Representó por 8 meses la máxima autoridad en la nueva España, manera de virrey temporal o interino, desde la muerte del virrey Francisco García Guerra el 22 de febrero de 1612 hasta la llegada del siguiente virrey el 18 de octubre de 1612, Diego Fernández de Córdoba.[2]
El 2 de mayo de 1612 presidió un tribunal que condenó a muerte a 35 rebeldes negros.[3]
Ascendió a presidente de la Audiencia de Guadalajara mediante consulta el 29 de mayo de 1618 y, con título completo el 22 de junio de 1618.
Solicitó y recibió de Domingo Lázaro de Arregui el análisis descriptivo de la Nueva Galicia.
Murió en este cargo, aunque el Consejo de la India había acordado a principios de mayo de 1618 que debía regresar a España por tres o cuatro años, si renunciara a su cargo de juez en México. Permaneció en Guadalajara el 10 de diciembre de 1623 y murió poco después.