En la tarde del 16 de abril de 1998 cuando se desempeñaba como rector y docente del Centro Educativo los Pinos terminada su jornada laboral fue interceptado por dos sicarios en motocicleta la cual le dispararon en siete tiros en diferente parte de su cuerpo, falleciendo instantáneamente y los asesinos huyeron a lugar desconocido.
Se iniciaron las investigaciones por el esclarecimiento del crimen en las cuales están implicados por políticos, empresarios el periodista denunciaba revelaciones de actividades lícitas.
Inicialmente el autor material del crimen fue detenido y posteriormente fue dejado en libertad por faltas de pruebas que vincularía a la participación y se conoció como unas hipótesis del crimen un exalcalde de Pitalito en la cual el periodista había denunciado construcción irregulares días antes de su asesinato que esto fue archivado por carencia de pruebas reales. Esto se involucró a los grupos delincuenciales y hasta las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia pero fueron descartados porque el periodista denunciaba interferencias de corrupción y alianza entre los actores políticos y sociales.[3]
En 1999 detuvieron al escritor y empresario Fernando Bermúdez Ardila y dos presuntos implicados, al final los tres fueron absueltos y no hubo ninguna condena por el hecho.[4] Al no esclarecerse el crimen, familiares del periodista acudieron a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.[5]
La Corte condenó al Estado colombiano en 2018, señalando que el caso debía seguir abierto ya que no se había avanzado en la investigación e instando a que la Nación reparara a las víctimas, quienes tuvieron que salir del país después del asesinato de su familiar. Un año después, la Fiscalía 95 de la Unidad Delegada ante el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá declaró el homicidio como crimen de lesa humanidad.[6]