En primer lugar, hablaremos de los elementos paralingüísticos referentes a la voz, los cuales se pueden clasificar de la siguiente manera:[2][3]
- Cualidades primarias
- Calificadores
- Diferenciadores
- Alternantes
- Silencio
Las cualidades primarias son los elementos que caracterizan a la persona: timbre, tono, volumen, velocidad, ritmo, cortesía y dicción.
- La entonación o tono de la voz varía de lo más agudo a lo más grave, dependiendo del estado emocional del hablante. Cuando este se encuentra ante una emoción intensa, el tono de voz se vuelve más agudo, al igual que ocurre al final de realizar una pregunta, mientras que cuando concluimos una idea, el tono se torna más grave.
- El volumen con el que se habla también expresa la emotividad del hablante. Puede ser desde suave, a regular o fuerte. Mientras que una voz suave puede ser indicador de timidez o inseguridad, una voz fuerte da señas de seguridad, dominio o autoridad.
- El ritmo o fluidez es el orden acompasado de las palabras y los silencios. Puede ser monótono o variado, lento o rápido, fluido o entrecortado. Un ritmo muy apresurado revela excitación, lento da la idea de pasividad, muchas intermitencias son sinónimo de falta de interés o nerviosismo en el hablante… Lo ideal es un ritmo variado que sea acorde al contenido del mensaje.
- La dicción es articular y pronunciar de manera correcta los fonemas. En el ámbito coloquial es frecuente su omisión o confusión, y puede afectar la comprensión del mensaje además de que revela un bajo nivel cultural por parte del hablante. Ejemplos de esto podría ser "no lo llevamos" por "nos lo llevamos", "autoridá" por "autoridad", "haiga" por "haya", "puedanos" por "podamos", "octuso" por "obtuso".
- La cortesía constituye un lenguaje convencional que se superpone al mensaje con el fin de darle a este mayor eficacia e influir persuasivamente en el receptor. Está formado por conductas estereotipadas, por clichés o fórmulas verbales establecidas. De esto se pueden encontrar una gran variedad de ejemplos, como decir “salud” cuando alguien estornuda, que un hombre ceda el asiento o el paso a una mujer o una persona de mayor edad, tratar de “usted” a una persona para indicarle respeto…
Los calificadores pueden ser también cualidades básicas, pero generalmente constituyen distintos tipos de voz: control respiratorio (espirado o ingresivo), control laríngeo (voz susurrante, áspera, estridente, ronca...), control mandibular (voz mascullante con la mandíbula cerrada), control articulatorio (voz ultracorrecta, confusa...), control de tensión articulatoria (voz tensa, relajada), control objetual (hablando y comiendo a la vez o con un cigarrillo en la boca), entre otros.
Los diferenciadores modifican cualitativamente las palabras, pero pueden también ocurrir independientemente como reacciones fisiológicas o emocionales: risa, llanto (de tristeza, emoción, gozo, ansiedad, etc.), grito (de agresión, dolor, alarma), suspiro (fisiológico, de placer, nostalgia, sorpresa, alivio, etc), bostezo (de sueño, aburrimiento), tos (fisiológico, llamando la atención, de ansiedad, etc.), carraspeo (fisiológico, de tensión, para advertir a alguien de algo, etc.), escupir, eructar, tener hipo o estornudar, entre otros.
Los alternantes son “cuasipalabras”, identificables y clasificables fonética y funcionalmente, y utilizados tan semánticamente como las palabras, pero la mayoría de los cuales necesitan nombres y verbos para designarlos, así como representación gráfica: clics, siseos, bisbiseos, gruñidos, imitaciones de sonidos, llamadas a animales, etc.
El silencio también se considera un elemento paralingüístico, ya que en la mayoría de situaciones comunicativas este elemento está cargado de información, como hemos visto en el ejemplo anterior de la petición de matrimonio. El silencio es la ausencia de sonido y, en el ámbito de la comunicación, la abstención de hablar. Sin embargo, que no haya sonido no siempre quiere decir que no haya comunicación. El silencio ayuda en pausas reflexivas que sirven para tener más claridad de los actos. El silencio es igual de importante que el sonido.