección mexicana, se incorporó al ejército realista con el grado de capitán. Tras la batalla de Puente de Calderón (17 de enero de 1811) fue nombrado ayudante del brigadier José de la Cruz. Ese mismo año, al ser designado De la Cruz intendente de Guadalajara, Sort de Sanz fue nombrado maestro de capilla de la Catedral de Guadalajara.[3]
Derrotadas las fuerzas realistas, se unió al bando imperial y en 1822 se trasladó a la Ciudad de México. Aunque no formó parte de la Orquesta Sinfónica de la Capilla Imperial, el emperador Iturbide lo designó «primer músico de cámara». Sort de Sanz compuso la obra interpretada para celebrar el primer cumpleaños de Iturbide como emperador, en el acto inaugural del Coliseo de México el 27 de septiembre de 1822.[3][2]
Tras la caída del Imperio, regresó a Guadalajara. Sin embargo, el triunfo republicano en Tampico desencadenó la expulsión de numerosos españoles y criollos. En una de las listas de expulsados publicada en 1833 figura el nombre de Narciso Sort de Sanz. A partir de entonces se desconoce su paradero.[3]