En el siglo XVII, en el terreno ocupado por el palacio se levantaban distintas casas pertenecientes a la nobleza. En 1515, tras el matrimonio de Barbara von Rottal, hija ilegítima de Maximiliano I, con Sigfrido de Dietrichstein pasó a la familia Dietrichstein.[1]
En 1811, el príncipe Francisco José de Dietrichstein lo vendió a la archiduquesa María Beatriz de Este, duquesa de Massa y Carrara, viuda del archiduque Fernando de Austria e hija de Hércules III de Este, duque de Módena. En 1814 María Beatriz encargó a Alois Pichl, su arquitecto de corte, la transformación del palacio en un palacio de estilo clasicista y capaz de representar el rango de sus nuevos propietarios. En 1819 María Beatriz cedió el palacio a su hijo Francisco IV, duque de Módena, pasando ella a vivir en el palacio de verano homónimo al de este artículo, situado fuera de las murallas de la ciudad, en la Beatrixgasse.[2] Francisco IV alquiló gran parte del palacio, llegando a vivir en el mismo, el príncipe Gustavo Gustavsson de Vasa y su esposa Luisa de Baden. Francisco IV vende el palacio en 1842 al estado austríaco que instaló en el mismo la cancillería austríaca, llegando a vivir en el mismo 23 primeros ministros de Austria. En 1923 el canciller Seipel decidió el cambio de la cancillería a la Ballhausplatz. Desde entonces es la sede del ministerio del Interior de la república federal de Austria.[1]