El barco perteneció originalmente al Grupo Ibaizabal, un grupo martítimo español con sede en el puerto vasco de Guecho. Fue donado a la flota de Salvamento Marítimo, que lo adscribió al puerto gallego de La Coruña.[2]
En 2017, el buque se empezó a preparar para ser cedido a la ONG Proactiva Open Arms y que pudiese operarlo en sus misiones de rescate en el Mediterráneo hasta entonces realizadas con los buques Astral y Golfo Azzurro.[3]
A lo largo de 2017 y comienzos de 2018, varios buques de ONG europeas dedicadas al salvamento marítimo en el Mediterráneo y la costa noroeste africana fueron retenidos, especialmente en puertos italianos tras indicaciones del gobierno Gentiloni.
En noviembre de 2018, ya superada la temporada de buques retenidos, se inició una campaña conjunta con los barcos de Proactiva Open Arms, SOS Méditerranée y Sea Watch, en concreto los buques Open Arms, Mare Jonio y Sea Watch 3, junto con el avión Moonbird para proseguir con el rescate de refugiados en el Mediterráneo después de los meses detenidos.[4]
En 2025 se firmó un acuerdo entre Proactiva Open Arms y el gobierno de Canarias para que el Open Arms se trasladase al archipiélago canario y operase en la zona, un acuerdo buscado por Fernando Clavijo desde 2017.[5] El traslado del buque a un puerto canario generó comentarios de Santiago Abascal, líder de Vox, partido político español catalogado habitualmente como de extrema derecha, que calificó al Open Arms de «barco negrero» además de pedir confiscarlo y hundirlo.[6]