Palacio Fernández Anchorena
El Palacio Fernández Anchorena es un palacete de comienzos del siglo XX y una de las pocas residencias de la clase alta porteña que sobrevive en la Avenida Alvear del barrio de Recoleta. Actualmente pertenece a la Santa Sede y funciona como sede de la Nunciatura Apostólica en Buenos Aires.
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| Palacio Fernández Anchorena | ||
|---|---|---|
| Monumento Histórico Nacional | ||
|
Fachada sobre Avenida Alvear. | ||
| Localización | ||
| País | Argentina | |
| Ubicación |
Avenida Alvear 1605/1637, Buenos Aires | |
| Coordenadas | 34°35′22″S 58°23′09″O / -34.58944444, -58.38583333 | |
| Información general | ||
| Usos | Nunciatura apostólica | |
| Estilo | Academicismo francés | |
| Inicio | 1907 | |
| Finalización | 1909 | |
| Construcción | 1909 | |
| Propietario | Santa Sede | |
| Detalles técnicos | ||
| Plantas | 3 | |
| Diseño y construcción | ||
| Arquitecto | Edouard Le Monnier | |

El Palacio Fernández Anchorena es un palacete de comienzos del siglo XX y una de las pocas residencias de la clase alta porteña que sobrevive en la Avenida Alvear del barrio de Recoleta.
Actualmente pertenece a la Santa Sede y funciona como sede de la Nunciatura Apostólica en Buenos Aires.
Fue encargado por el matrimonio de Juan Antonio Fernández (nieto del célebre médico salteño dr. Juan A. Fernández) y Rosa Irene de Anchorena al arquitecto francés Edouard Le Monnier en 1907. Curiosamente sus primeros dueños nunca lo habitaron pues residían en París. Una de sus hijas era Florinda Fernández Anchorena, condesa consorte de Castellane, mujer del conde Georges de Castellane (hijo de Boni de Castellane y Anna Gould, y nieto del magnate estadounidense Jay Gould).
Fue administrado por los Fernández hasta 1928. En 1922 fue rentado por Marcelo Torcuato de Alvear, quien usó la casona como residencia presidencial junto a su mujer Regina Pacini.
Más tarde, el palacete fue adquirido por Adelia Harilaos de Olmos, una de las mujeres más ricas de su época, fervorosa católica. Participó activamente en la realización del Congreso Eucarístico Internacional de 1934, recibiendo por ello la condecoración de Marquesa Pontificia por parte de la Santa Sede. Adelia decidió donar su residencia como sede de la Nunciatura Apostólica al redactar su testamento el 13 de noviembre de 1947. Falleció el 15 de septiembre de 1949, y el edificio pasó desde ese momento a su nueva función, que mantiene desde abril de 1952.[1]
Fue la residencia del papa Juan Pablo II durante sus dos visitas a Buenos Aires, en los años 1982 y 1987. Mediante el Decreto 1495, sancionado, en 2002, el edificio fue declarado Monumento Histórico Nacional.[2]
El 18 de noviembre de 2010, se realizó un festejo por el centenario del Palacio Fernández Anchorena, con la presencia del Gobernador Daniel Scioli y del expresidente Fernando de la Rúa, entre otros.[3][4][5] Como parte de la celebración, el Correo Argentino emitió una tirada de 3000 estampillas con imágenes de la residencia.[6]