Se ha detectado que cuando NetBT construye las respuestas del servicio de nombres, asigna un buffer de mayor capacidad para que se pueda incluir la información necesaria para la respuesta. Este buffer no se inicializa correctamente antes de ser utilizado con lo que no se puede asegurar que esté realmente vacío. NetBT solamente escribirá en el buffer la cantidad de datos necesaria para la respuesta, pero ha de leer todo el contenido del buffer cuando envía la respuesta al sistema que la solicita. En consecuencia, la separación, o la diferencia entre los datos escritos y leídos en el buffer, podrían estar formadas por datos arbitrarios de una operación anterior de la memoria, ya que el buffer no se ha inicializado en primer lugar.
Se trata pues de un problema relacionado con la separación en los datagramas del nivel de red en el protocolo TCP/IP. Normalmente la cantidad de datos que se expone es de unos 15 bytes o menos, que es el espacio que se reserva para la respuesta.
Así pues se podría dar el caso en el que un atacante podría recibir datos aleatorios o arbitrarios de la memoria de otro equipo conectado en una red.
Puesto que la interfaz de programación de aplicaciones se desarrolla principalmente en redes de área local, esto puede suponer un gran problema sobre todo en grandes empresas.
Los servicios de nombre NetBIOS (NBNS) permiten buscar la dirección IP de una máquina a partir de su nombre NetBIOS o viceversa. Esta vulnerabilidad es aleatoria, es decir, al realizar una consulta del servicio de nombres NetBIOS puede, ser transferidos aparte de los resultados para dicho consulta contener partes de código HTML o datos aleatorios de la memoria del sistema destino. Esta información no se puede controlar. A simple vista son datos aleatorios pero si el atacante es capaz de obtener acceso al sistema de destino a través de NetBT el problema se complica.