Parque nacional Huascarán

sitio del Patrimonio Mundial y parque nacional en Perú From Wikipedia, the free encyclopedia

El parque nacional Huascarán,[3] declarado como espacio natural protegido el 1 de julio de 1975, como reserva de biósfera en 1977 y como Patrimonio Natural de la Humanidad en 1985,[4] se ubica en el departamento peruano de Áncash. Famoso por tener en su territorio a 20 picos nevados que superan los 6000 m s. n. m., y a la montaña más alta del Perú y de toda la zona intertropical: el macizo nevado Huascarán del que obtiene el nombre.

País Perú Perú
Departamento Áncash
Subdivisión Asunción, Bolognesi, Carhuaz, Huaraz, Huaylas, Recuay, Huari, Mariscal Luzuriaga y Pomabamba, Yungay
Datos rápidos Situación, País ...
Parque nacional y reserva de biósfera Huascarán
Categoría UICN II (parque nacional)
Macizo Huascarán
Puya Raimondi Laguna Allicocha
Refugio Perú Lagunas de Llanganuco
Alpamayo
Situación
País Perú Perú
Departamento Áncash
Subdivisión Asunción, Bolognesi, Carhuaz, Huaraz, Huaylas, Recuay, Huari, Mariscal Luzuriaga y Pomabamba, Yungay
Coordenadas 9°24′S 77°24′O
Datos generales
Administración SERNANP
Grado de protección Parque nacional
Fecha de creación 1 de julio de 1975
N.º de localidades 10 provincias
Visitantes (2022) 245 090[1]
Superficie 340 000 ha[2]
Parque nacional y reserva de biósfera Huascarán ubicada en Perú
Parque nacional y reserva de biósfera Huascarán
Parque nacional y reserva de biósfera Huascarán
Ubicación en Perú.

Patrimonio de la Humanidad de la Unesco
Tipo Natural
Criterios vii, viii
Identificación 333
Región América Latina y el Caribe
Inscripción 1985 (IX sesión)
En peligro no
Sitio web oficial
Cerrar

La región del Huascarán fue habitada por el hombre de la Cueva del Guitarrero desde el 12 560 a. C., uno de los asentamientos humanos más antiguos del Perú; posteriormente surgieron asentamientos sedentarios con una base social, política y religiosa asociada a la naturaleza como parte esencial de su imaginario cultural y religioso, entre estas civilizaciones destacaron las culturas chavin, recuay e inca. Siglos después, con la llegada de los conquistadores y colonos españoles al mando de Francisco Pizarro entre 1532 y 1600, la región y sus habitantes fueron repartidas en diversas subdivisiones territoriales de las que destacaron las encomiendas de Huaylas al oeste y Conchucos al este, cuya finalidad principal fue la explotación de menas ricas en oro y plata de las montañas y punas, para lo cual se conformaron grandes haciendas e ingenios mineros. Esta actividad económica tuvo su auge dentro de la cordillera por unos 400 años hasta que el territorio del parque fue declarado espacio natural protegido y solo para actividades económicas en las que se vieran beneficiados de forma directa las comunidades campesinas que habitan dentro de su jurisdicción. Al año 2013, el parque nacional tenía una población de 83 047 habitantes repartidos en más de cincuenta centros poblados.

Las expediciones organizadas con fines de investigación y exploración comenzaron en la década de 1860, cuando el investigador Antonio Raymondi decide atravesar y estudiar la cordillera Blanca y el territorio circundante.[5] Posteriormente, durante la primera mitad del siglo XX, se realizan varias expediciones científicas encabezadas por científicos europeos y norteamericanos, entre los que destacan Annie Peck, Philipp Borchers, Hans Kinzl y August Weberbauer,[6] quienes serían los primeros en pisar las cumbres del macizo nevado Huascarán y otras cumbres por encima de los 6000 m s. n. m.[7] En 1964, el Servicio Forestal y de Caza del Perú fue comisionado para la supervisión del área de la cordillera Blanca, prohibiendo la tala y caza de especies nativas. En 1977, la Unesco reconoce al parque como reserva de la biosfera[4] y en 1985 lo declara Patrimonio Natural de la Humanidad. En 2004, su administración fue transferida al Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado. Desde entonces, la protección del parque y de su zona de amortiguamiento comprende gran cantidad de hábitats, especies naturales y alrededor de cincuenta sitios arqueológicos. [8]

El parque nacional se extiende en un área de 3400 km², comprendiendo 434 lagunas, 712 glaciares, profundos valles glaciares y 41 ríos que alimentan las cuencas del océano Pacífico y Atlántico, estas características hacen que sea uno de los parques más importantes del país en potencial hidrológico.[2] Se han documentado 901 especies de flora: pastizales, árboles nativos, plantas aromáticas medicinales y ornamentales y 201 especies de aves; 25 de mamíferos, así como de peces y reptiles, incluyendo muchos que han sido puestos en peligro de extinción y amenaza. El parque ofrece numerosas y variadas actividades recreacionales, desde las que incluyen andinismo, zonas de campamento, paseos en bote, pesca y sitios de avistamiento.[9]

Un aeropuerto y doce carreteras de penetración afirmadas y pavimentadas permiten el acceso a las áreas de mayor actividad turística, así como a ciertas lagunas y cataratas. Entre 2017 y 2019 fue sede del Circuito Mundial de Downhill Skateboarding organizado por la International Downhill Federation; y anualmente se llevan a cabo campeonatos de trail running y bicicleta de montaña.[2]

Toponimia

El parque recibe el nombre de la montaña más alta de la cordillera Blanca, del Perú y de la zona intertropical, el macizo nevado Huascarán 6757 m s. n. m.. La primera mención de la montaña se registró en 1850 como «Huascan», en un mapa realizado por el naturalista Antonio Raimondi en su libro El departamento de Áncash y sus riquezas minerales; el nombre provendría de la palabra quechua waska, cuyo significado es 'lazo o soga', esto en alusión a la forma de la montaña, que tiene dos cumbres unidas o enlazadas. Dicho terminó derivó a «Huascarán» en el siglo XX.[10]

Geografía

Fotografía espacial de la cordillera Blanca.

Ubicación y características generales

El parque nacional Huascarán se encuentra en la sierra central del Perú, ubicado enteramente en el departamento de Áncash, se sitúa paralelo a la cordillera Negra. Ecológicamente abarca a las regiones biogeográficas Suni y Janca y comprende la totalidad de la cordillera Blanca. Políticamente ocupa parte del territorio de las provincias de Bolognesi, Asunción, Carhuaz, Huaraz, Huari, Huaylas, Mariscal Luzuriaga, Pomabamba, Recuay, y Yungay.[11] Se extiende sobre 3400 km² (340 000 ha) con una extensión de 158 km de longitud norte-sur, y 34 km de este-oeste, está delimitado por 110 hitos en coordenadas UTM.[12]

Relieve

El territorio del parque nacional es muy accidentado; comprende a toda cordillera Blanca con sus flancos oriental en la zona de los Conchucos y el occidental en la zona del Callejón de Huaylas. Presenta cumbres nevadas con altitudes que oscilan entre 5300 y 6757 m s. n. m. (Huascarán sur, el más alto del Perú y de toda la zona intertropical);[13] las quebradas profundamente encajonadas que se sitúan transversalmente a la cordillera Blanca, presentan pendientes muy empinadas con una gradiente entre 85 % a 90 % que va disminuyendo en la parte sur del parque nacional con declives que fluctúan entre 30 % a 60 %. El ancho de estas depresiones varía entre 200 a 400 m, y en algunos lugares presentan lagunas extensas como las de Llanganuco, Parón y Rajucolta, producto de la desglaciación.[14]

El paisaje por debajo de los 5000 m s. n. m. se encuentra tipificado por una mezcla de pampas pequeñas y grandes rodeadas por terrenos con declives semiempinados, estas pampas, de origen fluvioaluvial tienen como material predominante la arena-arcillosa. Mientras que los territorios por encima de los 5000 m tienen morrenas laterales originadas por la desglaciación y conos de escombros flanqueados por terrenos muy empinados, en algunos lugares totalmente verticales.

Cordillera Blanca

La cordillera Blanca se extiende casi 180 km de norte a sur, se ubica enteramente dentro del parque nacional Huascarán. Tiene un total de 663 glaciares, 16 picos nevados por encima de lo 6000 m s. n. m. y otros 17 por encima de los 5000 m s. n. m. Asimismo, cuenta con más de 269 lagunas y 41 ríos que avenan a los ríos Santa y Marañón.[15]

Las montañas más notables son:

Hidrografía

Sistemas glaciares

En el territorio del parque, los glaciares están distribuidos a lo largo de 180 km de longitud, desde el nevado Tuco en el sur, hasta las cercanías del nevado Champará en el norte. Unos 27 glaciares superan los 6000 m s. n. m. y alrededor de 200 entre los 5000 y 6000 m. La mayor parte de los ríos originados en los valles de esta cordillera drenan hacia la cuenca del río Santa. El área cubierta por nieve comprende 504,4 km², que representa el 14,84 % del área total del parque. Existen 712 glaciares que representan 486 037 km² y un volumen estimado de 18 458 km³ de potencial hidrológico en estado sólido.[16]

El análisis de los sistemas glaciares muestra una distribución heterogénea tanto en extensión como en altitud media. El sistema glaciar Chinchey destaca con 104 glaciares ubicados a una altitud media de 5 350 m s. n. m., cubriendo una superficie de 91,536 km², lo que representa el 17,35 % del total analizado. Le sigue Hualcán, con 72 glaciares a 5 132 m de altitud media y una superficie de 83,378 km² (15,80 %). Santa Cruz presenta la mayor cantidad de glaciares (105), con una altitud media de 5 195 m y una superficie de 70,781 km² (13,41 %), mientras que Huandoy y Huantsán registran 84 y 94 glaciares respectivamente, con superficies de 62,341 km² (11,81 %) y 54,275 km² (10,29 %).

Por su parte, el sistema Huascarán, a pesar de contar con solo 28 glaciares, presenta una de las altitudes medias más elevadas (5 338 m) y abarca 51,352 km² (9,73 %), lo que evidencia una menor fragmentación glaciar. Finalmente, Contrahierbas se posiciona como el sistema con menor superficie (28,487 km²) y menor altitud media (4 988 m), concentrando el 5,40 % del total con 34 glaciares. En conjunto, estos datos reflejan no solo la diversidad morfológica de los sistemas glaciares, sino también posibles diferencias en sus dinámicas de acumulación, conservación y respuesta frente a cambios climáticos.

Desglaciación

La cuenca del río Santa en la que se ubica el flanco occidental del parque nacional, ha sido considerada una de las seis cuencas más vulnerables frente a los efectos del cambio climático a nivel nacional. Según estudios realizados por la Unidad de Glaciología y Recursos Hídricos del Perú; dentro del parque nacional, en 1997 existía un área total de 693,72 km² frente a los 486 037 inventariados en 2003, lo que equivale al 30 % de área glacial perdida en solo seis años. Mientras que dentro de la cordillera Blanca el decremento del área glacial es de 26 % en treinta y tres años.[17]

Evolución de la cobertura glaciar en el parque
1970 1997 2003 2012 2020
723,37 km² 611,48 km² 535,717 km² 474 km²[18] 424,86 km²[19]

Lagunas

Dentro de los límites del área protegida se han identificado 434 lagunas, que representan un área de 27,7 km². La mayoría de ellas son de origen glaciar. Solo se han realizado levantamientos batimétricos en 40 de ellas, dando como resultado un volumen de 435 086 656 m³.[16]

Las lagunas más notables son:

Ríos

La divisoria continental de las Américas, línea de división de las aguas que vierten al océano Pacífico y las que lo hacen al Atlántico, cruza el parque por la mitad de manera continua. Por lo que las dos partes tienen una relación casi igual de superficie. Existen tres ríos principales que nacen en el parque, el río Santa, río Yanamayo y el Pativilca, los dos primeros discurren en la misma dirección de sur a norte: el Santa recibe el aporte de 23 ríos de la cordillera Blanca, que tienen su origen en 457 glaciares y desemboca en el océano Pacífico, el río Yanamayo recibe el aporte de 16 ríos, que tienen su origen en 192 glaciares y desagua en el río Marañón, que avena al Amazonas para que desemboque en el Atlántico. Finalmente, el Pativilca recibe la afluencia del río Piskaragra, que tiene su origen en 14 glaciares y hace un recorrido de este a oeste para desembocar en el Pacífico.[16]

Clima

Durante el invierno (octubre-marzo), los territorios sobre los 4500 m s. n. m. presentan lluvias y nevadas frecuentes

El parque se encuentra ubicado en una zona eminentemente tropical. El origen de las precipitaciones en esta zona en particular está relacionado con el transporte de masas de aire bastante húmedas provenientes de la Amazonía y en menos medida proveniente del Pacífico. Las masas de aire que suben por el flanco de las montañas que dan hacia el océano Pacífico van perdiendo humedad durante su ascenso. El clima de esta zona es predominantemente seco y frío. Esta falta de humedad está influenciada por la estabilidad atmosférica de la costa desértica que afecta el flanco occidental del parque nacional. En contraposición, en el flanco oriental las grandes masas de aire originadas por la evaporación en la región amazónica, tienen una gran cantidad de humedad, que al ascender por la cordillera se condensa y solidifica formando las nieves de la cordillera Blanca.

Territorios entre 3800 y 5000 m s. n. m.

El clima en los territorios por encima de los 3800 hasta los 5000 m s. n. m., que abarcan las regiones naturales Suni y Puna, está marcado por dos etapas claramente diferenciadas durante el año. Con abundantes lluvias, granizadas y nevadas entre los meses de noviembre a marzo; y una marcada estación seca entre mayo y octubre, con días soleados que alcanzan los 15 °C y noches de intenso frío en las que son frecuentes las heladas y temperaturas inferiores a los 0 °C.

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  Parámetros climáticos promedio de Parque nacional Huascarán (territorios entre 3800 - 5000 m s. n. m.). 
Mes Ene. Feb. Mar. Abr. May. Jun. Jul. Ago. Sep. Oct. Nov. Dic. Anual
Temp. máx. media (°C) 9 10 11 12 12 14 15 15 13 12 11 10 12
Temp. mín. media (°C) -4 -4 -3 -2 -2 -1 0 0 -1 -1 -3 -4 -2.1
Días de nevadas (≥ 1 cm) 19 18 14 10 5 3 0 0 3 8 12 17 106
Fuente: Sernanp[20]
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Territorios entre 5000 - 6768 msnm.

Estos territorios se localizan en la región Janca (según Pulgar Vidal), presenta un clima polar, nival o gélido de alta montaña. Las precipitaciones son sólidas manifestándose como nieve y granizo y conformando lenguas glaciares de mediana longitud.

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  Parámetros climáticos promedio de Parque nacional Huascarán (territorios entre 5000 - 6757 m s.n.m.). 
Mes Ene. Feb. Mar. Abr. May. Jun. Jul. Ago. Sep. Oct. Nov. Dic. Anual
Temp. máx. media (°C) 8 9 10 11 11 12 13 13 12 12 11 9 10.9
Temp. mín. media (°C) -21 -21 -20 -20 -19 -19 -18 -17 -18 -19 -21 -22 -19.6
Días de nevadas (≥ 1 cm) 25 20 18 10 7 3 1 1 10 15 20 25 106
Fuente: Sernanp[20]
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Geología

La conformación rocosa del parque nacional es del tipo volcánico intrusivo, con presencia de granitos y granodioritas. En la foto, la cima del Urus a 5400 m s. n. m.

Las formaciones geológicas identificadas en el área del parque gradan desde el jurásico superior al cuaternario reciente, y están constituidas por rocas sedimentarias, volcánicas, intrusivas y depósitos del cuaternario, que cubren las formaciones de Chicama, Chimú, Santa, Carhuaz, Calipuy. Asimismo presenta rasgos estructurales, pliegues y fallas, como la falla de la cordillera Blanca que forma el batolito del mismo nombre.[21][22]

Las estructuras geológicas en el área son muy complejas, las formaciones jurásicas y cretáceas están fuertemente plegadas y falladas. Estas deformaciones se deben a la orogénesis andina de fines del cretáceo y a los fenómenos subsiguientes de emplazamiento del batolito de la cordillera Blanca y al movimiento espirogénico que afectó en general a los Andes. Las rocas sedimentarias que afloran en el área de estudio están afectadas por varios pliegues, con orientación predominante noroeste-sureste, coincidiendo con la dirección de la cordillera de los Andes. Estos pliegues están cortados por fallas de diversa magnitud.[23]

En el núcleo del parque se han estudiado 15 formaciones geológicas, de las que resaltan las formaciones Granodiorita Tonalita con 24,6 % del territorio total, la formación Chicama con 22,8 % y los depósitos glaciares, morrénicos y fluvioglaciares con 19,8 %, 10,2 % y 7,8 % respectivamente.[24]

Falla activa Cordillera Blanca

Esta falla, que alcanza los 200 km aproximadamente, limita al oeste con el Batolito de la Cordillera Blanca, extendiéndose desde Conococha al sur, hasta Corongo en el norte. Se orígino en el límite neógeno-cuaternario, cuando los Andes iniciaban su levantamiento hace 5,3 millones de años. Posteriormente, en el periodo cuaternario (2,5 millones de años), cuando este territorio era aún una meseta con territorios que no sobrepasaban los 1000 m de altura, la falla inició mayor actividad afectándola enormemente y generando el hundimiento del bloque occidental (Callejón de Huaylas) y el levantamiento del oriental (sierra oriental de Áncash) que se elevó 3000 metros a razón de 1 mm/año, constante que continúa en la actualidad. Los estudios de geología sísmica muestran que la falla sigue activa, por lo tanto es una fuente sismogénica continental o intraplaca, donde pueden ocurrir rupturas violentas con desplazamientos geológicos de hasta 3 metros originando sismos con magnitud de hasta 7,4 ML.[25]

Biología y ecología

El puma vive entre los 3500 y 4500 m s. n. m.
El oso de anteojos habita la zona oriental del parque.
El zorro andino frecuenta zonas ganaderas

El sistema de zonas de vida de Holdridge establece una clasificación de diferentes áreas terrestres teniendo en cuenta el comportamiento bioclimático en la zona, lo que depende de la ubicación latitudinal, altitud y humedad. Del total de ciento cuatro zonas de vida descritas para el mundo mediante este sistema, el Perú cuenta con ochenta y cuatro, mientras que el parque nacional tiene once, nueve en su núcleo y dos en su zona de amortiguamiento.[26]

Fauna

En cuanto a la fauna, debido al buen estado de las formaciones vegetales, se encuentran numerosas especies. Así, se registran más de ciento veinte especies de aves y diez de mamíferos. Entre las aves más resaltantes, se encuentran al

Entre los mamíferos destacan el gato montés, el gato andino, el oso de anteojos, la taruca rumiante con cuernos de mayor tamaño que el venado, y la vicuña. Otras especies de importancia son el venado gris, el puma, roedores como la vizcacha en zonas pedregosas, la comadreja o muca, el añaz o zorrillo, el zorro andino, entre otros.

Entre las aves: rapaces, como el cóndor, el gavilán y el cernícalo, y nocturnas, como el búho; aves acuáticas, como el pato andino, y paseriformes, como el gorrión común, el jilguero y el ruiseñor. Cabe destacar la existencia de aves migratorias, como es el caso de las golondrinas, que anidan durante el invierno en los humedales, el pato de los torrentes y la perdiz de puna, el pato jerga, el pato cordillerano. Se encuentra también la gallareta gigante y la gaviota andina.

Entre los reptiles, habitan saurios como la lagartija, y ofidios, como la culebra.[27]

Flora

Puya raimondii, especie endémica propia de territorios sobre los 4.000 m.snm

Se definen siete áreas diferentes que contienen una gran variedad de microclimas. Eso configura una gran diversidad de vegetación. Se han detectado 779 especies altoandinas, que incluyen 340 géneros y 104 familias.

La flora está dominada en gran parte por especies autóctonas andinas, como el quenual, la quishuar, el ichu, mientras que en la zona de amortiguamiento del parque se pueden localizar un abundante número de plantas aromáticas como el cedrón y la muña, entre otras.[28][29]

La familia de las Bromeliáceas está representada por la Puya (Puya raimondii), una especie que se caracteriza por tener la inflorescencia más grande que se conoce en todo el planeta. Se pueden apreciar rodales de puya Raymondi ubicados principalmente en las quebradas Carpa y Queshque. También se conservan bosques relictos de quisuar (Buddleja coriacea) y de queñua (Polylepis sp), que están ubicados principalmente al norte del sector Llanganuco. Se tiene también praderas altoandinas, césped de puna y diversos oconales (bofedales), situados principalmente por encima de los 4500 m s. n. m.

Historia

Prehistoria

Huellas de dinosaurio terópodo al sureste del parque. Pertenecientes al Albiense (Cretácico).

Durante la división del supercontinente Pangea, el territorio oriental de la actual cordillera de los Andes —en ese entonces una meseta con picos que alcanzaban los mil metros— era una inmensa y tupida sabana que hacía de orilla a un mar que se adentraba desde la actual Colombia hasta el norte de Bolivia. Este ecosistema templado a orillas del mar con ríos tributarios de gran caudal que descendían de la primigenia cordillera de los Andes propició la proliferación de diversas especies de dinosaurios, los cuales legaron un extenso yacimiento de huellas y fósiles en el actual territorio suroriental del parque nacional, en terrenos que se formaron durante la etapa del Albiense durante el Cretácico Inferior y que ahora se encuentran sobre los 4000 m s. n. m.[30]

Época precolombina (13.000 a. C. - 1500 d. C.)

Pinturas rupestres de la cueva de Yanamachay (3900 m s. n. m.) en la provincia de Asunción.
Sitio arqueológico de Wacramarca a 4100 m s. n. m., ubicado en la provincia de Asunción, fue habitado entre 1200 y 1450 d. C.

La presencia humana en la región data desde, aproximadamente el 13 000 a. C., dentro y alrededor del parque existen varios sitios arqueológicos que muestran que las ocupaciones a altitudes superiores a los 3700 m s. n. m. fueron bastante comunes en su tiempo, los restos más conocidos son Guitarrero, La Galgada, Tumshucaico (Caraz), Huaricoto (Marcará), Honko Pampa, Ichic Tiog (Chacas) y Chavín de Huántar. Por miles de años, los pobladores de ambas vertientes cruzaron la cordillera Blanca por las quebradas Santa Cruz-Huaripampa, Llanganuco-Morococha, Honda-Juitush, Uquian-Ututo-Shongo, y Olleros-Chavín. En los flancos de la cordillera y en varias de sus quebradas, existen vestigios de grandes extensiones de terrazas agrícolas y corrales antiguos. Las zonas de cultivos y pastos se abastecieron con agua provista por ingeniosos sistemas de represas y canales.[31]

Se han identificado treinta y tres sitios arqueológicos pertenecientes a diferentes culturas, influenciadas principalmente por la cultura chavín y restos bien mantenidos de influencia inca en la costa y sierra oriental, dispersos en los diferentes pisos ecológicos del parque, sistemas de andenería, caminos, chullpas, tumbas y fortificaciones.

Virreinato y república (1532 - 1860)

En abril de 1533, los conquistadores españoles Miguel de Estete, Hernando Pizarro, guiados por el general inca Calcuchímac hacia Cajamarca, atraviesan un ramal de la cordillera oriental, perteneciente a Huari, Estete escribe lo siguiente:

Viernes tres días del dicho mes (abril) partió el capitán del pueblo ques (sic) dicho (Huari), é fue a dormir a otro que se dice Guancabamba, hasta el cual serán cinco leguas de camino áspero y de sierras.
Miguel de Estete (1533).[32]

Con el establecimiento de los españoles, durante el virreinato el territorio del parque fue adquirido por familias españolas y criollas acaudaladas, generalmente militares que habían destacado en Europa o América. Estas familias fundaron grandes haciendas con el fin de explotar el territorio contiguo rico en mineral. La minería continuó sin interrupción por cuatrocientos años y se consolidaría con la llegada de la República. Las tierras que en un inicio pertenecían a las comunidades campesinas les fueron arrebatadas completamente por lo que se registraron numerosas quejas de pobladores indígenas contra los hacendados, quienes colocaban tranqueras y mayordomos en las entradas a las diversas quebradas, reclamando acceso a los bosques para leña, pastos y demás recursos naturales de la zona alta.

Finalmente, las haciendas desarrollaron sus propios métodos de uso de los recursos. Este proceso de privatización de las tierras altas de lo que hoy en día es el parque nacional Huascarán, estuvo acompañado en la segunda mitad del siglo XIX por protestas indígenas conocidas como la rebelión de Atusparia, que estuvieron asociadas a la continuación del cobro del tributo indígena, pese a la pérdida de las tierras comunales, y al abuso de las autoridades a cargo. Posteriormente, a partir de 1969, el proceso de reforma agraria entregó las tierras de las zonas bajas de los valles a las poblaciones locales, y reservó como área protegida por el gobierno las zonas más altas, las que fueron en la colonia «tierras del común», donde se encontraban los pastos, bosques, lagunas y glaciares.

Época de las exploraciones (1860-1975)

El naturalista italiano Antonio Raymondi fue el primero en estudiar la cordillera Blanca.

En la década de 1860, el científico italiano Antonio Raimondi, condujo el primer estudio detallado de la geología de esta región y publicó el libro El departamento de Áncash y sus riquezas minerales (1873). Además, incluyó observaciones sobre la riqueza biológica y arqueológica del Callejón de Huaylas y la zona de los Conchucos.

La vista de la cordillera de Yungay me hizo tan agradable impresión, que decidí examinarla más de cerca tocando, por decirlo así, la nieve con la mano, esto es subir por la quebrada hasta su origen, atravesar la cordillera nevada y pasar por allí a la Provincia de Pomabamba.

Entre 1880 y 1900, los científicos alemanes Gustav Steinmann (geólogo), August Weberbauer (botánico) y Wilhelm Sievers (geógrafo) efectuaron estudios más detallados dentro de la cordillera Blanca. Por otro lado, el francés A. C. de Carmand amplió las observaciones de Raimondi sobre yacimientos minerales.

En mayo de 1904, el ingeniero inglés Reginald Enock, intentó escalar el Huascarán, llegando solo hasta 5100 m. Años después, el 2 de septiembre de 1908, la americana Annie Peck, acompañada de dos guías suizos, Gabriel Zumtaugwald y Rudolf Taugwalder, encabezó la primera expedición que culminó en la cima del pico norte del Huascarán, después de tres intentos frustrados en 1904 y 1906. El logro de Peck habría superado el ascenso de Fanny Bullock Workman al Pico Pináculo del Himalaya, que con 6.930 metros era el récord mundial de mayor altitud; sin embargo, Workman cuestionó la afirmación de Peck de obtener el nuevo récord mundial al escalar el Huascarán. Para validar su desafío, Workman contrató a ingenieros para que recalcularan la altitud de Peck mediante la triangulación del pico. Los ingenieros establecieron que los cálculos de Peck para el Huascarán habían sido erróneos; ella había calculado mal la altitud en unos 600 metros, creyendo que estaba en 7.300 metros. Esto significó que Peck había obtenido el récord de las Américas en el hemisferio occidental, mientras que Workman seguía siendo la poseedora del récord mundial de mayor altitud.[33][34]

En 1932, varios miembros del Club Alpino Austro-Alemán iniciaron expediciones científicas a la cordillera Blanca, incluyendo el primer ascenso del Huascarán Sur. El grupo estuvo integrado por los científicos Philipp Borchers, Hans Kinzl y Erwin Schneider, quienes sobre la base de sus exploraciones en la cordillera, publicaron el libro Die Weisse Kordillere en 1935, considerado el primer estudio sistemático sobre la cordillera Blanca. Se elaboraron nuevos mapas resaltando las secciones norte y sur de la cordillera. Las expediciones del club, conquistaron entre los años 1932 y 1938, las cumbres de los montes nevados Huascarán, Artensoraju, Huandoy, Chopicalqui, Copa, Quitaraju, Pucahirca, Contrahierbas y otras cumbres de la cordillera Blanca. Todos los ascensos se realizaron con asistencia de porteadores yungainos, entre los que destacaron: Faustino Rojo, Miguel Rojo, Néstor Montes, Lizardo Montes, Augusto Gómez, Pablo Castillo, Luis Vega, Eusebio Carrasco, Donato León, Luis Laurenti, Luis Paredes, Severino Chavarría, Alberto Bautista, Humberto y Santiago Bautista.[35]

En 1950, el cartógrafo Fritz Ebster logró por primera vez representar toda la cordillera en un solo mapa. Kinzl dirigió otras expediciones en 1936, 1939 y 1954, las cuales continuaron el plan de escaladas y estudios de los nevados, glaciares y lagunas. En colaboración con Erwin Schneider, publicó un libro ilustrado, Cordillera Blanca (1950), con un texto trilingüe. En 1984, el botánico americano David Smith realizó un censo de la flora cordillerana, registrando 799 especies dentro del parque nacional Huascarán.

Espacio natural protegido (1975 - actualidad)

La creación del parque se remonta a la década de 1960, cuando el senador por Áncash, Augusto Guzmán Robles presentó al congreso un proyecto de ley para la creación del área natural protegida. Siguiendo estas bases en 1963, el Servicio Forestal y de Caza procedió a la primera delimitación del parque, nombrado en un inicio parque nacional Cordillera Blanca, y que en 1966 fue cambiado por el Patronato del Parque Nacional Huascarán al nombre actual. El área inicial abarcaba una superficie de 321 000 ha,[36] también se emitió la Resolución Ministerial n.º 101, que prohibía la tala y caza de especies nativas. El 1 de julio de 1975 el gobierno peruano creó el parque nacional Huascarán mediante el Decreto Supremo n.º 0622-75-AG sobre la extensión final de 340 000 ha.[37]

El 1 de marzo de 1977, la Unesco lo reconoció como reserva de la biosfera que abarca el núcleo del parque, la zona de amortiguamiento, y la zona de transición que incluyen varios poblados y asentamientos rurales. El área total de la reserva de la biósfera es de 1 115 800 ha lo que equivale al 30 % del territorio departamental. Finalmente, el 14 de diciembre de 1985, también lo declaró Patrimonio Natural de la Humanidad.[38]

Texto introductorio a la declaración de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco


En la cordillera Blanca, la cadena montañosa tropical más alta del mundo, se alza a 6768 metros sobre el nivel del mar el monte Huascarán, que da su nombre a este parque. Sus profundas quebradas surcadas por numerosos torrentes, sus lagos glaciares y su vegetación variada forman un conjunto de belleza espectacular. Este sitio alberga especies animales como el oso de anteojos y el cóndor andino

UNESCO - 1985

Las instituciones ecológicas Birdlife International y Conservation International reconocieron al núcleo del parque como área importante para la conservación de aves (IBAs, por sus siglas en inglés Important Bird Areas), por su alto endemismo y amenazas sobre sus poblaciones. Mientras que en el área de la reserva de la biósfera se reconocieron tres IBAs más: PE069 Champará, PE072 Cerro Huanzala-Huallanca, PE079 Cordillera Huayhuash.[38]

En 2004, la administración del parque fue transferida al Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP), que fue creado el mismo año. Desde entonces, la protección del parque y de su zona de amortiguamiento comprende gran cantidad de hábitats, especies naturales y alrededor de cincuenta sitios arqueológicos.[8]

Demografía

Las actuales comunidades campesinas que habitan el parque nacional, descienden de las antiguas etnias huaylas, huaris, pincos y piscopampas.

La población dentro de la zona de amortiguamiento es de 83 047 habitantes, que equivale al 8 % de la población total ancashina; mientras que en el núcleo del parque existen 50 asentamientos humanos, todas bajo la figura de comunidades campesinas indígenas. La población se encuentra distribuida en los dos flancos de parque: 40 % en el Callejón de Huaylas, y el 60 % restante en el oriental.[39]

Al año 2013, la mayoría de los pobladores tenían al quechua como lengua materna con uso moderado del español; 33% de los pobladores son analfabetos, el 20 % tiene grado de instrucción secundario y el 7 % formación superior.[39][39]

Uso recreativo

Estampilla promocional de 1951.

El sector terciario es el más pujante en la actualidad. Comenzó a tomar relevancia en la década de 1980, cuando en la ciudad de Huaraz se fundó el primer hotel de turistas regentado por el gobierno peruano, tomando a Huaraz como centro de operaciones turísticas dirigidas a las actividades de andinismo en la cordillera Blanca, pronto esta actividad abarcó el ámbito regional y nacional. Los hoteles, restaurantes y albergues son cada vez más numerosos en los distritos y centros turísticos del parque nacional. También son destacables los negocios relacionados con los deportes y actividades de montaña como el andinismo, bicicleta de montaña, canotaje, escalada en roca, etc.

La Operación Mato Grosso instaló refugios de alta montaña como en los Alpes italianos para turistas y montañeros, con el objeto de recolectar fondos que se destinan a los más pobres de la zona, para mejorar caminos, reconstruir chozas y comprar herramientas. Los refugios: Perú-Pisco (4765 m), Ishinca (4350 m), Don Bosco Huascarán (4670 m) y Vivaque Longoni (5000 m) dan cobertura a picos como Huandoy (6395 m), Pisco (5752 m), Urus (5495 m), Ishinca (5530 m), Tocllaraju (6030 m), Palcaraju (6270 m), Ranrapalca (6162 m), Ocshapalca (5888 m) y Huascarán (6757 m).

Actividades extractivas y productivas

Como zona predominantemente montañosa, el aprovechamiento agrícola es muy reducido, siendo más importante el forestal y sobre todo el ganadero, de carne y de lidia alimentados a base de pastos naturales que se encuentran en las punas y páramos por encima de los 4000 m s. n. m. Cabe destacar que solo las comunidades campesinas ubicadas en la zona de amortiguamiento pueden aprovechar estos recursos.

Véase también

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

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