Paracotos

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Paracotos
Paracotos


Escudo

Paracotos ubicada en Venezuela
Paracotos
Paracotos
Localización de Paracotos en Venezuela
Paracotos ubicada en Estado Miranda
Paracotos
Paracotos
Localización de Paracotos en Miranda
Coordenadas 10°16′00″N 66°57′00″O / 10.266666666667, -66.95
Entidad Paracotos
 País Venezuela
 Estado Bandera de Miranda Miranda
 Municipio Guaicaipuro
Alcalde Farith Fraija Norwood(PSUV)
Eventos históricos  
 • Fundación 5 de marzo de 1673
Superficie  
 • Total 157,4 km²
Altitud  
 • Media 650 m s. n. m.
Población (2011)  
 • Total 16 449 hab.
Gentilicio Paracoteño, a
Huso horario UTC -4:30
Código postal 1201
Prefijo telefónico 0212

Paracotos, originalmente llamado Paragotos y Pueblo de San Juan Evangelista de la Guayra de Paracotos,[1] es un pueblo y parroquia civil de Venezuela situado en el municipio Bolivariano Guaicaipuro, Estado Miranda. De acuerdo a su etimología, su nombre tiene origen en la lengua caribe donde la voz gotos es una declinación a la que se anteponía una característica para denotar tribus, a su vez goto significa gente, hombre, pueblo o nación y para significa agua, por lo que Paragotos sería como 'los hombres agua'.[2] El obispo Mariano Martí, en su visita al pueblo en 1783, refiere que el nombre es dado por la quebrada llamada Paragotos (hoy quebrada Maitana) de la que los indígenas obtenían alimento y protección.[2][3]

MAPA 1 DIVISIÓN POLÍTICO-TERRITORIAL DEL MUNICIPIO BOLIVARIANO GUAICAIPURO

La parroquia Paracotos se sitúa en el Centro-Norte de Venezuela y conforma conjuntamente con las parroquias Tácata, Altagracia de La Montaña , Los Teques, Cecilio Acosta, San Pedro y El Jarillo el territorio del municipio Guaicaipuro del estado Bolivariano de Miranda, formando un rectángulo delimitado aproximadamente por los paralelos 10° y 10°  de latitud Norte y por los meridianos de longitud Oeste 66° y 67° (Mapa 1). La misma se encuentra encerrada por ramales de del Interior en su sección central y está constituida por un paisaje irregular formado por montañas y colinas cortadas por una serie de valles intramontanos estrechos e interconectados, cubriendo una superficie aproximada de ciento cincuenta y ocho kilómetros cuadrados (157,4 km²)[4](Mapa 2).

La entidad local se encuentra ubicada en el extremo occidental del Estado Bolivariano de Miranda, específicamente en el centro geográfico del Municipio Guaicaipuro, y es la segunda parroquia en extensión, después de Altagracia de , con el 19,4 % de la superficie total del municipio. Esta limitada por las parroquias Los Teques y Cecilio Acosta al noroeste y Noreste respectivamente, Las Brisas y Charallave del Municipio Cristóbal Rojas al este, Cúa del Municipio Urdaneta al sureste, ambos pertenecientes a del Tuy, Tácata al Suroeste, y con la parroquia Los Teques al Oeste (Mapa  1).[4]

MAPA 2 DELIMITACIÓN ESPACIAL Y CARACTERÍSTICAS FÍSICO NATURALES, PARACOTOS, GUAICAIPURO, MIRANDA, VENEZUELA

En su emplazamiento pueden distinguirse tres (3) variedades de paisajes: un sector montañoso, uno de piedemonte y uno de valles y estrechas planicies coluvio-aluviales de menor extensión territorial. El sector montañoso, representado por un conjunto de montañas de del Interior Central, es el de mayor superficie y se extiende por toda , en dirección predominante Oeste-Este, por lo cual sus vertientes dominan hacia el Norte y Sur con pocas excepciones locales. El sector de piedemonte, presenta un relieve dominado por colinas y cerros bajos de pendiente generalmente moderada y una litología caracterizada por inestabilidad estructural. En este sector esta emplazada la mayor parte de la población residente de (88,7%). Por su parte, el sector menos extenso de es el correspondiente a los valles intramontanos, que escasamente sobrepasan los doscientos (200) metros de ancho, y están ubicados principalmente en las estrechas planicies aluviales de las quebradas Maitana, Santa María-Palo Negro y Paracotos (Mapas 2 y 3).[4]

Por último, el acceso en sólo es posible por vía terrestre. Las vías de acceso más importantes que sirven de conexión al área de estudio con el resto del país son 1 y las carreteras Locales 6 y 11, e internamente tiene una extensa red de vías, ramales y sub-ramales en su mayoría, que la interconectan con las vías principales.[4]

Historia

Una vez muertos los supuestos caciques principales del territorio que se conoce actualmente como la Parroquia Paracotos, Parayauta y Cotos, las tribus de origen caribeño, específicamente de la parcialidad Teques, que antes estaban en guerra, establecieron la paz en la región y se confinaron en un lugar conocido como la Guayra, emplazado en el valle de la quebrada que los aborígenes denominaban “Paragotos”[3][5][6][7][8]

Mujer indígena, habitantes originarios de Paracotos

Tras tiempos inmemorables, después de sellada la paz entre las parcialidades aborígenes en conflicto, la paz que se vivió en el lugar, habitados por indios Paragotos, Charagotos, Popures, Maitanos Arbacos y Quiriquires principalmente, quedó interrumpida por la violencia que impondrían a su paso las huestes conquistadoras de los españoles, quienes inician una brutal y humillante desarticulación y exterminio de las comunidades aborígenes radicadas en estos territorios[3][5][6][7][8][9]

Pese al relato anterior, que parece tener sentido y se especula entre cronistas y estudiosos de la historia de Paracotos como uno de los más acertados, existen pocas evidencias que confirmen estos acontecimientos, y solo se cuenta con algunos documentos históricos provenientes de las denominadas “encomiendas” españolas[5][7][8]

Entre los documentos sobre las encomiendas para el área de Paracotos en de Caracas, destacan las de Francisco Infante y Francisco Tostado de entre el 6 y 7 de abril del año 1600, como las más antiguas de que se tenga registro para la zona citada. Ambas encomiendas eran responsables ante un “indio principal” llamado Apiate y su tribu, población nativa, según reza el documento, que habitaba un sitio ubicado en la “quebrada de La Guayra ” (hoy quebrada Paracotos)[10]

Para finales del año 1660, se tienen registros de que comunidades aborígenes ocupaban de Taica (en la parte Sur de ), por lo cual las autoridades conquistadoras decidieron agrupar en encomiendas aquellas comunidades, las cuales denominaban “Quiriquires” [3][5][7][8]

Tras varias décadas de intentar sin éxito, para el año 1670, las comunidades aborígenes paracoteñas quedaron sometidas a los conquistadores. Así, hasta los inicios de Emancipación Nacional, fue traspasada de generación en generación entre los principales de la comunidad española residente en el país[3][5][6][7][11][12]

Cúpula de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen de Paracotos

Tres años más tarde, según registros de , el día 5 de marzo de 1673 aparece o se redacta el primer escrito sobre Paracotos, lo cual refiere que su origen es muy anterior a la fecha descrita. Sin embargo, la fecha anterior es tomada como la fundación de la localidad de Paracotos, capital de la parroquia homónima, pese a que existen documentos anteriores que señalan que la zona estaba habitada por comunidades aborígenes.[3][5][7][10][12][13]

Por otra parte, la primera demarcación de los límites territoriales de Paracotos, de que se tenga registro ocurrió en el año 1761,[3] como respuesta a una disputa entre las comunidades del vecino Charallave y Paracotos sobre la posesión de unas tierras en el área de la quebrada Mesia (Mapas 2 y 4). Según Castillo Lara (1994: 26) la disputa surge al momento en que Antonio González, vecino de San Antonio de los Altos, solicita en 1715 ante las autoridades de la época, unas tierras ubicadas en “jurisdicción de Paracotos”, con lo cual se originó una oposición de las comunidades del pueblo de Charallave, ya que la petición hecha por González afectaba el aprovechamiento que ellos hacían de las aguas de la quebrada Mesia. De esta manera, el territorio de Paracotos quedó comprendido en los siguientes límites: “…de Norte a Sur, desde de Guareguare hasta el sitio de Las Tinajas, camino de Tácata, de Este a Oeste, desde el sitio del desparramadero hasta el sitio de Chacao, camino que va del Tuy arriba”[3] (Mapa 2).

Paracotos en la Época de Emancipación Nacional y la Era Republicana

Durante los años de de Emancipación Nacional, no se dispone de registros históricos que indiquen que los pobladores de la región de Paracotos hayan participado directamente en ella, está afirmación, entre otras razones se debe a los resultados de una revisión de las variables demográficas del área para la época citada.

Esclavos

Así por ejemplo, Paracotos tenía para 1811 (inicio de ) la cantidad de 617 hombres, discriminados de la siguiente forma: 210 blancos, 100 pardos, 166 indios, 34 negros libres y 107 esclavos[3][10]

En contraste una vez finalizada (1821) se nota que la población de hombres registraba un considerable incremento con respecto a la existente en 1811. Según la matrícula que levantó el Padre Jacinto Dionisio Pérez, párroco de Paracotos para la época, la población masculina ascendía a un total de 2.723 personas integradas de la siguiente forma: 628 blancos, 1.438 pardos, 578 indios, 4 negros libres y 75 negros esclavos. El único descenso que se observa en la población es la negra, que pasó de tan sólo 79 individuos[3][10]

Después de los sucesos de de Emancipación y las sucesivas guerras internas por la pugna del poder que ostentaban los caudillos y la oligarquía criolla, Paracotos pasa a conformar una de las dieciséis (16) parroquias que integran el cantón Caracas desde 1830 hasta el año 1853. A partir de esta fecha Paracotos queda adscrito al distrito Guaicaipuro, luego que la autonomía municipal se hace realidad en el pueblo de Los Teques[3][13]

Como parroquia foránea del cantón Caracas, Paracotos quedó dependiendo política y económicamente de las decisiones que se tomaban en la capital, entre 1830 y 1853. Pese a existir mecanismos legales que le permitían a los vecinos participar de los asuntos de su localidad, la participación ciudadana por lo general, era supeditada a la voluntad de las autoridades que jefaturaban la provincia de Caracas[5][7][9][13]

La carencia de autonomía política y administrativa, invalidaba entonces los esfuerzos de los vecinos que eran investidos de autoridad cada año en el pueblo de Paracotos. La actuación de sus jueces, síndicos, y comisarios, por lo general quedaba frustrada ante la dilación y no poca negligencia de los políticos que gobernaban desde Caracas todos estos vastos territorios[3][5][7][9][12][13]

Bajo la jurisdicción del distrito Guaicaipuro, a partir de 1853, la situación citada no evidencia cambios notables en la organización espacial y la gestión del territorio. Un elemento importante en esta época era la existencia de policías encargados de garantizar la presencia del gobierno, aun en los lugares más apartados e inhóspitos, dada la situación de inestabilidad política y social en las cuales vivía el país[3][13][14]

Posterior a estos acontecimientos, en el primer censo poblacional levantado con criterios científicos en el año 1874, Paracotos tenía el rango de municipio dentro del inmenso estado Bolívar. La población alcanzaba a 2.811 personas de las cuales 1.379 eran hombres y 1.432 eran mujeres. El patrimonio económico de Paracotos constaba para la fecha citada con 11 haciendas de café de las 185 que existían en todo el distrito Guaicaipuro, 1 hacienda de caña de azúcar para el abastecimiento de la localidad. También se contaban 284 conucos, 6 queseras, 17 pulperías, 8 establecimientos para el beneficio de café (industria tradicional), 4 tiendas mixtas y 1 alfarería (industria tradicional)[3][13]

CULTIVO DE CAFÉ

El historiador Castillo Lara (1994) comenta que «…en la época del auge cafetalero, el pueblo de Paracotos (Capital del entonces municipio homónimo) era el centro económico de toda la región» y hacia «… él fluían y partían las corrientes productoras». El autor destaca además, que para Paracotos esta fue “… su época floreciente”, que décadas, más tarde se vería opacada por los cambios vertiginosos que sufriría la economía y la sociedad venezolana, con el descubrimiento y posterior explotación del petróleo.

Con el auge petrolero a inicios del siglo XX, vino la mengua del café y también la decadencia del pueblo y toda la región de Paracotos (Castillo Lara, 1994). El surgimiento de esta actividad económica provoca la aceleración de los profundos cambios que lentamente se venían sucediendo en todo el país. Esto como resultado del considerable incremento de los cuantiosos ingresos fiscales provenientes de la nueva actividad económica nacional.

Es así, como después de tres siglos, desde su diferenciación territorial, Paracotos encuentra serios obstáculos para la superación de sus principales problemas y para incorporarse al proceso de cambios que se inician en el país con posteridad al régimen gomecista.

El rezago, desde luego, no es voluntario, puesto que las poderosas fuerzas que comienzan a operar para la modernización del país convierten a las ciudades principales en centros de atracción poblacional, ya que comenzaban a recibir grandes inversiones públicas y privadas para modernizarlas y mejorar sus ofertas de servicios, con el consecuente origen de la migración desproporcionada campo-ciudad, que se hizo más acentuada desde finales de la década de 1950, con la caída del General Marcos Pérez Jiménez del poder.

En un somero examen de la población de la comunidad paracoteña entre 1971, se aprecia que la misma registró un descenso, producto de las migraciones que se verifican hacia las ciudades, especialmente a Caracas, una vez que se inicia el proceso de modernización del país antes citado. Así, por ejemplo, se sabe que la población total de Paracotos para 1936, alcanzaba a 5.070 habitantes, y cinco años después, en el censo de 1941, descendió a 4.526 habitantes.

Esta baja poblacional seguirá registrándose en el transcurso de las siguientes décadas, puesto que el censo de 1950 arrojó un resultado negativo con respecto al levantado en 1941. Es decir, que las cifras arrojan una disminución de 1029 habitantes, al situarse la población en 3497 habitantes. Una década después, en 1961, es insignificante el incremento poblacional, pues ésta, comparativamente con el censo anterior, solo logra un incremento de 241 habitantes, al alcanzar la cifra de 3.738 personas.

Este pequeño incremento en la población tiene, sin embargo, señales de buenaventura en Paracotos, pues es el aviso cierto y confiable de una incorporación al siglo XX, vistos los hechos que acontecieron a partir de entonces.

Uno de los primeros signos de progreso que recibe la población paracoteña, específicamente en la localidad de Paracotos, es la electricidad, con lo cual se desencadenan una serie de procesos que motorizan el desarrollo local y minimizan los efectos de la migración hacia las grandes ciudades.

A raíz de los sucesos anteriores, ocurridos a principios de la década de 1970, se inicia la modernización y creación de nuevas vías de comunicación terrestre, que era otro de los problemas históricos de la Parroquia. Desde finales del siglo XIX y hasta mediados del siglo XX, la comunicación terrestre entre Paracotos y Caracas, se hacía por el camino del Sur que comenzaba en El Valle. Este camino fue construido hacia 1875 por Guzmán Blanco, para establecer comunicación terrestre entre Paracotos y El Valle con un ramal a Maitana y otro a Santa Lucía. El asfaltado de esta vieja carretera trajo como consecuencia, una invalorable mejoría de las condiciones socioeconómicas de Paracotos.

La autopista regional del Centro (Troncal 1), puesta en funcionamiento por estos mismos años, fue y sigue siendo la principal vía de comunicación que une a la parroquia Paracotos con los centros urbanos e industriales más importantes del Centro-Norte del país. Con la inauguración de esta importante obra de infraestructura vial, se consolida definitivamente la conformación espacial que ha experimentado la parroquia hasta la actualidad.

La creación de la Autopista Regional del Centro y las facilidades de comunicación terrestre, generaban a Paracotos por primera vez en su historia, una importante y envidiable “localización geográfica”, fenómeno que trajo como consecuencias positivas al área, la creación y concentración de un parque industrial, para la fecha el más grande y moderno de la toda la región, que le ofrecía a los habitantes de importantes fuentes de trabajo fijo.

Esta mejoría evidente en las condiciones económicas del área, también se reflejó en el aspecto poblacional, al visualizarse un repunte de la población en las décadas siguientes, sobrepasando los cinco mil habitantes. Es decir, que se igualó bajo condiciones sociales y económicas distintas, claro está, con la población que registraba dicha comunidad en 1936 (Léase también “La dinámica poblacional de la parroquia Paracotos”).

Territorio

Referencias

Bibliografía

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