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Parque marino Islas Diego Ramírez y Paso Drake

Parque Nacional de Chile rodeando el archipiélago de las islas Diego Ramírez y el Paso Drake From Wikipedia, the free encyclopedia

El Parque Nacional islas Diego Ramírez y Paso Drake (antes Parque Marino Islas Diego Ramírez-Paso Drake) es un parque nacional de Chile establecido en 2018 como Parque Marino y reformulado como Parque Nacional en 2025. Se ubica al sur del Archipiélago de Tierra del Fuego, rodeando el archipiélago de las islas Diego Ramírez. Administrativamente se sitúa en la provincia de Antártica Chilena, en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.[2][3]

Datos rápidos Situación, País ...
Parque Nacional islas Diego Ramírez y Paso Drake
Categoría UICN II (parque nacional)
Situación
País ChileBandera de Chile Chile
División Bandera de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena Región de Magallanes y de la Antártica Chilena
Coordenadas 56°30′00″S 68°44′00″O
Datos generales
Administración Corporación Nacional Forestal
Grado de protección parque nacional
Fecha de creación 2018
Superficie 14 439 060 ha [1]
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La superficie del parque es de 14 439 060 ha. Su establecimiento tiene por objetivo conservar ecosistemas subantárticos oceánicos, hábitat de aves pelágicas como el albatros errante o viajero Diomedea exulans y petreles, mamíferos marinos, y resguardar elementos geomorfológicos singulares como montes submarinos someros asociados a la circulación del océano Austral. La unidad forma parte de las áreas protegidas de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena y complementa la Reserva de la biosfera Cabo de Hornos.

Historia de creación

La propuesta del parque se gestó en el marco de investigaciones de largo aliento impulsadas desde Puerto Williams por el Programa de Conservación Biocultural Subantártica de la Universidad de Magallanes y Fundación Omora, y colaboradores nacionales e internacionales. Estos trabajos argumentaron el valor excepcional del paso Drake y del cordón de montes submarinos adyacentes para la ciencia y la conservación, lo que derivó en la declaratoria oficial en 2018 junto con otras áreas marinas protegidas del extremo austral.[4][5]

Gestión y gobernanza

El parque es administrado por el Estado de Chile conforme a su decreto de creación y a la normativa ambiental vigente, con coordinación entre el Ministerio del Medio Ambiente, la autoridad marítima y el gobierno regional. Sus objetivos de manejo incluyen: (i) proteger procesos oceanográficos y hábitats pelágico-bentónicos representativos del paso Drake; (ii) resguardar especies clave y hábitats vulnerables asociados a montes submarinos; (iii) facilitar la investigación y el monitoreo de largo plazo; y (iv) contribuir a la conectividad ecológica subantártica.[6]

Geografía

El parque se sitúa en el corredor del Océano Austral donde fluye la Corriente Circumpolar Antártica (CCA), con presencia de frentes dinámicos como el Subantártico, que estructuran la biogeoquímica y la productividad. El paso Drake actúa como cuello de botella entre Sudamérica y la península Antártica: concentra jets, meandros y remolinos de mesoescala, y recibe la influencia de sistemas frontales que se originan sobre los mares de Bellingshausen y Amundsen, modulando temporalmente el oleaje, los vientos del oeste y los intercambios aire-mar.[7][8][9]

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Mapa interactivo — Perímetro de Parque nacional islas Diego Ramírez y Paso Drake, Chile

Geología y relieve submarino

El relieve del fondo en el paso Drake no es una llanura homogénea: comprende dorsales, fosas y numerosos montes submarinos. Cartografía reciente del British Antarctic Survey detalla la batimetría y el contexto geológico del pasaje, destacando elevaciones que ascienden miles de metros desde el fondo abisal; entre ellas, el monte Sars.[10]

A escala global, los montes generan intensificación de corrientes, retención de plancton y hábitats que favorecen ensamblajes bentónicos longevos (corales y esponjas formadores de hábitat), agregaciones de peces y megafauna. Se han descrito como hotspots de biomasa y diversidad en múltiples cuencas. En el Pacífico suroriental (Nazca-Desventuradas y Juan Fernández), estudios han documentado comunidades endémicas, agregaciones de peces y vulnerabilidad a perturbaciones, lo que respalda su protección como áreas marinas protegidas.[11][12][13] En el parque Diego Ramírez-Drake, la presencia de cumbres someras como Sars sugiere roles ecológicos análogos en el Atlántico sur del océano Austral.[10]

Monte submarino Sars

Al sur del archipiélago Diego Ramírez, en el sector central del mar de Drake, el monte submarino Sars (Sars Seamount) tiene una cima se sitúa a escasos 100 m bajo el nivel del mar y cuya altura relativa es del orden de 4.000 m sobre el fondo circundante. De acuerdo con los compendios batimétricos recientes y el análisis de Martinic (2019), su posición es aproximadamente 59°43′S 68°50′O, a unas 200 millas náuticas (370 km) al sur del islote Águila en Diego Ramírez.[14] Su superficie somera alberga una rica fauna bentónica, incluidas grandes esponjas y corales fósiles, cuyo estudio ha sido empleado como evidencia de conexiones biogeográficas antiguas entre Antártica y Sudamérica.[14]

La presencia de Sars y de otros montes cercanos refuerza la importancia del corredor oceánico subantártico protegido por el parque, tanto para procesos oceanográficos (frentes y convergencias) como para la conservación de comunidades profundas y pelágicas asociadas.[14]

La «Isla Elizabeth» en las fuentes históricas

Diversos relatos de la circunnavegación de Francis Drake (1577–1580) mencionan el avistamiento y breve recalada en una isla fantasma bautizada Elizabeth durante las derivaciones de 1578, tras su salida del Estrecho de Magallanes. Las coordenadas consignadas por sus cronistas ubican esa tierra mar adentro, al suroeste del Cabo de Hornos, pero nunca volvió a ser observada con certeza por navegantes posteriores. La historiografía moderna ha debatido su localización y naturaleza, y se han propuesto hipótesis para explicar su «desaparición», desde procesos volcánicos/tectónicos hasta errores cartográficos acumulados.[14]

En este contexto, el hallazgo y caracterización reciente del monte Sars, y de bancos como Pactolus/Burnham detectado por sondajes en 1885, han sido señalados como posibles «pistas» geomorfológicas que ayudarían a reinterpretar los testimonios del siglo XVI-XVII. No obstante, la identificación de la Isla Elizabeth con un rasgo batimétrico puntual sigue siendo objeto de investigación y no existe consenso definitivo.[14]

Relevancia científica y de conservación

El conjunto de montes y bancos del mar de Drake constituye un laboratorio natural excepcional para estudiar la dinámica de la corteza oceánica, la biogeografía subantártica (p. ej., «puentes» o escalones insulares pasados entre Antártica y Sudamérica) y comunidades bentónicas profundas de lento crecimiento. La protección del ámbito marino por el parque nacional contribuye a resguardar estos sistemas frente a perturbaciones y favorece su investigación de largo plazo.[14] Estos ambientes, son considerados como hábitats marinos vulnerables (VME) por organismos internacionales; su conservación exige evitar disturbios físicos (pesca de arrastre) y mantener la calidad del agua en un entorno naturalmente turbulento.[11]

El área es parte del rango de distribución del bacalao de profundidad, especie longeva y de lento recambio, con historia de pesca en el Atlántico sudoccidental y el sector del CCRVMA. Los juveniles crecen en plataformas y taludes someros y los adultos realizan migraciones ontogenéticas hacia aguas profundas, donde los montes y taludes proveen hábitats estructurales y posibles puntos de agregación alimentaria.[15][16]

Flora

Dentro de la vegetación de este territorio existe un alto nivel de endemismo, debido a las condiciones climáticas a las que las plantas deben adecuarse. Principalmente, la flora está compuesta por gramíneas, turba (especie de fango de coirón) y por diminutos líquenes y musgos, los que tienen una alta resistencia a las frías temperaturas.

No existen bosques puesto que el más austral se encuentra en la isla Hornos, en el vecino Parque nacional Cabo de Hornos

Fauna

Ilustración del rayadito subantártico (Aphrastura subantarctica), una especie descubierta en 2022 que es endémica de las islas Diego Ramírez.

Dentro de la población animal del parque, son las aves las que predominan y de ellas la protagonista es el Diomedea exulans, (albatros errante o viajero) el más grande de los albatros, especie que llama la atención por ser el ave voladora más grande que existe, llegando a alcanzar con sus alas extendidas un ancho de 3,5 m. También habitan una gran cantidad de pingüinos. Es además el único lugar que sirve de hogar para el rayadito subantártico.

No existen mamíferos terrestres nativos ni residentes, siendo este lugar uno de los últimos del planeta que no han registrado la presencia de fauna invasora. Es posible avistar mamíferos marinos como elefantes marinos y otros pinnipedos

Atractivos

Este parque no está habilitado para visitantes, pero es posible realizar acercamientos a las islas en cruceros en camino a la Antártica.

Relevancia estratégica

Por su posición en el extremo austral del país y sobre el corredor del paso Drake, la unidad aporta a la representación de ecosistemas oceánicos subantárticos dentro del sistema nacional de áreas protegidas y refuerza el resguardo de funciones ecológicas en el límite de la ZEE. La protección de montes someros y hábitats pelágicos contribuye a la integridad ambiental en un ámbito con tránsito marítimo internacional y constituye una plataforma para la cooperación científica en el océano Austral para Chile.[10]

Véase también

Referencias

Enlaces externos

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