Pascual Ortiz Rubio
49.º presidente de México
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Pascual José Rodrigo Gabriel Ortiz Rubio (Morelia, Michoacán; 10 de marzo de 1877 - Ciudad de México, 4 de noviembre de 1963) fue un militar, ingeniero topógrafo, diplomático y político mexicano que se desempeñó como presidente de México del 5 de febrero de 1930 al 2 de septiembre de 1932, siendo el último presidente en renunciar en el cargo.[1][2]
Álvaro Obregón (1920-1921)
| Pascual Ortiz Rubio | ||
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Ortiz Rubio en 1930 | ||
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Presidente de los Estados Unidos Mexicanos | ||
| 5 de febrero de 1930-2 de septiembre de 1932 | ||
| Gabinete | Gabinete de Pascual Ortiz Rubio | |
| Predecesor | Emilio Portes Gil | |
| Sucesor | Abelardo L. Rodríguez | |
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Secretario de Comunicaciones y Obras Públicas | ||
| 1 de junio de 1920-16 de febrero de 1921 | ||
| Presidente |
Adolfo de la Huerta (1920) Álvaro Obregón (1920-1921) | |
| Predecesor | Manuel Rodríguez Gutiérrez | |
| Sucesor | Amado Aguirre Santiago | |
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Gobernador de Michoacán | ||
| 6 de agosto de 1917-7 de febrero de 1918 | ||
| Predecesor | José Rentería Luviano | |
| Sucesor | Porfirio García de León | |
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| 13 de marzo de 1918-23 de abril de 1919 | ||
| Predecesor | Porfirio García de León | |
| Sucesor | Primo Serranía Mercado | |
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| 30 de abril de 1920-5 de julio de 1920 | ||
| Predecesor | Primo Serranía Mercado | |
| Sucesor | Rafael Álvarez | |
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Diputado al Congreso de la Unión por Distrito 2 de Michoacán | ||
| 16 de septiembre de 1912-10 de octubre de 1913 | ||
| Predecesor | Ricardo García Granados | |
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| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | Pascual José Rodrigo Gabriel Ortiz Rubio | |
| Nacimiento |
10 de marzo de 1877 Morelia, México | |
| Fallecimiento |
4 de noviembre de 1963 (86 años) Ciudad de México, México | |
| Causa de muerte | Bronconeumonía y anemia aplásica | |
| Sepultura | Panteón Civil de Dolores | |
| Nacionalidad | Mexicana | |
| Lengua materna | Español | |
| Familia | ||
| Padres |
Pascual Ortiz de Ayala y Huerta Leonor Rubio Cornelis | |
| Cónyuge | Josefina Ortiz (matr. 1920; fall. 1963) | |
| Hijos | 3 | |
| Familiares |
Francisco Ortiz Rubio (hermano) José de Jesús Ortiz y Rodríguez (primo) José Buenaventura Ortiz de Ayala y Ruiz de Chávez (abuelo) | |
| Educación | ||
| Educado en |
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| Información profesional | ||
| Ocupación | Ingeniero topógrafo | |
| Años activo | 1910-1932 | |
| Rama militar | Ejército Constitucionalista | |
| Rango militar | Coronel | |
| Conflictos | ||
| Partido político |
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| Firma | ||
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Participó en la Revolución mexicana apoyando primero el Maderismo, luego el Constitucionalismo y posteriormente Obregonismo. Se desempeñó como secretario de Comunicaciones y Obras Públicas de 1920 a 1921 durante las presidencias de Adolfo de la Huerta y Álvaro Obregón.[3]
Orígenes y vida familiar
Pascual Ortiz Rubio nació en Morelia, Michoacán, el 10 de marzo de 1877.[4] Fue el segundo hijo del matrimonio de Leonor Rubio Cornelis y el licenciado Pascual Ortiz de Ayala y Huerta (miembro de la Familia Ortiz de Ayala), siendo hermano mayor de Francisco Ortiz Rubio también gobernador de Michoacán, su padre, se distinguió entre los liberales moderados ocupando puestos en la administración federal y estatal como magistrado de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, regente del Colegio de San Nicolás, secretario de gobierno, diputado local y senador.[5]
Contrajo matrimonio en tres ocasiones, primeramente[6] con Francisca Aceves, originaria de la Piedad, Michoacán, en segundas nupcias con Consuelo Hidalgo Ortiz (bisnieta materna de Buenaventura Ortiz de Ayala),[7] y en terceras nupcias con Josefina Ortiz el 13 de agosto de 1920. De esta unión nacieron tres hijos: Ofelia (dedicada al hogar, 18 de mayo de 1921 - 25 de abril de 2010), Pascual (ingeniero civil, 13 de julio de 1923 - 28 de julio de 2013) y Eugenio Ortiz Rubio (arquitecto, 13 de noviembre de 1924 - 18 de abril de 2002).
Estudios
Efectuó sus estudios de ingeniería en la Universidad de San Nicolás (Hoy Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), de donde fue expulsado en 1895 a causa de sus actividades antirreeleccionistas.[8] Completó la carrera de ingeniero topógrafo en la Escuela Nacional de Minería (actual UNAM).[5]
Participación en la Revolución Mexicana
Vuelve a Michoacán y en 1910 se une al movimiento maderista con Joaquín Maas Águila. Como diputado de la XXVI Legislatura sufre encarcelamiento al triunfo del cuartelazo del general Victoriano Huerta. Se adhiere al Ejército Constitucionalista y alcanza el grado de coronel.[5] Viaja a Estados Unidos para hacerse cargo de la impresión de papel moneda, para el gobierno. En 1917 es nombrado gobernador de su estado natal Michoacán, cargo que ocupa hasta 1920, cuando se afilia con Rafael M. Pedrajo al Plan de Agua Prieta encabezado por Álvaro Obregón.
Durante su gestión en la gobernatura de Michoacán el 15 de octubre de 1917, elevó a categoría de universidad su alma mater, siendo esta al momento de su fundación la primera universidad autónoma de toda Latinoamérica.[9][10] Fue secretario de Comunicaciones y Obras Públicas en los gobiernos de Adolfo de la Huerta y Álvaro Obregón.
Trabajo diplomático
Cierto día se hartó y decidió alejarse. Renunció por fricciones con el gabinete. De esta manera, comenzó a viajar. Primero radicó en Barcelona, España, donde él y su esposa establecieron un negocio de libros y una tabaquería. Posteriormente, Ortiz Rubio se trasladó a Egipto, lugar en el que permaneció por seis meses mientras estudiaba los sistemas de riego que los ingleses habían llevado a ese país.[10]
Embajador en Alemania y Brasil
Estando en Alemania, el presidente Obregón le confiere, en 1924, la embajada de México en Berlín. Allá se quedó en el país y con las amistades entabladas entre los altos mandos del ejército alemán. Para su sorpresa y disgusto, durante la presidencia de Plutarco Elías Calles en 1926, llegó un telegrama que lo mandaba lejos del invierno, hasta Brasil. Desde allí, en 1927 escribió una columna en la que apoyaba la reelección de Obregón en las elecciones presidenciales de 1928, argumentando que:
Obregón [...] cuenta con la mayoría de los mexicanos. Si esa mayoría quiere elegirlo, tiene dos caminos: el de la ley y el de la violencia. Abramos las puertas del camino de la ley, y cumpliremos con nuestro deber republicano, acatando un mandato de la mayoría.
.
Ortiz Rubio permanecería en Brasil hasta que en 1929, el presidente Emilio Portes Gil y Plutarco Elías Calles le solicitaron su regreso a tierras mexicanas para después contender por la silla presidencial.[10]
«...No conocía bien el carácter de Calles ni por qué se le ofrecía de modo tan desusado la ardientemente anhelada silla presidencial, y dio el brinco...»Como escribe Fernando Benítez
. Según confesión propia, Calles le propuso:
...el ejercicio de un Gobierno en el que yo comparta el poder con el PNR (Partido Nacional Revolucionario) que lanzará mi candidatura y a cuyos postulados me acogeré en todas sus partes...
Para algunos autores su nombramiento se debe a su neutralidad, es decir, la falta de apoyo por parte de partido o de grupo político alguno. Esta circunstancia lo hacía más manejable para su mentor, el jefe del Partido Nacional Revolucionario, organizado por el propio Plutarco Elías Calles para agrupar a todos los miembros de la familia revolucionaria y dirigir la acción política mexicana.[13]
Así, resultó elegido candidato oficial en la convención de Querétaro de marzo de 1929, frente a la candidatura de Aarón Sáenz.
Elecciones presidenciales de 1929

Su triunfo electoral fue considerado como el mayor fraude político de la historia mexicana. El 17 de noviembre de 1929 se llevaron a cabo las elecciones presidenciales extraordinarias, organizadas por el presidente interino Emilio Portes Gil, luego del asesinato del presidente electo Álvaro Obregón.[15]
Durante las elecciones extraordinarias, Ortiz Rubio se enfrentó, por una parte, al candidato obregonista Aarón Sáenz y, sobre todo, se enfrentó a la candidatura ciudadana del exrector de la UNAM, José Vasconcelos, candidato del Partido Nacional Antirreeleccionista. Su elección estuvo plagada de irregularidades, fue muy disputada y existen dudas sobre la veracidad de los resultados oficiales que permitieron a Ortiz Rubio convertirse en presidente.[16]
Presidencia

Tras su discutido triunfo, se convirtió en presidente de México tomando posesión el 5 de febrero de 1930. Como ya era tradición, Ortiz Rubio tomó posesión en el Estadio Nacional sobre la calzada de La Piedad. Terminada la ceremonia el nuevo mandatario se dirigió al Palacio Nacional para instalar a su cuerpo diplomático y recibir felicitaciones.[10]
Aunque su régimen fue breve, tuvo gran importancia ya que reconoció a la Segunda República española, expidió leyes en favor de la ciudadanía, ratificó la libertad de cultos, delimitó los territorios peninsulares y amplió la red telefónica.
Atentado
Al salir por la puerta de honor para dirigirse al automóvil convertible que lo esperaba, se percató de que el coche de su esposa estaba estacionado y que dentro iba la señora, acompañada por su hermana y una sobrina.
”Vente conmigo” invitó don Pascual a doña Josefina. “Mejor vente tú conmigo, yo en coche descubierto no voy”. Él aceptó y se subió al lujoso Lincoln. Y ese cambio de planes le salvó la vida.
Porque al avanzar el automóvil, un individuo llamado Daniel Flores González disparó seis veces hiriendo al presidente en la mandíbula. Dos meses duró la convalecencia del presidente Pascual en el hospital de la Cruz Roja. Daniel Flores fue detenido y sentenciado a 19 años de prisión en marzo de 1931 y el 23 de abril del año siguiente, la prensa informó que había sido encontrado muerto en su celda de la penitenciaría.[10]
Como consecuencia del atentado padeció un trauma psíquico, que le produjo una neurosis incurable después de tres semanas de hospitalización, durante las cuales estuvo obligadamente al margen de la escena política. Ésta siguió protagonizada por Plutarco Elías Calles pese a sus elocuentes declaraciones de abstención política.[17]
Renuncia
La dinámica propia del Maximato, en el que el expresidente Calles, el autoproclamado "Jefe Máximo de la Revolución Mexicana", mantenía cuotas importantes de poder, hizo insostenible la presidencia de Ortiz Rubio, por lo que, al cabo de dos años, presentó su renuncia al cargo en 1932. Antes de irse y haciendo eco a la atmósfera de golpe de Estado que se respiraba afirmó:
”Salgo con las manos limpias de sangre y dinero, y prefiero irme, y no quedarme aquí sostenido por las bayonetas del ejército mexicano”.Pascual Ortiz Rubio
Tras la dimisión de Ortiz Rubio se produjo una breve controversia constitucional. El artículo 83 de la Constitución de 1917 estipulaba originalmente que el mandato presidencial era de cuatro años,[18] mientras que el artículo 84 establecía los procedimientos a seguir en caso de «falta absoluta de la Presidencia de la República» (incluyendo por motivo de renuncia). Si la «falta absoluta» se producía durante los «dos primeros años» del mandato presidencial, el Congreso debía nombrar a un presidente provisional y convocar elecciones presidenciales, mientras que si la «falta absoluta» se producía durante los «dos últimos años» del mandato, el Congreso debía nombrar a un presidente sustituto para completar el mandato presidencial. [19]
En 1928, se modificó el artículo 83 para ampliar la duración del mandato presidencial de cuatro a seis años;[18] sin embargo, el artículo 84 no se modificó para reflejar este cambio. Ortiz Rubio renunció el 2 de septiembre de 1932 (cuando faltaban poco menos de tres meses para el inicio de los dos últimos años del periodo 1928-1934, que había comenzado el 1 de diciembre de 1928); esto desencadenó un debate entre los legisladores y la opinión pública porque, dado que el artículo 84 no había sido modificado, no estaba claro qué debía suceder a continuación, ya que la dimisión no se había producido ni durante los dos primeros años ni durante los dos últimos años del mandato presidencial de 1928-1934, lo que ponía en duda la autoridad del Congreso para nombrar a un presidente sustituto que ocupara el cargo durante el resto del periodo, y algunos se preguntaban si era necesario convocar nuevas elecciones. [20]
La justificación que brindaron los legisladores para nombrar a un Presidente sustituto fue que, si bien el artículo 84 en efecto no había sido reformado en concordancia con el 83, "la mente que inspiró a los constituyentes de Querétaro fue la de considerar que cuando la falta absoluta del Presidente acaece durante la primera mitad del periodo presidencial, el designado solo es interino y debe entregar el cargo al electo en los comicios a los que debe ser convocado el pueblo por el Congreso General, y si la falta absoluta se verifica durante la segunda mitad, el que asume la Presidencia concluye el periodo". Interpretando de esta manera que el artículo 84 debía ser entendido en función de "mitades" del periodo presidencial, y habiendo ocurrido la renuncia de Ortiz Rubio durante la segunda mitad del periodo 1928-1934, el Congreso afirmaba tener facultad para nombrar al Presidente sustituto que completara el periodo.[21] El presidente sustituto elegido por el Congreso fue Abelardo L. Rodríguez.
La discrepancia entre los artículos 83 y 84 de la Constitución fue finalmente solucionada en 1933, cuando el artículo 84 fue reformado. Con la nueva reforma, se mantuvo el precepto de que, si la "falta absoluta" del Presidente ocurría durante los primeros dos años del periodo, el Congreso debía nombrar un Presidente provisional y convocar a nuevas elecciones, mientras que si ocurre durante los últimos cuatro años del mandato, el Congreso debe nombrar un Presidente sustituto para completar el periodo;[22] esta es la fórmula que se ha mantenido vigente hasta la actualidad (si bien hasta el momento no se ha aplicado, dado que Ortiz Rubio ha sido el último Presidente mexicano en renunciar).
Últimos años y muerte
Entregó la presidencia provisionalmente a Abelardo L. Rodríguez para después viajar hacia los Estados Unidos.[23]En 1935 regresó a México porque el presidente en turno, Lázaro Cárdenas, quien además era amigo suyo; lo nombró gerente de la compañía Petromex. Una vez aquí, se ocupó de atender algunos encargos presidenciales y sus negocios personales y se dedicó a viajar por el país. Murió en la Ciudad de México, a la edad de 86 años, el 4 de noviembre de 1963.[24]
Galería
- Pascual Ortiz Rubio en 1932.
- Ortiz Rubio junto con el secretario de Estado de los Estados Unidos Henry L. Stimson, y su secretario de Relaciones Exteriores, Manuel C. Téllez.
- Ortiz Rubio y su esposa Josefina Ortiz, junto con el presidente de los Estados Unidos Herbert Hoover acompañado de su esposa, durante una visita en Washington D.C.