Chamber pop

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El chamber pop o pop de cámara es un género musical surgido en la década de 1990 que combina el indie rock y el indie pop'[4] con el uso de arreglos propios de la música clásica como instrumentos de cuerda, de viento, piano o armonías vocales para enfatizar la melodía y la textura musical.[6] La denominación chamber pop hace alusión a la música de cámara y comparte muchas características con el pop barroco, denominación que a veces se utiliza como sinónimo de chamber pop. [4][7]

Belle and Sebastian

Sus raíces provienen de este género, además de otros estilos desarrollados en los años 1960 como el easy listening, el pop psicodélico, el sunshine pop o el muro de sonido creado por Phil Spector. Artistas como Burt Bacharach, The Beatles, Lee Hazlewood, Scott Walker o Brian Wilson de The Beach Boys -especialmente su álbum Pet Sounds- han dejado su huella en el género.[6][8][9] También han influido otros artistas de rock que utilizaban arreglos orquestales en algunas de sus canciones, como The Rolling Stones.[10]

A mediados de la década de 1990, el chamber pop se desarrolló como un subgénero dentro del indie rock[2] y el indie pop[3] en contraposición a la popularidad de las guitarras distorsionadas, el estilo lo-fi y los arreglos musicales poco elaborados de los grupos de rock alternativo de la época.[6] Los grupos de chamber pop utilizaban los instrumentos propios del indie pop como la guitarra eléctrica, el bajo eléctrico y la batería combinándolos con instrumentos de cuerda, viento y teclados.[8] En Japón, surgió un movimiento paralelo denominado Shibuya-kei con ciertas características parecidas.

The Divine Comedy

Entre los grupos más representativos del género nacidos durante la década de 1990 estuvieron Belle and Sebastian,[11] una banda con influencias del indie y la música de los años 1960 que contaba en su formación con miembros al violonchelo, al violín y a la trompeta. También logró relevancia The Divine Comedy,[12] que utilizaba una instrumentación similar y se inspiraba en crooners pop como Scott Walker. A su vez, Tindersticks[13] compartían esas mismas referencias, pero con una sonoridad más densa y sombría. Por su parte, The High Llamas[14] estaban fuertemente influidos por las atmósferas de los álbumes de Beach Boys a partir de Pet Sounds. The Magnetic Fields[15] también abrazaron los arreglos con instrumentos clásicos a partir de su álbum 69 Love Songs. Mientras, el colectivo de bandas Elephant 6 partía de una perspectiva más cercana al espíritu lo-fi.[10]

The Magnetic Fields

Además de estos grupos, a veces son calificados como chamber pop los álbumes Deserter's Songs de Mercury Rev[9] y The Soft Bulletin de The Flaming Lips,[16] con una textura orquestal y un carácter más psicodélico que consiguieron una repercusión considerable a finales de los años 1990 . Ambos fueron producidos por Dave Fridmann, quien en los años posteriores también trabajó con grupos como The Delgados o Low logrando un sonido orquestal similar.

En la década de los 2000, diversos artistas continuaron publicando música estilísticamente parecida a la de los grupos de la década anterior, como Richard Hawley,[17] The Hidden Cameras,[18]The Polyphonic Spree[19] o Camera Obscura.[20] Pero el género comenzó a diversificarse y también aparecieron grupos de rock orquestado como Arcade Fire,[21] The National,[22] y The Last Shadow Puppets.[23] Otros músicos estaban en la órbita del indie folk, como Sufjan Stevens,[24] The Decemberists,[25]Adam Green,[26] Grizzly Bear[5] o Beirut.[27] Mientras ciertos artistas desarrollaron estilos personales muy marcados como Rufus Wainwright,[28]Antony and the Johnsons,[29] u Owen Pallett.[30]

The Decemberists

Este último artista jugó un papel fundamental dentro del género durante esta década, al ejercer de cocompositor y arreglista orquestal de varios de los grupos citados, concretamente The Hidden Cameras, Arcade Fire, The National, The Last Shadow Puppets, Grizzly Bear y Beirut.[31][32][33][34]


En esta década ganaron relevancia internacional varios músicos y grupos de chamber pop provenientes de Suecia, como Jens Lekman,[35] Acid House Kings[36] o I'm from Barcelona,[37] así como el sello también sueco, Labrador Records.

Owen Pallett

En España, durante los años 1990 y los 2000, también surgieron grupos de indie pop que incorporaron arreglos de cuerda a sus canciones, como Le Mans,[38] La Buena Vida[39] y Pauline en la Playa.[40]

La década de los 2000 fue el período en que un mayor número de bandas y artistas relacionados con el chamber pop emergieron y se popularizaron dentro de la escena alternativa. Sin embargo, a partir de los años 2010, la popularidad del género comenzó a decaer y en la actualidad, el término se utiliza ocasionalmente para referirse genéricamente a otros estilos de pop orquestado.[41]

Definición

The High Llamas tocando en 2011 (el líder Sean O'Hagan en la fotografía)

La combinación de secciones de cuerdas y música rock ha sido llamado "pop sinfónico", "chamber pop" y "ork-pop" (abreviatura para pop orquestal).[4] El ork-pop se refiere a una serie de músicos de rock provenientes del underground que, entre otras influencias, compartían afinidad con el álbum de 1966 de The Beach Boys Pet Sounds, como The High Llamas y las bandas del colectivo Elephant 6.[42] De acuerdo a David Jerman de CMJ, el nombre proviene de las críticas del rock, "abarcando a todos, desde los admiradores de Bacharach y Mancini",[43] confirmando que el chamber pop es estilísticamente diverso.[5] AllMusic afirma que el género lleva consigo el "espíritu" del pop barroco de la década de 1960[44] y los periodistas culturales Joseph Fisher y Brian Flota inciden en esa apreciación, calificándolo como el "heredero" del pop barroco.[45][nb 1] También influidos por las orquestaciones de Burt Bacharach, Brian Wilson, Lee Hazlewood y Scott Walker,[5] los artistas de chamber pop se enfocaban otra vez en la melodía y la textura.[1] Jim Farber de New York Daily News resume el género el género en una frase: "imagina que Donovan conoce a Burt Bacharach".[47][nb 2]

La publicación Newsmakers afirmó que Pet Sounds de The Beach Boys definió el chamber pop calificándolo como "íntimo, con canciones con arreglos meticulosos con el gancho del rock, pero sin sus elementos blues".[50][nb 3] Después de este álbum, los Beach Boys grabaron el disco no finalizado Smile entre 1966–67, una colaboración entre Brian Wilson y el letrista Van Dyke Parks que también nfluenció al género.[5] De acuerdo con Sean O'Hagan de The High Llamas, Pet Sounds fue "el comienzo de un gran experimento pop, pero no pudo continuar porque el rock and roll se apoderó de todo el pastel y lo detuvo. El pop no despegaría otra vez hasta esta década [los 1990s]."[52] El autor Carl Wilson dijo de Brian Wilson -sin relación entre ellos- que su "vulnerabilidad dolorida", "el uso de instrumentos poco convencionales", "las armonías complejas" y "los discos de Smile en sí mismos" se convirtieron en un punto común de referencia para las bandas de chamber pop.[53][nb 4] Así como los artistas ork-pop compartían su amor por Wilson, también admiraban el trabajo de otros artistas.[56] A finales de la década de 1980, en las producciones de Louis Phillipe para él Records, la sofisticación de las orquestas y las voces también definían el estilo chamber pop.[57][nb 5]

El chamber pop fue parte de una tendencia que involucraba a otros músicos que rechazaban las convenciones tradicionales del rock, como Tortoise y Stereolab, aunque estas bandas no son consideradas ork-pop.[56][nb 6] La orquestación del género es habitualmente más compleja que la música rock,[5] utilizando instrumentos de viento y de cuerda.[1][5] Esto propició el renacimiento de la música easy listening de la década de 1990, que evitó cualquier influencia de otros estilos coetáneos como el grunge, la electrónica o la música alternativa, particularmente el uso de la distorsión.[1] Aunque los grupos de rock de la época como Smashing Pumpkins, Oasis, y R.E.M. también utilizaban instrumentos de cuerda ocasionalmente, su enfoque era considerado menos elaborado por estos grupos.[56] The High Llamas fue una de las primeras bandas en anticipar la moda del easy-listening con su álbum debut de 1993 Gideon Gaye.[60] O'Hagan manifestó que "existe un gran malentendido con que el college rock estadounidense con gorras de béisbol al revés y camisas de cuadros es arriesgado, pero es más conformista, es algo corporativo." Eric Matthews del grupo Cardinal declaró que "todas estas bandas suenan como Nirvana y Pearl Jam. Es una pena que no se descubriera desde el comienzo lo que son. Mucho de eso es rock de tíos tontos muy simple."[56]

Chamber pop en EEUU y Japón en los años 1990

Aburridos por la simplicidad de tres acordes del grunge y el neo-punk, una nueva clase de popsmiths está volviendo a inspiraciones como Brian Wilson, Burt Bacharach y Phil Spector en la búsqueda de construir la perfecta obra maestra del pop orquestal. [...] su música ofrece una alternativa para quienes han crecido cansados de las guitarras distorsionadas y las voces angustiadas.
—Craig Rosen, escrito en Billboard, 1996[56]

Fisher y Flota localizaron el inicio del chamber pop a mediados de la década de 1990.[45] Según Natalie Waliek de la tienda musical Newbury Comics, el entonces «renovado interés en la psicodelia» y la «coincidencia con la música cocktail-Lounge, porque esa música [además] tiene orquestaciones», probablemente contribuyeron a las ventas de álbumes ork-pop, aunque estos artistas obtenían un moderado éxito comercial. La mayoría de estos músicos tenían poco más de 20 años y muchos lucharon para alcanzar las ventas o el éxito en la radio que sí lograba el rock.[56] En el pasado, las compañías discográficas pagaban instrumentos de cuerdas, vientos y teclados en las grabaciones de los artistas, pero cada vez era menos frecuente.[61] Ir de gira con una banda completa de instrumentos de cuerdas y viento también era difícil para muchos artistas, lo cual se converyía en otro factor que evitaba el éxito mainstream del género.[56]

En Japón, surgió un género paralelo, el Shibuya-kei, que también retomaba los instrumentos de cuerdas y vientos en sus arreglos.[2] Estaba influido por la música pop clásica occidental,[62] especialmente por las orquestaciones de artistas como Burt Bacharach, Brian Wilson, Phil Spector y Serge Gainsbourg.[63] Diferente a otras escenas musicales japonesas, sus audiencias eran entusiastas del indie pop. Esto sucedió en parte porque muchas de sus bandas fueron distribuidas en los Estados Unidos a través de sellos independientes como Matador y Grand Royal.[64][nb 7] El Shibuya-kei finalmente llegó a su cima a finales de la década de 1990 y decayó después de que sus principales músicos comenzaran a virar hacia otros estilos musicales.[66]

En un informe de 1996 sobre ork-pop, Craig Rosen ofrece una lista de ejemplos que incluyen a Yum-Yum, The High Llamas, Richard Davies, Eric Matthews, Spookey Ruben, Witch Hazel, and Liam Hayes (Plush).[56] Matthews, quien fue compañero de Richard Davies en el dúo Cardinal, fue considerado como la figura a la cabeza en el ork-pop estadounidense en aquel momento.[67] Maria Schurr de PopMatters, en una revisión retrospectiva del álbum debut homónimo de 1994 de Cardinal opinaba que "en algunos círculos, [ha sido] llamado la respuesta de la era del grunge a Pet Sounds y aunque no ha sido tan ampliamente citado como el clásico de The Beach Boys, sin duda ha influenciado a más poperos indie de los que uno esperaría."[68] El reportero musical Jim DeRogatis asoció el movimiento ork-pop y el chamber pop en Estados Unidos a mediados de los 90 con bandas como Yum-Yum, Cardinal y Lambchop.[69][nb 8]

Notas

  1. Aunque el pop barroco fue figurado de antemano por productores como Phil Spector, cuyos arreglos eran orquestales e intensamente en capas, el género se distinguía por su estética romántica, ensambles de cuerda pequeños, y más melodías derivadas de la música clásica.[46]
  2. La revista Spin se refiere a Bacharach y Wilson como "dioses" del pop orquestal.[48] En la opinión del periodista Chris Nickson, la "cúspide" del pop orquestal yacía en Walker, explicando que "en su periodo más exitoso, 1967–70, él creó un cuerpo de trabajo que era, a su manera propia, tan revolucionario como el de The Beatles. Él tomó ideas de Mancini y Bacharach para su conclusión lógica, esencialmente redefiniendo el concepto de pop orquestal"[49]
  3. Escribiendo acerca de la canción del mismo título en su memoria de 2017, Wilson dijo: "Yo amaba Thunderball, la cual había salido un año antes, y amaba escuchar a compositores como Henry Mancini, quien hizo estos temas geniales para shows como 'Peter Gunn y Les Baxter, quien hizo todas estas grandes producciones que sonaban como a las producciones de Phil Spector."[51]
  4. Smile, cuyas grabaciones permanecieron inédites por décadas, fue acogido por la generación del rock alternativo una vez los bootlegs del álbum se dispersaron más a finales de los años 1980s y comienzos de los años 1990s.[54] El músico Robert Schneider explicó; "El potencial de lo que Smile habría sido fue la primera cosa que nos inspiró (Elephant 6). Cuando empezamos a escuchar los bootlegs de Smile, fue alucinante. Era lo que esperabamos que fuera, pero un montón de estas canciones no estaban finalizadas, así que ahí estaba ese misterio todavía de no escuchar melodías y letras."[55]
  5. Philippe describía su propia música como: "cubriendo el rango desde bubblegum puro hasta la música sinfónica, con desvíos vía jazz y soul por el camino. Un típico álbum podría mezclar influencias desde el pop antiguo, la chanson francesa, Ravel, bossa nova, Duke Ellington, The Shirelles, o The Beach Boys, mientras los instrumentos musicales y las voces de fondo complicadas estaban frecuentemente acompañadas en los arreglos."[58]
  6. Escribiendo acerca del nuevo "post-rock" en 1994, Simon Reynolds notó la influencia de Spector, Wilson y Brian Eno; especialmente su preocupación por el "soundscaping" que involucra "usar músicos como un tipo de paleta de texturas, como opuesto al trabajo colectivo de las bandas de rock."[59]
  7. Philippe se sorprendió por ser anunciado "padrino" del sonido Shibuya alrededor del momento que publicó los álbumes Jean Renoir (1992) and Rainfall (1993) sólo en Japón.[58] Los músicos del movimiento romantizaron a Wilson como un genio loco experimentando en el estudio de grabación, y el muro de sonido de Spector fue emulado no por su densidad, sino por su elaborada calidad.[65]
  8. En 2004, cuando se le preguntó al líder de la banda The Decemberists, Colin Meloy, si sentía una conexión con el movimiento y el trabajo de la banda, Meloy respondió; "Yo no sé si hemos sido etiquetados así antes. Tanta atención puesta en el contenido lírico —las canciones por sí mismas— que la gente no pone gran atención a los arreglos, los cuales es algo que intentamos cambiar. ... Pienso que el lado orquestal —el lado cinemático de la música— se va recuperar más y más."[69]

Referencias

Bibliografía

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