En el mundo del software potencialmente no deseado se usa el pago por instalación para pagar a compañías para que empaqueten software potencialmente no deseado dentro de aplicaciones populares a cambio de una comisión. Esto es muy habitual en los llamados portales de descarga. La instalación descuidada de cualquiera de las aplicaciones principales que ofrecen, puede dejar un sistema lleno de barras de herramientas de búsqueda, pruebas de antivirus y limpiadores de registro.[2]
Es frecuente que entre el distribuidor de software popular y el propietario del software potencialmente no deseado, haya un intermediario llamado Red de afiliación PPI que gestiona todas las relaciones comerciales, proporciona descargadores personalizados y gestiona todos los pagos. Ejemplos de estas redes son: AirInstaller, Amonetize, InstallCore, InstallMonetizer, InstallMonster, Installaxy, Installerex, Media-Kings, NetCashRevenue, OpenCandy, Outbrowse, PerInstallBucks, PerInstallCash, Purebits, RevenYou, Solimba y Somoto.[2]