Nombre de pila
palabra que permite distinguir entre sí a los miembros de una misma familia
From Wikipedia, the free encyclopedia
Un nombre de pila (o sencillamente nombre) o gracia[1] es el nombre particular (no patronímico) de una persona, que diferencia a los miembros de una familia entre sí.

Terminología
La expresión se refiere a la pila bautismal, a saber, el nombre que una persona cristiana recibe durante la ceremonia del bautismo. Históricamente, fue el momento del bautizo donde se registraba el nombre propio entero de un recién nacido (siendo la Iglesia gestora de los archivos, que en la mayoría de Estados en la actualidad corresponden al registro civil). En ocasiones (sobre todo en el caso de la nobleza, pero también de forma tradicional), el nombre propio dado durante el bautismo (el propiamente llamado nombre de pila) constaba de una sucesión de nombres, normalmente correspondiente a los padrinos y madrinas del bautizado, mientras que como uso común y en el día a día se usaba el nombre dado en el momento de nacer (que habitualmente era el primero en el nombre de pila registrado).
Uso en la actualidad
En la mayoría de casos, sobre todo en la sociedad moderna (donde no suelen darse nombres demasiado alargados), el nombre de pila corresponde al nombre registrado durante el nacimiento, por lo que con los años la expresión «nombre de pila» se ha convertido en sinónimo del nombre individual de una persona,[2] incluso cuando se trata de personas no cristianas o que no han practicado el bautismo.[3] Este uso de la expresión está muy arraigado en algunas regiones, donde el término «nombre completo» suele definirse como «nombre de pila + apellido».
Tipos de nombres
Los nombres de pila son antropónimos, frecuentemente derivados de nombres comunes.[4]
En español
- Cualidades físicas: ej. Rufino (rojizo, pelirrojo).
- Ocupaciones: ej. Jorge (campesino, agricultor).
- Circunstancias de nacimiento: ej. Tomás (gemelo), Renato (renacido).
- Objetos: ej. Pedro (piedra), Roque (roca).
- Personajes literarios: ej. Wendy, Heidi, Gretel.
- Ambiguos: ej. Ariel (león de Dios), Noa.
- Advocaciones marianas: ej. Guadalupe, Almudena, Loreto, Inmaculada.
- Piedras preciosas: ej. Gema, Rubí, Zafiro, Esmeralda, Topacio, Perla.
- Flores: ej. Azucena, Margarita, Iris, Lila.
- Otro nombre (generalmente por cambio de género): ej. Andrea, Práxedes.
- Hipocorísticos: ej. Paco (hipocorístico de Francisco).
- Colores: ej. Azul, Escarlata, Viridiana, Porfiria.
- Países: ej. Grecia, Kenia, Irlanda, Francia, Italia.
- De variantes de otros idiomas: ej. Paola (variante italiana de Paula), Edgar (variante inglesa de Edgardo).
- Lugares: ej. Lorena, Nuria, Venecia.
- Reconocimiento: ej. Víctor (el que ha vencido).
- Compuestos: ej. Maribel (compuesto de María e Isabel), Anabel (compuesto de Ana e Isabel).
Clasificación según el origen
Los nombres hebreos vienen casi siempre del Antiguo Testamento. Ejemplos: Jacobo, Juan, Daniel, David, Gabriel, Israel, José, Miguel, Rafael; Abigaíl, Raquel, Rebeca, Sara, Judith, etc. También existen nombres de origen arameo, como Tomás; María y Marta.
Los nombres germánicos se refieren en ocasiones a la guerra. El frecuente sufijo -berto proviene de -beraht, que quiere decir "brillante". Ejemplos: Alberto, Alfredo, Álvaro, Carlos, Eduardo, Gerardo, Guillermo, Gonzalo, Luis, Roberto, Rodolfo, Rodrigo, etc.
Los nombres griegos y latinos provienen en ocasiones de la mitología grecorromana. Muchos pertenecen a las tradiciones cristianas primitivas. Ejemplos griegos: Alejandro, Andrés, Cristóbal, Esteban, Felipe, Jorge, Pedro, Sebastián; Deyanira, Melissa, Mónica, etc. Ejemplos romanos: Antonio, Augusto, César, Fabio, Marcos, Pablo; Beatriz, Diana, Laura, Sergio, Victoria, etc.
Además en muchos lugares de América Latina existe un número significativo de nombres procedentes de las culturas que sobrevivieron la expansión planetaria de la civilización europea. Ejemplos: en mapudungun (lengua del pueblo mapuche originario de la zona centro-sur de Chile y del sudoeste de Argentina): Caupolicán 'pedernal azul', Galvarino, Lautaro 'traro veloz', Nahuel 'jaguar'; Sacha 'árbol', Pacha 'tierra' en quechua (lengua del Imperio inca); en náhuatl (la lengua de los nahuas): Cuauhtémoc 'águila que desciende' o 'Sol del ocaso'; Yóllotl 'corazón', Xicoténcatl 'boca de jicote', Citlalí 'estrella', Xóchitl 'flor', Tonatiuh 'sol'; en maya como Lolbé 'camino de flores', Sacnicté 'flor blanca'; o en guaraní: Aramí 'cielo' o Yerutí 'paloma'.
Véase también
Bibliografía
- Montes Vicente, José María (2001). El libro de los Santos. Alianza, Madrid. ISBN 84-206-7203-3.
- Tibón, Gutierre (1994). Diccionario etimológico comparado de nombres propios de persona. Fondo de Cultura Económica, México. ISBN 968-16-2284-7.
- Yáñez Solana, Manuel (1995). El gran libro de los Nombres. M. E. Editores, Madrid. ISBN 84-495-0232-2.