El plato se prepara con pasta, que puede ser de diferentes tipos (generalmente Maccheroni), sardinas frescas e hinojo. También contiene aceite de oliva, cebolla, pasas y piñones. Se suele añadir un poco de anchoas para dar sabor, y también unas hebras de azafrán para dar sabor y color. Suele contener también algunas anchoas conservadas en aceite o en sal. No lleva tomate.
La salsa se prepara separadamente de la pasta. Primero se sofríe un poco la cebolla rallada en aceite de oliva, a la que se añaden las sardinas sin espinas y cortadas en trozos, las pasas, los piñones y las hojas de hinojo -sin el tallo central- previamente hervidas y escurridas. Se echa entonces un poco de agua de la cocción del hinojo y a veces, para enriquecer el plato, un poco de vino blanco. Se añaden unas hebras de azafrán y algo de sal y a continuación se deja sofreír todo poco a poco durante unos veinte minutos. La pasta, que suelen ser bucatinis (una especie de fideos gruesos de la longitud de los espaguetis o tallarines) o busiates (forma de largos tirabuzones), se cuece aparte en agua salada, se escurre y se añade a la salsa. Se mezcla todo bien y se espolvorea con pan rallado y salteado en un poco de aceite de oliva en una sartén.[1]