Nacido en una antigua familia de infanzones, tuvo una buena educación, destacando en su interés por la historia.[1][2]
Siendo diputado de las Cortes de Aragón, en 1690 fue enviado en misión diplomática como encargado de negocios a Madrid, a la corte de Carlos II, para tratar con los consejos de Hacienda, de Aragón, de Castilla y de Estado. Parece que tuvo éxito en su desempeño.[1][2]
Tras la muerte del cronista mayor de Aragón, José Lupercio Panzano, el 26 de enero de 1705, Samper solicitó el cargo que le fue concedido el 2 de mayo de 1705.[1][2] Con la llegada de la nueva dinastía de los Borbones y los cambio políticos y administrativos introducidos por los decretos de Nueva Planta, el 23 de mayo de 1708 desapareció el cargo de cronista mayor de Aragón por decreto. Sin embargo, Samper, muy afecto a la nueva dinastía, pudo seguir haciendo las funciones de cronista por decreto de la Real Audiencia del 4 de julio de 1708:[3]
Siendo mi voluntad se hagan las prevenciones convenientes para que queden en vuestro poder los papeles dicho oficio de coronista de dicho Reyno para continuar la Historia, haziéndose nuevo inventario de todos ellos, de que habéis de entregar recibo á la persona ó personas á quien tocare á dirección y según el Presidente y Chancillería de la mi ciudad de Zaragoza pareciere que combiene; y que asimismo con la propia formalidad depositéis en el Archivo donde tocare los papeles de secretario o del dicho Reyno, haziendo inventario de ellos y cobrando recibo de archivero, ó persona que tuviere este cargo, quedando suprimido este oficio por no ser ya necesario con la nueva planta que se ha dado.
Título de Cronista de Su Majestad á Don Pedro Miguel de Samper, que lo era del Reino de Aragón[3]
En 1711 formaba parte de la Junta de Gobierno de Zaragoza, junto con importantes nombres como Antonio de Azlor, el marqués de Ariño, José Terrer de Valenzuela, José Virto de Vera y Gaspar Jiménez del Corral.[1][2]
Poco después fallecería y con él desaparecía la institución del cronista mayor de Aragón.[1][2]