José María Pemán
escritor español
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José María Pemán y Pemartín (Cádiz, 8 de mayo de 1897-Cádiz, 19 de julio de 1981) fue un escritor, político y jurista español que se desempeñó como periodista, columnista, dramaturgo, poeta y orador, y adquirió especial prominencia por su actividad política y cultural durante los años veinte, la Guerra Civil y el franquismo.[1] [2]
Cádiz (España)
| José María Pemán | ||
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Procurador en las Cortes Españolas | ||
| 1945-1946 | ||
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Director de la Real Academia Española | ||
| 1939-1940; 1944-1947 | ||
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Presidente de la Comisión de Cultura y Enseñanza de la Junta Técnica del Estado | ||
| 5 de octubre de 1936-31 de enero de 1938 | ||
| Predecesor | Cargo creado | |
| Sucesor | Pedro Sainz Rodríguez como ministro de Educación Nacional | |
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Diputado en las Cortes por Cádiz | ||
| 1933-1936 | ||
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Miembro de la Asamblea Nacional Consultiva | ||
| 1927-1930 | ||
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| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | José María Pemán y Pemartín | |
| Nacimiento |
8 de mayo de 1897 Cádiz (España) | |
| Fallecimiento |
19 de julio de 1981 (84 años) Cádiz (España) | |
| Sepultura | Cripta de la catedral de Cádiz | |
| Nacionalidad | Española | |
| Religión | Iglesia católica | |
| Familia | ||
| Padre | Juan Gualberto Pemán y Maestre | |
| Cónyuge | Carmen Domecq y Rivero (1922-1969) | |
| Hijos | María del Carmen (1923), Juan Gualberto (1924-1998), María Teresa (1925-2013), María del Dulce Nombre (1927), Pilar (1928-2012), María José (1930), María Cristina (1933), Mercedes (1936), José María (1938) | |
| Educación | ||
| Educación | Doctor en Derecho | |
| Educado en |
Universidad de Sevilla Universidad de Madrid | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Abogado, escritor y periodista | |
| Género | Dramaturgia | |
| Partido político | Unión Patriótica | |
| Miembro de |
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| Distinciones | Flor Natural de los Juegos Florales de Sanlúcar de Barrameda | |
| Firma | ||
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Partidario de la monarquía y adscrito ideológicamente al tradicionalismo y el integrismo católico, ocupó puestos destacados en la Unión Patriótica durante la dictadura de Primo de Rivera, de quien era familiar.[2] En los años siguientes obtuvo éxitos en el teatro y militó en Acción Española y Renovación Española, ejerciendo como miembro de la Asamblea Nacional Consultiva (1927-1930) y diputado en las Cortes de la II República (1933-1936).[3]
En 1936 fue nombrado por Franco presidente de la Comisión de Cultura y Enseñanza de la Junta Técnica del Estado (1936-1938), desde donde llevó a cabo la depuración de 16.000 profesores en territorio franquista, varios cientos de los cuales con el fin de ser ejecutados.[1] Como parte de su labor propagandística durante el primer franquismo, contribuyó a definir la idea de la «anti-España» y popularizó conceptos como «Cruzada nacional».[4][1] Tras la Guerra fue presidente de la Real Academia Española (1939-1940; 1944-1947) y procurador en las Cortes franquistas (1945-1946).[5][6] Hacia el final de su vida asumió algunos postulados del liberalismo conservador, formó parte del Consejo Privado del Conde de Barcelona y fue condecorado por Juan Carlos I con el Toisón de Oro.[1]
Fue académico de número de la Real Academia Española, de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación y de la Real Academia Hispano Americana de Ciencias, Artes y Letras de Cádiz.[7]
Inicios y juventud
Familia y primeros años

Junto con su único hermano César, mayor que él,[8] procedía de una familia de la alta sociedad de Cádiz. Su padre fue el abogado en ejercicio y diputado[9] conservador gaditano Juan Gualberto Pemán y Maestre (1859-1922),[a] y su madre, María Pemartín y Carrera Laborde Aramburu, de origen jerezano.
El patio de entrada de la que fue su casa natal en Cádiz (calle Isabel la Católica, 12) estuvo presidido durante años por un busto del escritor, retirado en 2020 en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica por orden del Ayuntamiento de Cádiz, gobernado por Adelante Cádiz.[10][11] En la fachada del inmueble también había una placa con una figura alegórica según la estética de la época y su busto en bajorrelieve en bronce, obra del escultor Juan Luis Vassallo, que fue finalmente retirada en junio de 2021.[12]
Estudios y formación
José María recibió educación católica en el colegio del Oratorio de San Felipe Neri de Cádiz[13] (marianistas), orden que venía huyendo de las leyes laicistas francesas y asentada en Cádiz.[b] Comenzó el bachillerato en el año 1907.[14] Como alumno, sacó un gran número de sobresalientes y notables, como se puede ver en su expediente académico, que se encuentra en el Archivo Histórico Provincial de Cádiz.[cita requerida]
Como los marianistas no disponían aún de centros asociativos de antiguos alumnos, el joven Pemán[15] estableció contacto con los jesuitas a través de la congregación mariana de La Inmaculada y San Luis Gonzaga, conocida como Los Luises (organizada en Cádiz en 1906 por el P. Mariano Carlos, S.J.), desarrollando allí "las aptitudes necesarias para devenir un «selecto», destinado a liderar en católico la sociedad del futuro".[c][16] La impronta que dejaron los jesuitas en la conciencia del joven Pemán fue profunda y se reflejaría en su obra literaria.
Hizo el servicio militar en Cádiz, en el cuartel de artillería de La Bomba, junto al parque Genovés.[17]
Estudió Derecho en Sevilla, y obtuvo el doctorado en Derecho en la Universidad Central[18] de Madrid con la tesis Ensayo sobre las ideas filosófico-jurídicas de La República de Platón (1921) con mención «cum laude».[19] Durante dos años trabajó como abogado penalista.[d]
Socio desde muy joven del Casino Gaditano,[20] de la Sociedad de Tenis[21] y del Ateneo,[22] huyó de la bohemia, de la Residencia de Estudiantes, del malditismo y de círculos librepensadores.[23] Contra lo que dijese muchos años después algún paisano escritor bromista,[24] Pemán siguió una intención de conducta casta.[cita requerida]
El acceso a la cultura para un muchacho ávido no era un asunto fácil. El Índice de libros prohibidos por la Iglesia católica estaba vigente y actualizado.[25] Estaban también los autores populares considerados impíos cuya mera tenencia suponía grave pecado.[e] Por higiene moral las bibliotecas de numerosas mansiones burguesas de Cádiz, iniciadas durante las etapas ilustradas,[f] iban siendo expurgadas por frailes amigos y confesores de familia, quienes a veces revisaban en caridad los estantes y retiraban con unción los libros extranjeros más perniciosos a cambio de productos de su huerta.[g] Limitado en sus fuentes nutricias el acceso al conocimiento de lo menos bendito y de lo maldito, limitado por el temor al pecado y carente de la libertad de conciencia tan necesaria a la creatividad, la formación literaria de Pemán fue autodidacta, insolidaria, constreñida y de un riguroso clasicismo español y grecolatino. Mientras estudiaba la carrera de Leyes acudía a última hora de cada tarde a la bien surtida biblioteca del Casino Gaditano. Allí, en el regalo y delicia de aquellas horas que constituían la única evasión[26] a su disciplinada vida de estudio, se encontró con la Biblioteca de Autores Españoles de Rivadeneyra (71 volúmenes), que le permitió acceder a los grandes clásicos. Hacia 1920 entra en contacto con el modernismo tardío gaditano y, más tarde, con la poesía de Gabriel y Galán (1870-1905) y la poesía castellana.[h] No fue más allá. Su primer poema conocido es el Nocturno a Margarita, escrito a los catorce años y en el que cándidamente se cita a sí mismo.[27] En mayo de 1915 gana en Sevilla el Premio Reina Victoria con un poema a la Virgen María «Postrado ante tu imagen bendecida», en versos endecasílabos.[28][29]
Inicios de su vida como escritor

Su inicio literario fueron las justas poéticas belle époque (juegos florales). Obtuvo el primer premio en su ciudad natal, cantando en su centenario al beato fray Diego José de Cádiz. En los Juegos Florales de Sanlúcar de Barrameda (agosto de 1922) en los que fue mantenedor el patriarca del periodismo José Ortega Munilla, obtuvo la «flor natural» con una composición titulada El Viático, que se hizo muy famosa y con lo que comenzaría su carrera de escritor. Por estos méritos, a los veintitrés años fue elegido académico de número de la Real Academia Hispanoamericana,[30] en la que leyó un discurso de ingreso sobre La poesía hispano-americana.
Heredó una «finca de recreo» con viñedo en Jerez de la Frontera (Cerro Nuevo[31]) adonde se retiraba a escribir. Contrajo matrimonio el 8 de marzo de 1922 con Carmen Domecq Rivero Núñez de Villavicencio y González,[32][i][j][k] de familia prócer jerezana.[34][35] Desde joven adquirió la costumbre de enviar ejemplares dedicados de sus libros recién (auto)publicados a personalidades que podían ayudarlo. De esta manera conoció a Ángel Herrera Oria, que le permitió escribir en El Debate a pesar de no ser aún conocido en el ámbito literario nacional.
En 1924 comenzó a colaborar asiduamente en la Revista del Ateneo de Jerez de la Frontera hasta llegar a ser elegido presidente pocos años más tarde.[36] Escribió obras de tema costumbrista andaluz (De la vida sencilla, 1923; Nuevas poesías, 1925; A la rueda, rueda, 1929; El barrio de Santa Cruz, 1931) con temáticas sociales ocasionales. Su pensamiento conservador, cercano al integrismo católico, admiraba la Iglesia «antigua» y la tradición de la nobleza española.[37]

Durante la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)
En 1923 publicó De la Vida Sencilla; la crítica comparó al autor con Gabriel y Galán. En 1925 publicó sus Nuevas Poesías, con un tono muy parecido al primero, pero apenas recibió elogios de la crítica, aunque el libro se agotó al poco tiempo de publicarse. Aun sin tener una vocación política expresa, pero debido al éxito de sus participaciones de oratoria en público y las relaciones sociales que conllevan haber tenido un padre político (entre ellas a Miguel Primo de Rivera), Pemán comenzó su trayectoria formal en la política.[38] Esta labor política le forzaba a pasar largas temporadas en Madrid, donde llegó incluso a participar en la redacción del borrador de Constitución de Primo de Rivera.[39]
En 1927 fue ignorado por sus compañeros de generación en los actos de homenaje a Góngora[l][40] que marcaron a la llamada generación del 27. Desde joven entró a formar parte de la Asociación Católica Nacional de Propagandistas de Cádiz, de la que en 1928, llegó ser su presidente.[41] Su militancia religiosa parecía superar en un principio a su interés político,[42] pero se convirtió en un propagandista destacado de la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930).
José María Pemán y su primo José Pemartín estaban emparentados con el dictador y se constituyeron entre los principales propulsores de la doctrina oficial de la dictadura.[2] Inspirados en las lecturas fascistizantes de la época, elaboraron un canon patriótico, católico ortodoxo y antiliberal que fue propagado con profusión a través de las páginas de los medios del régimen La Nación y Unión Patriótica, y a través de libros apologéticos del dictador.[43] Pemán creía que la Unión Patriótica (UP) era una fachada democrática necesaria para que la dictadura monárquica no se convirtiera en despotismo, y dejó sentadas las bases para el paradigma del «contubernio judeomasónico» que sería central posteriormente en la propaganda franquista.[1]
El 11 de octubre de 1927 fue elegido secretario de la Asamblea Nacional Consultiva y, un poco antes,[44] fue confirmado como jefe local de Unión Patriótica en Cádiz, convirtiéndose en uno de los principales poderes fácticos de la región. Desde este cargo fue acusado de perpetuar el caciquismo en la provincia y dio apoyo a Ramón de Carranza y Fernández de la Reguera para su designación como alcalde de Cádiz en 1927.[45] Hacia el final de la Dictadura el asambleísta de UP era ya un personaje público consolidado que aparecía con mucha frecuencia en la prensa nacional.
Alfonso XIII lo nombró Gentilhombre de cámara con ejercicio a propuesta de la Real Academia Hispano Americana de Cádiz, presidida por Pelayo Quintero Atauri.[m] Con el advenimiento de la Segunda República Española, el 14 de abril de 1931, dicho cargo fue suprimido. Había en aquel momento 520 Gentileshombres de Cámara con ejercicio en activo. Pemán nunca más se refirió a este cargo cortesano y palaciego. Por la misma época, en atención a sus méritos y cumpliendo a los requisitos exigidos, ingresó en la Orden de Montesa[n] en la iglesia madrileña de la Concepción Real de Calatrava por Real Decreto de 1 de agosto de 1927, concediéndosele Merced de Hábito de Caballero. Más tarde, envió al rey un libro suyo dedicado que despertó la curiosidad del monarca.[o] Según Pemán, en su declive el dictador Primo de Rivera le había ofrecido sucesivamente los cargos políticos de director general de lo Contencioso, de Bellas Artes y el Ministerio de Instrucción Pública, que él rechazó.[46]
Segunda República
Los inicios de la República
A la caída de Primo de Rivera, Pemán se mostró inquieto por su futuro político. En aquel año 1930, de derrumbe inmediato, no se sabía hasta qué punto se pedirían responsabilidades a los colaboracionistas del antiguo régimen. Para entonces los restos del upetismo primorriverista se reagruparon en la Unión Monárquica Nacional, bajo la jefatura del conde de Guadalhorce, en la que se integraron Ramiro de Maeztu, los exministros José Calvo Sotelo y Antonio Goicoechea, José Antonio Primo de Rivera y José Mª Pemán, entre otros.
El prestigio de Pemán decayó en Cádiz. Durante la etapa anterior había sido designado presidente del Ateneo Gaditano desde 1927, pero en 1930 fue cesado como reacción antiprimorriverista.[47] A principios de 1931 llegó a ser expulsado del salón por el público joven en una lectura poética de Rafael Alberti en el Ateneo de Cádiz.[p] A los pocos días se proclamó la República. Desde el periódico gaditano La Información[q] había defendido su paradigma ideológico antiliberal y antiigualitario, construido sobre el tetralema «Familia, Patria, Religión y Monarquía». Posteriormente empezó a cultivar el periodismo político a mayor escala, escribiendo primero en El Debate y luego en el ABC. Pemán se incorpora al partido derechista gaditano Acción Ciudadana (AC).[r]
La Ley de Defensa de la República, vigente desde el 21 de octubre de 1931, vigilaba y castigaba «la difusión de noticias que puedan quebrantar el crédito o perturbar la paz o el orden público; toda acción o expresión que redunde en menosprecio de las Instituciones u organismos del Estado; y también la apología del régimen monárquico o de las personas en que se pretenda vincular su representación». En su artículo «Cuando quemaron la República», publicado en La Información el día 12 de mayo de 1933, Pemán infringió esta ley y fue multado con quinientas pesetas por el gobernador civil de Cádiz. En agosto de 1932 se produjo el fallido golpe de Estado conocido como la Sanjurjada. Dado que la policía conocía su activismo de «afirmación derechista», y aunque la complicidad de Pemán no pudo probarse, él huyó a Gibraltar.[cita requerida] En los días siguientes se suspendieron los principales medios de la aristocracia monárquica, el diario ABC y la revista Acción Española, y se detuvo a líderes políticos de ese entorno. Pemán publicó unos provocativos «Salmos a los mártires del 10 de agosto» en apoyo a los responsables del golpe,[48] y en el primer aniversario del mismo publicó otro artículo en la misma línea, «Quijotes y Galeotes».[49]
En julio de 1932 optó democráticamente a la presidencia del Ateneo de Cádiz y su candidatura única fue aceptada en segunda votación y por 32 votos contra 31. Al poco tiempo invitó a su amigo Eugenio D'Ors a que impartiese un ciclo de conferencias en Cádiz.[s] El estreno en septiembre de 1933 de su comedia de santos en verso El divino impaciente en el teatro Beatriz de Madrid obtuvo un amplio éxito en la línea de la Electra de Pérez Galdós (1901)[50] o el A.M.D.G. de Ramón Pérez de Ayala (1931), y le proporcionó fama literaria.[51]
Otro hito importante en la vida de Pemán fue su adscripción a la Sociedad Cultural y a la revista Acción Española, fundadas con el patrocinio de la aristocracia bajo la advocación de la Cruz de Santiago y conocidas por su carácter conservador y antirrevolucionario.[t][52][53] La revista se definiría como «partidaria del mando único, de la tradición, de la autoridad, de la organización corporativa y enemiga del parlamentarismo demo-liberal».[54] Uno de los primeros actos celebrados en los locales de Acción Española fue una conferencia de Pemán sobre «La traición de los intelectuales», en que atacaba a la clase media intelectual que había apoyado a la República. En los años siguientes continuó dando conferencias contra la República, rechazando la estrategia «posibilista» de Herrera Oria,[u] y entrando en polémica con el filósofo José Ortega y Gasset.[55] Entre las influencias ideológicas de esta línea reaccionaria se encontraron Menéndez Pelayo,[cita requerida] Mauricio Carlavilla y los extranjeros Emmanuel Malynski, Édouard Drumont, Jacques Maritain, Pío XI, Pierre Gaxotte, Léon de Poncins, Nikolái Berdiáyev, Charles Maurras y Sir Charles Petrie.[56][57][58]
Actividad política
En febrero de 1933 Antonio Goicoechea fundaba Renovación Española, un partido con apoyos importantes entre la aristocracia y el caciquismo rural en el que se integraría Pemán. El partido orientó sus esfuerzos hacia el derribo del régimen republicano y la construcción de un nuevo orden político católico, basado en la monarquía autoritaria y corporativa. Este partido se desgajó de Acción Popular (partido católico accidentalista liderado por Gil Robles y Ángel Herrera Oria) y subvencionó en sus primeros meses a la naciente Falange Española (pacto de El Escorial, agosto de 1933 y 1934). En un multitudinario banquete-homenaje que le tributaron sus amigos de Acción Española en el Hotel Ritz en febrero de 1933 Eugenio Vegas Latapié entre otros muchos elogios expresó un sentir común: «la derecha esperaba mucho de Pemán».[59] En diciembre de 1934 Pemán firma su adhesión al Bloque Nacional de los partidos más a la derecha, una alianza basada en su comunidad de intereses y dirigida hacia la intervención militar. A finales de 1935 aparecieron sus famosas Cartas a un escéptico en materia de formas de gobierno, en las que reprobaba tanto a la monarquía liberal y parlamentaria como al accidentalismo propugnado por la CEDA, y rechazaba la democracia parlamentaria liberal.[60]
Se presentó como candidato a diputado por Badajoz (1931) y por Cádiz (1933),[v] obteniendo escaño en la segunda oportunidad, como monárquico independiente en la minoría de Renovación Española.[61] Pemán se inició, pues, al parlamentarismo democrático durante el segundo bienio de la Segunda República Española, de mayoría derechista.[62] Ramiro de Maeztu lo había glorificado de manera rotunda como «el máximo orador de las Españas».[63] El único discurso parlamentario de Pemán consistió en una defensa de ley de amnistía (abril de 1934) promocionada por la derecha, cuya aprobación perdonó, entre otros, al financiero José Lázaro Galdiano o al golpista José Sanjurjo y propició el ansiado regreso del exilio de José Calvo Sotelo y su incorporación a las Cortes. En él se enfrentó a Indalecio Prieto y le tachó de masón.[w][x] No estuvo adscrito a ninguna comisión permanente de las Cortes.[64]
Las Cortes Constituyentes españolas reconocieron a final de 1931 el derecho al voto de la mujer. Pemán fundó y dirigió la revista especializada Ellas (semanario de las mujeres españolas) que apareció el 29 de mayo de 1932.[65][66] La revista buscaba captar para la derecha el voto femenino, y la mayor parte de sus redactores procedían de Acción Española (Honorio Maura Gamazo, el conde de Vallellano, Víctor Pradera, el marqués de Lozoya, Pedro Sainz Rodríguez, Joaquín Arrarás y Luis Araújo-Costa, entre otros). Asimismo, Pemán incorporó a distintas colaboradoras mujeres del espectro de la derecha católica, como Cristina de Arteaga, María Rosa Urraca Pastor, Pilar Careaga o Blanca de los Ríos. Además de su carácter integrista católico y elementos de antisemitismo, en su editorial del 12 de marzo de 1933 pedía a la mujer ayuda para la implantación en España del fascismo italiano porque en él encontraría su asiento el feminismo: «No elegiréis los gobiernos con vuestros votos, pero predestinaréis con vuestra simpatía a los jefes nacionales».[65][1] La revista tuvo poco impacto con escasa publicidad y cerró en mayo de 1936, si bien fue popular la página de cocina a cargo de Teodoro Bardají.[cita requerida]
La Guerra Civil
Golpe y actividad propagandística
Ante el asesinato de Calvo Sotelo, Pemán afirmó que «España tiene desde ayer un mártir [...]. De esto no hay nada que decir. ¡Hay mucho que hacer! ¡Y por Dios y por Santiago que se hará!»[y] Tras el golpe militar de julio de 1936, se resguardó en el campo y se puso desde un primer momento a las órdenes del comandante insurrecto marqués de Casa Arizón.[67] Desde el inicio de la guerra civil española Pemán se comprometió apasionadamente con el bando sublevado y desarrolló una labor destacada como propagandista.[68] Como propagandista, se cree que Pemán inspiró dos expresiones del bando sublevado: «Cruzada» y «Movimiento Nacional», y fue uno de los principales promotores de la expresión «contubernio judeomasónico» y de la «anti-España».[4][1]
En los primeros días tras el golpe, Pemán se destacó por sus alocuciones radiofónicas.[z] El propio 24 de julio de 1936 afirmaba en Radio Jerez, en la línea del general y locutor Gonzalo Queipo de Llano:
«La idea de turno o juego político, ha sido sustituida para siempre, por la idea de exterminio y expulsión, única salida válida frente a un enemigo que está haciendo de España un destrozo como jamás en la historia nos lo causó ninguna nación extranjera ».[69]
Y, en una línea obrerista:
«Obreros que me escucháis en cualquier parte: vamos a hablar un momento con el corazón en la mano [...]. Yo creo que estáis sentados frente a frente de mí a esta mesa. ¿Qué tomamos? [...]. Para salvaros de todo esto ha venido el Movimiento Nacional que, por serlo, es movimiento popular, ni de izquierdas ni de derechas, porque quiere que ambos se unan al Movimiento y le sostengan. Hay que unir estos dos frentes, lo nacional y lo social para obtener el equilibrio».[70]
Defensor del orden católico y el caudillaje, Pemán abrazó el falangista y consideró que triunfaría el bando que mejor canalizara el entusiasmo de su bando.[71] Por su labor propagandística en este sentido, fue considerado «bardo» de lo que se vino en llamar el Alzamiento Nacional,[72] y celebrado como el «poeta alférez, que siente, canta y vive la nueva Epopeya Nacional».[73][74] Pemán frecuentó actos de exaltación religiosa y patriótica, recorriendo las zonas conquistadas por los sublevados en ocasiones en el propio coche de su pariente el sportman jerezano José Domecq de la Riva, apodado «Pepe Pantera».[75] un enamorado de la velocidad que lo acompañaba gustoso como chófer.[76][77] Desde el comienzo de la guerra acompañó como orador habitual al general Queipo de Llano en sus rondas por la Andalucía «liberada».[aa] Desde el comienzo de la guerra acompañó como orador habitual al general Queipo de Llano en sus viajes por la Andalucía en manos del bando sublevado.
En esta etapa continúa desarrollando obras poéticas como el Romancero carlista (serie de poemas que Pemán publicó en un álbum titulado Por Dios, por la patria y el rey,[78] con ilustraciones de Carlos Sáenz de Tejada),[79] y bajo la dirección de Eugenio D'Ors participó de un grupo de poetas de guerra que desde el Hotel Londres de Burgos escribía colectivamente con seudónimo (como el de José R. Camacho) para las trincheras.[ab][fuente independiente requerida] Otros autores de este grupo fueron Luis Rosales, Agustín de Foxá, Manuel Machado, Dionisio Ridruejo y Luis Felipe Vivanco.[ac] Su poesía rechazaba el carácter vanguardista de la Generación del 27, utilizando una métrica clásica y tropos folclóricos, religiosos o tradicionales.[80]
Pemán ejerció de reportero de guerra junto a otros como El Tebib Arrumi (Víctor Ruiz Albéniz) y Bobby Deglané.[81] Pocos meses después de comenzada la guerra, el 23 de octubre de 1936, había sido elegido por Franco para la «simpática misión» de anunciar al resto de España la inminente conquista de Madrid.[82] Tras la entrega se dirigió una vez más por Unión Radio a los madrileños tras los coroneles Losas Camaña (que se había convertido en alcalde) y Joaquín Ríos Capapé. Su encendida narración de la entrada en Madrid de las fuerzas franquistas la recogió en tres artículos que se publicaron en una cadena de diarios de España y América y fueron luego reunidos en un folleto titulado Historia de tres días.[83]
Cargos de responsabilidad
En octubre de 1936 fue nombrado presidente de la Comisión de Cultura y Enseñanza de la Junta Técnica del Estado de Burgos, dependiente de Nicolás Franco. En su equipo contó con figuras afines a Acción Española, como el pediatra Enrique Suñer Ordóñez como vicepresidente,[84] el auditor de guerra Eugenio Vegas Latapie como secretario[85] y el influyente catequista P. Juan Tusquets como consiliario.[86] En este puesto Pemán desempeñó un papel destacado en la articulación de la «Anti-España» a partir de la depuración del personal funcionarial docente.[87] Pemán pretendió una depuración punitiva y preventiva por la que se sancionó a 16.000 profesores, de los que 6.000 maestros fueron separados definitivamente de la enseñanza, 3.000 fueron suspendidos de empleo y sueldo y alrededor de 6.000 perdieron su plaza al ser trasladados forzosamente de su localidad.[88] Se puede estimar que, aproximadamente, un tercio de los catedráticos de Universidad fueron represaliados, y se emitieron órdenes de ejecución para cientos de profesores.[89][1] [90]Asimismo, establecieron los cimientos del sistema educativo nacional-católico, con la imposición ideológica de los textos y la colaboración con negocios editoriales de capital católico en su mayoría (Edelvives, Bruño, SM, Edebé, Lumen, Santillana y otros).[cita requerida] Pemán se distanciaría de estas actuaciones en la década de los cincuenta.[91]
Pemán se hizo cargo durante cuatro meses de la Oficina de Prensa y Propaganda, desde la que continuó la labor de censura y clasificación de libros en función de criterios ideológicos, con especial atención a los de Historia.[92][93][ad] En este ámbito, Pemán publicó una Historia de España para párvulos dedicada «al generalísimo»,[94] participó en la Historia de la Cruzada Española y en 1942 fue presidente del tribunal de oposiciones a catedráticos de Instituto de Historia de España.[95] En 1937 fue también nombrado presidente de la Junta de Conservación del Tesoro Artístico.[96]
Las otras fuerzas políticas que apoyaban el «Alzamiento», como los monárquicos de Renovación Española o los católicos de la CEDA, fueron «toleradas» pero no reconocidas. Disuelto por Franco el partido Renovación Española, sus componentes se reagruparon en el influyente grupo Acción Española, cuyo líder era Pemán como último presidente de la revista. Tras el Decreto de Unificación militantes monárquicos alfonsinos y de la CEDA se integraron en FET y de las JONS. Según Pemán, tal mezcla no era otra cosa que
«Un reflejo de lo que moral y espiritualmente venía realizándose desde hacía cinco años en las páginas de su revista [Acción Española] y en los actos culturales de su Sociedad, donde en la formación de unos unánimes pensamientos contrarrevolucionarios colaboraban siempre juntos los hombres de todas las tendencias que ahora se juntan y se estrechan».[97]
A imitación de Mussolini, en octubre de 1937 Franco creó el Consejo Nacional de FET y de las JONS, en la que Pemán ocupó el cuarto lugar en la lista de los cincuenta consejeros juramentados.[98] Ello consolidó su popularidad y posición destacada dentro del régimen, le valió la calificación de «el ingenio del Régimen»[99] y le granjeó apoyos a su obra por parte de asociaciones de damas de clase alta.[100] [cita requerida] A pesar de no haber luchado en el frente, fue nombrado alférez provisional honorífico[ae] y recorrió una variedad de frentes para elaborar sus crónicas, pronunciar discursos, visitar a los generales en sus puestos de mando,[101] pasearse con uniforme militar o de Falange por las ciudades de la retaguardia, dar conferencias o alternar en los hospitales con heridos y enfermeras.[102] En mayo de 1938 viajó a la Roma fascista junto a Millán Astray, y a su regreso escribió el artículo «Esto os traigo de la Fuente misma...».[af][103][ag] En palabras de su mujer Carmen, durante la guerra, en un año solo estuvo dos meses en casa.[104] Según él mismo declarará más tarde en su «Confesión General»: «yo creí entender cuál tenía que ser mi parte de esclavitud y de responsabilidad. Había pasado la hora de las crónicas ligeras y de los romances cortos. Yo creí entender que había llegado la hora de intentar un poema épico…»[105]
Actividad literaria
En 1938 Jerarquía —la autodenominada «revista negra de Falange»—, dirigida por el sacerdote Fermín Yzurdiaga, publicó en Zaragoza su Poema de la Bestia y el Ángel.[106] La redacción de este largo poema, lleno de alegorías, le llevó un año entero. En la introducción el autor se compara a sí mismo con Cellini y Goethe.[107] El Poema de la Bestia y el Ángel llegó a ser considerado como el paradigma épico de la Nueva España y de la Cruzada. Pemán se eleva a la literatura apocalíptica.[108] En el primer canto hay una «Visión del octavo candelero» en el que la Iglesia española (el octavo candelero) estaba en peligro de extinción. Intentaba plasmar la idea de que el Padre Eterno miraba con especial complacencia las cosas de España.[109] Pemán desarrolla su providencialismo histórico: la Bestia, simbolizada por un blindado (ruso), pelea con el Ángel, un joven soldado, analfabeto, aragonés y cristiano de dieciséis años, y finalmente muere. Además de las alusiones fascistas, el poema incorporó elementos antisemitas de los Protocolos de los sabios de Sión.[110][1] También defendió con argumentaciones históricas la presencia de las tropas musulmanas en el bando sublevado y la figura de El Cid.[111]
Pemán había sido aceptado como miembro de la Real Academia Española en marzo de 1936, pero la guerra había frenado su ingreso. Durante su mandato al frente de la Comisión de Educación y Cultura se creó en 1938 el Instituto de España.[112] En diciembre de 1939 Pemán leyó su discurso de admisión a la RAE y tomó posesión del sillón «i», y unos días después hizo lo propio con el cargo de director de la misma.[113][114] En esta etapa se editó la decimosexta edición del Diccionario de la lengua española con una advertencia.[115] Por disposición de Franco las Academias volvieron a denominarse Reales.
Aunque no destacó como orador parlamentario, Pemán pronunció centenares de discursos políticos, académicos, panegíricos y de circunstancias. Hugh Thomas cita que al final de otro discurso en Sevilla Pemán llamó a Gonzalo Queipo de Llano «la segunda Giralda».[116] Manuel de Falla adaptó el «Canto de los Almogávares», de Felipe Pedrell al «Poema de la Guerra» de Pemán como un himno marcial dedicado al ejército de Franco.[117][118]
Franquismo y últimos años
Años cuarenta y cincuenta
Terminada la guerra recibió numerosos homenajes por su actividad durante la guerra, como el libro Antología Poética del Alzamiento (1936-39),[119] y continuó desarrollando textos propagandísticos.[120] En julio de 1939 el ayuntamiento de Cádiz y la Sociedad Gaditana de Fomento le tributaron un homenaje en el Gran Teatro Falla y le entregaron un busto en bronce del escultor Vassallo.[121]
En 1943 Pemán donó una nueva imagen de la Virgen a la Hermandad del Nazareno de Santa María de Cádiz que había quedado destruida en 1936.[ah] Pemán, muy vinculado a la Cofradía (de la que fue su Prioste desde 1931 a 1981), encargó al también gaditano escultor Juan Luis Vassallo la hechura de la nueva Dolorosa, que se conserva hasta nuestros días. Su afición al carnaval gaditano (Las viejas ricas, La viudita naviera), la forja de tópicos como el de Lola la Piconera (Cuando las Cortes de Cádiz) o Señorita del mar (1934) le dotaron de una gran popularidad local en estos años.[122]
El monarquismo alfonsino al que pertenecía Pemán fue tomando distancias del excesivo protagonismo falangista tras el fin de la Guerra Civil.[ai] En julio de 1940 Pemán pronunció un discurso en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación que daba primacía a la figura de José Calvo Sotelo sobre la de José Antonio Primo de Rivera, que habría aportado al nuevo Estado simplemente los gestos, los símbolos y la retórica. El discurso, realizado en presencia de Ramón Serrano Suñer,[aj][123] suscitó una reacción airada entre los dirigentes del Régimen y del hermano de José Antonio Miguel Primo de Rivera y Sáenz de Heredia, que dirigió a Pemán una carta de protesta a la que Pemán respondió retándole a duelo. Ante la posibilidad de un escándalo, nunca llegó a producirse.[124][125] No obstante el nombre de Pemán fue apeado del III Consejo Nacional de FET y de las J.O.N.S.,[126] el ministro de Educación Nacional José Ibáñez Martín le cesó al frente de la RAE ese mismo mes y se le prohibió escribir en ABC durante dos años.
En 1941 recorrió Argentina, Chile y Perú pronunciando conferencias sobre espiritualidad histórica hispanoamericana pagadas por el régimen, con la idea de una sola fe en una sola lengua.[127] A la muerte de su sucesor en la RAE Rodríguez Marín, Pemán es nombrado de nuevo director de la Real Academia hasta 1947, cuando regresó del exilio Ramón Menéndez Pidal[128] [ak]

Como director de la Real Academia, durante algunos años de la posguerra Pemán fue procurador en Cortes y también fue presidente de la Asamblea Cervantina de la Lengua Española (1947-1948).[129][130] En 1948 fue elegido miembro de la Academia Argentina de Letras y dio conferencias en Buenos Aires, además de estrenar sus obras de teatro con la actriz Lola Membrives y Antonio Martelo tituladas La Casa, El río se entró en Sevilla y Toda la verdad. En un tercer viaje por Centroamérica fue agasajado por Trujillo y Perú le concedió la Gran Cruz de la Orden del Sol.
Elegido miembro de la Real Academia de Jurisprudencia en la década de los 60, no presentó su discurso de ingreso en la corporación dentro del plazo reglamentario y sus correspondientes prórrogas, por lo que la Academia declaró vacante su plaza.[131] Tomó posesión como miembro el 16 de enero de 1967, cuando leyó el texto titulado La idea de Justicia en las letras clásicas españolas.[132][133]
Terminada la II Guerra Mundial y distanciado de sus posiciones más filofascistas,[134] comenzó a trabajar por la sucesión de Franco por una monarquía restauracionista con Juan de Borbón al frente.[135][136] No obstante, dos años antes, en junio de 1943, Pemán no se había adherido al grupo de 27 procuradores que presentó al jefe del Estado una petición formal conocida como el Manifiesto de los Veintisiete en favor de una rápida restauración monárquica, dimitiendo de la presidencia de la Academia para perder momentáneamente su calidad de procurador y así no poder votar.[al] Con Juan Ignacio Luca de Tena y José Ignacio Escobar y Kirkpatrick (marqués de Valdeiglesias) formó una corriente monárquica contemporizadora, favorable al Movimiento pero partidaria de que Juan de Borbón, y no Franco, fuese su líder.[137]
Años sesenta y últimos años
Presidió el Consejo Privado del Conde de Barcelona entre 1960 y 1964. Se consultaban, emitían comunicados y manifiestos y todos los años se reunían a almorzar en Villa Giralda. Pemán fue desactivado de sus funciones, según justificó su compañero el miembro del Opus Dei Rafael Calvo Serer de forma poco clara.[am] Seguiría dedicando sus esfuerzos a la causa monárquica procurando, mediante un prudente colaboracionismo[138] con el franquismo, el acercamiento a modelos políticos occidentales.
La causa juanista fracasó en julio de 1969 al ser instaurado por Franco el príncipe Juan Carlos como futuro rey. ABC titulaba con parquedad «Aceptación del príncipe. Juan Carlos prestó los juramentos que exigen nuestras Leyes». Pero los titulares de la otra prensa se mostraban exultantes. El Consejo privado y el Secretariado político fueron disueltos. A los dos días de fallecer Franco, las Cortes procedieron a la entronización de Juan Carlos I. Pemán a sus 78 años estaba presente en el acto.
Dos meses antes de su muerte, el rey Juan Carlos I le concedió el collar de la Orden del Toisón de Oro, en cierto modo equivalente a un título nobiliario, si bien no transmisible. El acto de imposición se celebró en el palacio de la Zarzuela, con asistencia de la familia real y familiares del escritor. Un muy quebrantado Pemán, fotografiado sostenido por Juan Carlos y su augusto padre,[139] declaró recibir el premio sin mucha emoción («A mi edad, es difícil emocionarse»), aunque con agradecimiento al Rey y al conde de Barcelona.[an] El rey preguntó a su familia: «¿Ha quedado contento con el Toisón o hubiera preferido algún título?».[140] Fiel defensor del Derecho Natural, siguió justificando lo que él llamaba «justicia pura»: «España es un país enamorado de la justicia pura, y por eso es poco respetuoso con la justicia positiva y leguleya».[141]
Homenajes y muerte

En 1982 el retratista gaditano Hernán Cortés Moreno realizó un popular retrato de él para la Casa Pemán. Existe otro retrato de Pemán en hábito de Montesa, realizado por el pintor vallisoletano Francisco Prieto Santos, depositado en la Real Academia Provincial de Bellas Artes de Cádiz. En esta ciudad presidió también desde 1952 el Consejo de la Real y Benemérita Institución de los Caballeros Hospitalarios de San Juan Bautista,[142] y fue nombrado doctor honoris causa de la Facultad de Filosofía por la Universidad de Sevilla en 1974.[143]
Sus últimos años los pasó muy quebrantado por una enfermedad neurodegenerativa que limitó grandemente su actividad. Pemán nunca dejó manda ni escrito alguno (a pesar de lo mucho que escribió sobre su religión privada) que lo adscribiera al Opus Dei en sus últimos años.[ao] A veces usaba en sus autógrafos el membrete de Montesa.[144] Murió en su casa de Cádiz con un crucifijo entre las manos.[cita requerida] Sus últimos gestos fueron para pedir que se leyera su poema «Al Cristo de la buena muerte».
Enterrado inicialmente junto a su esposa en el cementerio de Cádiz, en la actualidad sus restos reposan en la cripta de la catedral de Cádiz, junto a los de Manuel de Falla, en una tumba reservada para él desde muchos años antes.[145][146] Su familia vendió su último domicilio, conocido como Casa Pemán,[147][148] y en él se creó una Fundación que organiza exposiciones y alberga los fondos del autor, que incluyen más de 16.000 volúmenes de los siglos XVII al XX, manuscritos, revistas y correspondencia.[149]
Durante el franquismo y en las décadas posteriores se nombró a numerosas calles en toda España en homenaje al escritor. No obstante, en aplicación de la Ley de Memoria Histórica de 2007 y la Ley de Memoria Democrática de 2022 diversos ayuntamientos comenzaron a retirar placas y nombres de calles dedicadas al escritor, que eran aún 89 en 2020.[2] En 2021 el Ayuntamiento de Cádiz retiró la placa exhibida en el exterior de su casa natal y el nombre de la calle,[150][151] como también hicieron los ayuntamientos de Córdoba,[152] Jerez de la Frontera,[153] Elche (Alicante),[154] Gilena (Sevilla),[155] Los Barrios (Cádiz),[156] Elda (Alicante),[157] Alhama de Murcia,[158] Silla (Valencia) y[159] Villena (Alicante).[160] El Ayuntamiento de Sevilla, que le había concedido una calle en 1995, cambió su nombre a «Escritor Jose María Pemán» para resaltar que se le concedía por su labor literaria y no su papel político.[161]

La Fundación Unicaja convocó durante años un Premio Pemán de artículos periodísticos, que posteriormente cambió su nombre a Premio Unicaja de Artículos Periodísticos.[162][163] El Ayuntamiento de Jerez también retiró un busto dedicado al escritor del Teatro Villamarta y su título de hijo adoptivo de la ciudad, ambos concedidos durante el franquismo, y en 2017 el colegio de esa localidad dedicado a Pemán cambió su nombre al de Gloria Fuertes.[164][165] De forma similar, el Ayuntamiento de Cádiz retiró su nombre del teatro de verano del parque Genovés y el busto de los años sesenta que se encontraba en el mismo lugar.[166][167] En 2021 la Junta de Andalucía le organizó un homenaje en el Oratorio de san Felipe Neri, y ese año la Diputación de Cádiz estrenó el documental Los pemanes de Pemán.[168][169]
Participación política y religiosa
Actividad parlamentaria
- Dictadura de Primo de Rivera. Elecciones del 12 de septiembre de 1927 por Cádiz para Representantes de las Organizaciones provinciales de Unión Patriótica. Legislaturas: 1927–1928 y 1928–1929.
- Cortes de la República. Elecciones del 19 de noviembre de 1933 por Cádiz. Independiente. Legislatura: 1933–1935.
- Cortes españolas franquistas. Instituciones culturales. Legislatura: 1943–1946.
Partidos políticos sucesivos
- Unión Patriótica.
- Unión Monárquica Nacional
- Acción ciudadana
- Renovación española
- Bloque Nacional (1934)
- FET y de las JONS (Consejero nacional).
- Movimiento Nacional.
Militancia católica
- Congregación mariana Los Luises.
- Obra de la Adoración Nocturna.[170]
- Asociación Católica Nacional de Propagandistas.
- Apostolado de la Oración.[171]
- Acción Católica.[172]
Distinciones
Órdenes
- Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio (1948).
- Gran Cruz de la Orden de Carlos III (1961).
- Caballero de la Orden del Toisón de Oro (1981).
Academias
- Académico de la Real Academia Hispano Americana de Ciencias, Artes y Letras de Cádiz (desde 1921).
- Académico de la Real Academia Española (desde 1939).
- Académico de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación (Desde 1939, causando baja un tiempo después. Definitivamente desde 1966).
Reconocimientos
Doctorados honoris causa
- Doctorado honoris causa por la Universidad de Santo Domingo (1946).
- Doctorado honoris causa por la Universidad de Sevilla (1974).
Premios
- Premio Mariano de Cavia (1935).
- Hijo Predilecto de la provincia de Cádiz (1955).[173]
- Premio March de Literatura (1957).
- Premio Blasco Ibáñez de novela (1970).
Obras
Literatura y teatro
Terminada la guerra, el panorama literario nacional se contrajo. Ausentes forzosos los escritores de más nota, solamente quedaron quienes se adhirieron a tiempo al Movimiento y, con su obra, reflejaron adecuadamente las inquinas, los temores y las esperanzas de su público natural. Pemán ha llegado hasta nuestros días como un provecto escritor consagrado. Su parcela literaria estuvo muy bien labrada.[ap]
Pemán llegó a confesar el problema insoluble del escritor que pretendiera permanecer «en tierra de nadie», de la verdad pura y del criterio sereno.[174] Como no podía ser menos, el régimen de Franco lo cultivó "como si fuera una orquídea»[175] y la Iglesia católica lo recomendó encarecidamente.
Aunque con una obra previa exitosa (se decía de Pemán que, a la hora de escribir, le tiraba de una manga una marquesa y, de la otra, un jesuita),[176] una vez terminada la Guerra Civil supo instalarse económicamente en las Letras del Régimen con una producción literaria extensa: siete tomos de las obras completas, 93 comedias y obras teatrales, 28 novelas y cuentos, incontables prólogos, 43 capítulos de El Séneca, cientos y cientos de artículos periodísticos publicados en los principales periódicos y revistas, así como numerosas conferencias, charlas e intervenciones, no solo en España sino en la América de habla española. Con frecuencia el dibujante gaditano Ricardo Summers Ysern (Serny) ilustró sus obras impresas.
Su obra inundó librerías, teatros y cines sin problemas de mercado. Junto a Manuel Cerón Bohórquez, José Villén Écija y otros socios se implicó en el negocio editorial, primero en Cádiz y luego en Madrid.[177] La Editorial Escelicer (Establecimientos Cerón y Librería Cervantes S.L. 1938) publicó la mayor parte de su obra. No le hizo ascos a las publicaciones baratas (La Novela del Sábado,[178] Revista Literaria Novelas y Cuentos[179] o la Colección de Teatro,[180] ni a las colecciones de bolsillo (Colección Austral, Colección Crisol y otras).
Trabajó todos los géneros literarios con su estilo inclasificable equidistante entre el clasicismo, el neopopularismo y el modernismo en un momento histórico en que su perfil político de escritor y su relevancia pública ejercieron por sistema como criterios de evaluación artística. En 1957 se le concede el premio March de Literatura; en 1959 se le nombra presidente de la Comisión Interprofesional de Autores; y en 1970 gana el premio Blasco Ibáñez de novela. Obtuvo el premio Espinosa Cortina, la máxima recompensa española para obras teatrales y el premio Mariano de Cavia, el máximo galardón para artículos periodísticos.
Tuvo el buen cuidado de aggiornarse y respetar siempre el poder y las estructuras ordenadas por el poder. Firmó pocos escritos solidarios.[aq] Presumía de que la censura franquista nunca había podido con él a pesar de no «haber pagado ninguna bula».[181]
Le ayudaron a organizar sus papeles, en calidad de secretarios, Jorge Villén Écija, Manuel Benítez Sánchez-Cortés y posteriormente Amparo Martín Mújica y Antonio Llaves Villanueva.
Publica su Elegía de la tradición de España (1931),[182] colabora en Acción Española. Su libro Las flores del bien (1946), está considerado como la cumbre de su poesía no épica. No olvidó tampoco la poesía deportiva.[183] Sus obras devocionales más alabadas fueron Suma poética (1950), A la luz del misterio (1952), Canto a la Eucaristía (1962) y Lo que María guardaba en su corazón (1967) con mucho, su libro más vendido en la actualidad.
Como dramaturgo cultivó las comedias de tesis: De ellos es el mundo (1938) (estrenada en la Sevilla de Gonzalo Queipo de Llano), La Casa (1946), Semana de pasión (1947), Lo que debe ser (1948), Callados como muertos (1952); las comedias de costumbres y el drama histórico-religioso en verso: El divino impaciente (1933), Diario íntimo de la tía Angélica (1945), Cuando las Cortes de Cádiz (1934), Cisneros (1935), Almoneda (1936), La Santa Virreina (1939), Metternich (1942), Por la Virgen Capitana (1943), La hidalga limosnera (1944); la temática andaluza: Noche de levante en calma (1935) y la comedia costumbrista: Julieta y Romeo (1936), El testamento de la mariposa (1941), Una loba (1943), Yo no he venido a traer la paz (1943), Hay siete pecados (1944), En tierra de nadie (1947), Vendimia (1947), El viejo y las niñas (1949), Paca Almuzara (1950), Entre el no y el sí (1951), En las manos del hijo (1953), Luz de la víspera (1954), La divina pelea (1954), Vivir apenas (1955), La herida luminosa (1955), El viento sobre la tierra. (1957), Juego y danza de la coqueta y D. Simón (1960), La viudita naviera (1960), Hombre nuevo (1962), Los monos gritan al amanecer (1963), El río se entró en Sevilla (1963), Y en el centro, el amor (1968), Tres testigos (1970). Su estreno más irreverente fue el de la farsa castiza Los tres etcéteras de don Simón (1958) por la que fue injustamente reconvenido.
Realizó adaptaciones de obras clásicas: Antígona, Hamlet, Electra, Tyestes y Edipo) y contemporáneas: El adaptador de horas (1964), Bonaparte quiere vivir tranquilo (1966). Como narrador mostró su ingenio en novelas y cuentos (Historia del fantasma y doña Juanita, Cuentos sin importancia, La novela de San Martín, Luisa, el profesor y yo, Señor de su ánimo ). También publicó ensayos y biografías (Un soldado en la historia. Vida del capitán general Varela, 1954). Sus prólogos garantizaban una buena acogida.
Himnos
Durante la guerra había tenido una pequeña colaboración con Manuel de Falla en su «Himno Marcial (para voz, piano y tambor)», ya citada. En 1950 Conrado del Campo estrena la ópera «Lola la Piconera" con libreto basado en la obra homónima de Pemán.
En los Festivales de España, cuando colaboró asiduamente con el escenógrafo José Tamayo, Pemán se aficionó de verdad a las representaciones de gran estilo. En junio de 1954 estrenó en Sagunto «La destrucción de Sagunto», en verso blanco con música de Joaquín Rodrigo. El mismo año en Mérida representó el «Edipo» y en 1955 el «Julio César» ambos con Richard Klatovsky, músico austríaco con el que congeniaría muy pronto. En una promoción de imagen del Régimen, la Dirección General de Información le estrena en abril de 1956 en Graz (Austria), con importante aparato orquestal y coral, un oratorio escenificado en colaboración con Klatovsky, titulado «Christoph Columbus».[ar][184][185] En los Festivales de España de Mérida (1959) representó «La Orestiada» con música de Cristóbal Halffter. El 24 de marzo de 1959, levanta el telón del Teatro Español con la refundición de «Los encantos de la culpa» con ilustraciones musicales de Cristóbal Halffter. Y también la «Numancia» de Cervantes (1961) con Joaquín Rodrigo. Esta imparable línea musicológica estalló en Pamplona con la espectacular evocación religiosa «Luz y sonido de Javier», con música de Cristóbal Halffter.[186]
Hizo sus pinitos en el género lírico con la ópera «La muerte de Carmen», con música de Ernesto Halffter y la zarzuela de ambiente gaditano «Las viejas ricas» con música de Tellería (1947).[187] También revisó con Pablo Sorozábal «Pan y Toros», de Picón y Barbieri. Tuvo alguna aproximación a la incipiente industria discográfica. Editó un sencillo microsurco con su propia voz recitando «Nocturno a Margarita y otros poemas» [Grabación sonora]. Madrid, RCA Española, D.L. 1958. De manera insólita, llegó a componer la letra de alguna canción ligera de Emilio José: «Barrio de los marineros» [Grabación sonora]. Belter. (1970).
José María Pemán fue un vocacional letrista de himnos: Himno de Cádiz,[188] Himno de la CEDA y de su apéndice la JAP (con música de Grieg),[189] Himno Nacional (Marcha Real), del Movimiento Nacional,[190] de la Armada Española (1940), de las Fuerzas Aéreas (1967),[191] del Congreso Eucarístico Internacional (1952), de la Acción Católica, junto a Joaquín Rodrigo (1961),[192] himno a la Coronación de la Virgen de La Merced como patrona de Jerez de la Frontera que un día escribiera Pemán con música de Joaquín Rodrigo, y el poco conocido Himno al hundimiento del «Crucero Baleares»:
Su programa de mayor éxito para la televisión fue El Séneca,[as] una serie en la que el personaje creado por Pemán e interpretado por Antonio Martelo, derrochaba sentido común, gramática y buen humor aunque para algunos realizaba una crítica inútil.
Pemán interviene muy pronto en el cine del nuevo régimen colaborando con la mayoría de los directores del momento. Una veces interviene en el guion, otras, en adaptaciones de obras suyas y, anecdóticamente, aparece personalmente como él mismo en alguna película. Era muy aficionado al cine adonde acudía todos los días. Como anécdota, el 29 de febrero de 1936 comenzó el rodaje de una película con guion de Pemán, titulada «Lola Triana», en la que aparecía como estrella protagonista Raquel Meller.[193] Escribió el guion de la película El capitán de Loyola (1949), dirigida por José Díaz Morales, «Congreso en Sevilla» (1955) de Antonio Román y «Teresa de Jesús» (1961), dirigida por Juan de Orduña.
En la vida conocida de Pemán podríamos distinguir, con Manuel Vázquez Montalbán, tres etapas: a) durante la República fue el inflamado contestatario de derechas, creador de El divino impaciente; b) durante la Guerra Civil fue un inestimable propagandista (persuasor de masas) al servicio de la causa nacional, con ejecutoria política de cierta importancia; c) después de la guerra (Nacional-catolicismo/falangismo) fue durante casi treinta años una bien equilibrada mezcla de portavoz oficioso de Estoril, un crítico general de costumbres generales, un poeta, y un dramaturgo folclorista.[194]
Con el advenimiento de la democracia, los antiguos mecanismos de coerción empezaron a debilitarse. Como suele ocurrir al tratar sobre muchas personalidades de la época (Laín, Ridruejo, el padre Tusquets[195] y tantos otros), sus propias memorias autobiográficas y sus apologistas resaltaron las contribuciones literarias más llamativas sin tocar, o tocando muy por encima, como hurtando, su compromiso político o religioso.
En el ámbito periodístico, Pemán se especializó en periodismo de gabinete, y trabajó primero como propagandista y después como cronista político del franquismo y tardofranquismo, a menudo en la tercera página sepia de ABC.[196]
Listado de obras
- Obras completas, Madrid: Escelicer, 1947–1965, siete tomos. I. «Poesía» (1947). II. «Novelas y cuentos» (1948). III. «Narraciones y ensayos» (1949). IV. «Teatro». V. «Doctrina y oratoria» (1953). VI. «Miscelánea» (1953). VII. «Miscelánea» (1965).
Lírica
- De la vida sencilla. Poesías originales, M., V. H. Sanz Calleja, 1923 (con prólogo de Francisco Rodríguez Marín).
- Nuevas poesías, M., Voluntad, 1925.
- A la rueda, rueda... Cancionero, M., CIAP Mundo Latino, 1929.
- El barrio de Santa Cruz (Itinerario lírico), Jerez de la Frontera, Nueva Litografía Jerezana, 1931.
- Elegía de la tradición de España, Cádiz, Tip. Manuel Cerón, 1931.
- Elogio de la tradición de España, 1931
- Salmo de los muertos del 10 de agosto, 1933.
- Señorita del mar, M., Sáez Hnos, 1934.
- Poesía (1923-1937), Valladolid, Santarén, 1937.
- Poema de la Bestia y el Ángel, Zaragoza, Jerarquía, 1938.
- Poesía sacra, M., Escelicer, 1940.
- Por Dios, por la Patria y el Rey, M., Ediciones Españolas, 1940 (Estampas de Carlos Sáez de Tejada).
- Las musas y las horas, M., Aguilar, 1945.
- Las flores del bien, B., Montaner y Simón, 1946.
- Obras completas, M., Escelicer, 1947 (Tomo I: Poesía)..
- Antología de poesía lírica, 1954
- Las musas y las horas, 1958
- Antología poética, 1963
- Canto a la Eucaristía, 1967
- La Pasión según Pemán. Edibesa, 1997
- Antología primera, 1998
- Antología segunda, 1998
- Poesía esencial. Granada, 2002. (Estudio preliminar y selección de José Enrique Salcedo Mendoza).
Narrativa y cuentos
- Cuentos sin importancia, 1927.
- Fierabrás, 1927.
- Romanza del fantasma y doña Juanita, 1927.
- Inquietudes de un provinciano, 1930.
- Volaterías, 1932.
- De Madrid a Oviedo, pasando por Las Azores, 1933.
- La vencedora, 1933.
- San Pedro, 1933.
- De Madrid a Oviedo pasando por las Azores, 1935
- El vuelo inmóvil, 1936.
- ¡Atención, atención!, 1937.
- Historia de tres días, 1939.
- El paraíso y la serpiente, 1942.
- Doña Sol, 1940
- Señor de su ánimo, 1943.
- Un laureado civil, 1944.
- De doce cualidades de la mujer, 1948.
- Luisa, el profesor y yo, 1950.
- El séptimo espíritu, 1950.
- El fantasma y Doña Juanita, 1955.
- Cuentos para grandes y chicos, 1961.
- Mujeres, 1967.
- El horizonte y la esperanza, 1970.
- El Séneca, 1984.
Ensayo
- Ensayo sobre las ideas filosófico-jurídicas de "La república" de Platón, 1921
- El hecho y la idea de la Unión Patriótica, 1929.
- La eternamente vencedora. Interpretaciones, sin tópicos, del alma andaluza, 1933
- Cartas a un escéptico en materia de formas de gobierno, 1935.
- Los poetas modernistas de América Latina (1936) (contestación a Agustín del Saz)
- Arengas y crónicas de guerra, 1937
- De la entrada en Madrid, 1939
- Crónicas de antes y después del diluvio, 1939.
- La historia de España contada con sencillez, 1939.
- Del sentido civil y su expresión en la poesía española, 1940
- Cinco conferencias, 1941
- Algunos valores fundamentales del teatro de Lope de Vega, 1942
- Discurso de la consolación de los ciegos, 1944
- Creación y métrica de la Salutación del optimista de Rubén Darío, 1945
- Elogio de la lengua castellana, 1946
- De la cuarta y definitiva salida de Don Quijote de la Mancha, 1946
- Ocho ensayos religiosos, 1948.
- Breve Historia de España, 1950
- A la luz del misterio. Un estudio sobre la Eucaristía y la Paz, 1952
- El Séneca y sus puntos de vista, 1953
- Doctrina y oratoria, 1953
- Homenaje a Ramon Llull, 1954
- Álgebra del lenguaje (contestación a Julio Rey Pastor), 1954
- El agustinismo del pensamiento contemporáneo, 1955
- Cien artículos, 1957
- Andalucía, 1958
- Los complejos del teatro español, 1959
- Lengua literaria y norma lingüística" (contestación a Salvador Fernández Ramírez), 1960
- Lo tradicional y lo moderno en Lope de Vega, 1962
- El Conde de Barcelona, 1962
- Meditación española, 1963
- La Ilustración y su impulso al trabajo en el siglo XVIII, 1963
- Juan Maragall y el sentido nacional de su obra, 1963
- La palabra poética, 1965
- La idea de justicia en las letras clásicas españolas, 1966
- Espronceda, 1966
- El campo, el campesino y la canción, 1966
- Comentarios a mil imágenes de la guerra civil española, 1967
- Lo que María guardaba en su corazón, 1968
- La juventud en el mundo actual, 1968
- De doce cualidades de la mujer, 1969
- Miedos y humildades de la doctora, 1970
- España siglo XX, 1970
- Signo y viento de la hora, 1970
- Ensayos andaluces, 1972
- Mis almuerzos con gente importante, 1972
- El español ante el diluvio, 1972
- Mensajes desde el cerro, 1973
- Mis encuentros con Franco, 1976
- Mis mejores artículos, 1997
- Mis mejores artículos, 1997
- La pasión según Pemán, 1997
- La Navidad de Pemán, 1997
- Los testigos de Jesús, 1997
- De las letras y las artes: escritores y artistas de ayer y de hoy, 1998
- El Séneca en televisión, 1998
- Apuntes autobiográficos, 1998
Teatro
- Isoldina y Polión, 1928.
- El divino impaciente, 1933.
- Cuando las Cortes de Cádiz, 1934.
- Cisneros, 1935.
- Noche de levante en calma, 1935.
- Julieta y Romeo, 1935.
- La danza de los velos, 1936.
- Almoneda, 1938.
- De ellos es el mundo, 1938.
- Ha habido un robo en el teatro, 1938.
- La danza de los velos, 1939
- La Santa virreina, 1939.
- Ella no se mete en nada, 1941.
- El testamento de la mariposa, 1941.
- Por la Virgen Capitana, 1941.
- Metternich, 1942.
- Juan sin versos, 1942.
- El testamento de la Mariposa, 1942.
- Hay siete pecados, 1943.
- Como el primer día, 1943.
- Una loba, 1943.
- Hablar por hablar, 1944.
- La hidalga limosnera, 1944.
- Si me quieres o me dejas, 1944.
- Yo no he venido a traer la paz, 1945.
- La casa, 1946
- Diario íntimo de la tía Angélica, 1946.
- Todo a medio hacer, 1946.
- Antígona, 1946.
- La casa, 1947.
- En tierra de nadie, 1947.
- Vendimia, 1947.
- La verdad, 1947.
- Lo que debe ser, 1948.
- Semana de Pasión, 1948.
- Hamlet, 1949.
- Electra, 1949.
- El viejo y las niñas, 1949.
- El gran cardenal, 1950.
- Paca Almuzara, 1950.
- Por el camino de la vida, 1950.
- La muerte de Carmen, 1949; libreto de ópera con música de Ernesto Halffter.
- La casa. Paca Almuzara, 1951
- El gran cardenal, 1951
- Entre el no y el sí, 1951.
- La luz de la víspera, 1952
- Callados como muertos, 1952.
- En las manos del hijo, 1953.
- Luz de la víspera, 1954.
- La divina pelea, 1954.
- La noche de San Martín. Un milagro en Villachica, 1955
- Vivir apenas, 1955.
- La herida luminosa, 1955.
- El viento sobre la tierra, 1957.
- Noche de Levante en calma. Julieta y Romeo, 1957
- Los tres etcéteras de don Simón, 1958.
- Juego y danza de la coqueta y D. Simón, 1960.
- La Orestiada, 1960
- La viudita naviera, 1960.
- La coqueta y Don Simón, 1961
- Hombre nuevo, 1962.
- El abogado del diablo, 1963
- Los monos gritan al amanecer, 1963.
- El río se entró en Sevilla, 1963.
- La atareada del paraíso, 1964
- Auto de la compadecida, 1965
- El comprador de horas, 1966
- Felipe II. Las soledades del rey
- Y en el centro, el amor, 1968.
- El amante complaciente, 1969
- Tres testigos, 1970.
Cine
- De ellos es el mundo (solo guion), (1939)
- Julieta y Romeo. José Mª Castellví (1939).
- Lola Montes. Antonio Román (1944).
- El amor brujo. Antonio Román (1944).
- El fantasma y doña Juanita. Rafael Gil (1944).
- Fuenteovejuna. Antonio Román (1947).
- La vida encadenada. Antonio Román (1948).
- La cigarra. Florián Rey (1948).
- Brindis a Manolete. Florián Rey (1948).
- Locura de amor. Juan de Orduña (1948).
- El capitán de Loyola. José Díaz Morales (1949).
- La duquesa de Benamejí. Luis Lucía (1949).
- Lola la Piconera. Luis Lucía (1951).
- Rebeldía. José Antonio Nieves Conde (1954).
- Congreso en Sevilla. Antonio Román (1955).
- La viudita naviera. Luis Marquina (1961).
- Teresa de Jesús. Juan de Orduña (1961).
- Autopsia. Juan Logar (1973). Aparece él mismo.
- Cádiz, señorita del mar. Guillermo de la Cueva (1974).
- Rafael en Raphael. Antonio Isasi-Isasmendi (1975). Aparece él mismo.
Véase también
Notas
- Era primo del cardenal Marcelo Spínola
- En los archivos de la Administración provincial marianista de Madrid se conserva el manuscrito original de Pemán de «Si me quieres o me dejas». En su primera página, antes del título y subtítulo, está escrito: «A la Compañía de María, y especialmente al Colegio de San Felipe Neri de Cádiz, para cuyo cincuentenario se escribió, dedico este esbozo de comedia, que si algo tiene de bueno, es lo que en espíritu y en letras, me dieron los hijos del Padre Chaminade. José María Pemán. Cádiz. 1942». «Si me quieres o me dejas» es una obra de ocasión, que hace memoria de aquel 1892 en el que la Compañía de María se instalaba en la ciudad.
- «Uno de los fines que la Congregación de los Luises pretendía obtener de los jóvenes de carrera era entrenarlos de algún modo en la mística combativa de las luchas políticas, a las que luego serían llamados. Lo cual quería decir que la Congregación era una escuela de políticos». Véase Manuel Revuelta González, La Compañía de Jesús en la España contemporánea, Universidad Pontificia de Comillas, 2008, vol. 2, pág. 511).
- En este tiempo se asoció como pasante con el abogado Rodríguez Pascual y Díaz de Vargas, compañero político y amigo de su padre. Es de suponer que también se ocuparía de los negocios y las rentas de la familia ya que su padre había fallecido el 24 de febrero de 1922.
- Como ejemplo del control religioso de las conciencias, véase en Pablo Ladrón de Guevara, S.J.. Novelistas malos y buenos. Júzganse más de 2115 novelistas. Las novelas juzgadas son sin número, Bilbao, Mensajero del Corazón de Jesús, 1911. (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial, la primera versión y la última).
- Algunos comerciantes ricos e influyentes del siglo XVIII por prestigio y en su afán ilustrado del aude supere tenían interés por leer las publicaciones de Voltaire, Rousseau o Montesquieu y consiguieron una licencia para leer libros prohibidos a través de influencias poderosas que burlaran a la Inquisición. Otras veces recurrían al contrabando de libros en los puertos. Véase Manuel Ravina Martín, «El mundo del libro en el Cádiz de la Ilustración», Cuadernos de Ilustración y Romanticismo, nº 9, págs. 89-102, 2001
- Los volúmenes así requisados de más valor iban a parar a la biblioteca de algún convento seráfico de la Bahía.
- La lectura de los seis volúmenes de Julio Cejador (su predecesor en la Academia) La verdadera poesía castellana. Floresta de la antigua lírica popular, antología de la lírica castellana tuvo mucho impacto sobre Pemán.
- Ecos de Sociedad. «En el oratorio de la casa palacio de la Excma.Sra. Marquesa Vda. de Casa Domecq, se celebró a las nueve de la mañana de ayer el enlace matrimonial de su encantadora hija María del Carmen de Domecq y Rivero, con el distinguido y culto letrado gaditano D. José Mª Pemán y Pemartín. Bendijo la unión el ilustrísimo Sr. Abad de la I.I. Colegial Dr. D. Severo Daza Sánchez. Actuaron de padrinos la Excma. Sra. Dña. Carmen Núñez de Villavicencio y D. Manuel Rivero González; y por parte de él, los Sres. D. Salvador Rivero Pastor y D. Federico Víctor. A la ceremonia sólo concurrieron los parientes más cercanos de los contrayentes, debido al reciente luto que guardan las familias de ambos. Después de servirse un desayuno, los nuevos esposos salieron en automóvil para Sevilla y Granada, regresando luego a Cádiz donde fijarán su residencia». El Guadalete, Jerez de la Frontera, 9 de marzo de 1922. [La boda estaba programada para el 24 de febrero, pero hubo de ser aplazada por el fallecimiento ese día de Juan Guarberto Pemán y Maestre]
- El poeta Rafael Alberti intervino en la elaboración del homenaje como secretario de la comisión oficiosa; cita los poetas invitados, los que rehusaron y los que aceptaron. Rafael Alberti, La arboleda perdida, op. cit., pág. 109.
- «Su Majestad el Rey, con ocasión de su Santo, ha firmado varios reales decretos dirigidos al Sumiller de Corps señor marqués de Viana, concediendo la llave de gentilhombre a los siguientes señores: Gentileshombres de cámara con ejercicio: marqués de la Vega de la Sagra, marqués de Tiedra, conde del Valle de Orizaba, don Julio Martínez Zapata, don José María Azara y Vizent, don Luis de la Gándara,- don Fernando Ribas, don Francisco ZubiUaga. don Javier Delgado Vicuña, don Andrés Garriga, don José de Peral March, don Rafael Rodríguez de Rivera, don Alvaro Pries y Gros, don José María Fernández Peñaranda, don José María Sagnier y Sanjuanena, don Federico Olivan Bajo y don José María Pemán». Véase La Vanguardia, 2 de febrero de 1927, pág. 21. El acto de juramento se celebró con todo el ceremonial de protocolo en el Alcázar de Sevilla, donde se encontraba de visita S.M. el 4 de mayo del mismo año.
- El Capítulo fue presidido por el barón de Patraix; apadrinó al neófito el marqués de las Torres de Mendoza, y le calzaron las espuelas D. César López Guerrero y D. Ricardo Suárez Guanes. ABC de Madrid de 2 de diciembre de 1927, pág. 26
- Buscando algún favor político el 4 de septiembre de 1930 había enviado al rey un ejemplar dedicado de su libro Inquietudes de un provinciano (Tres artículos sobre el actual momento de la política en España). Cádiz. Establecimientos Cerón, 1930.
- «Nuestra anhelada soledad se hizo imposible, pues al volver a Rota nos aguardaba un telegrama del Ateneo de Cádiz invitándome a dar una lectura de mis poemas.[ ] Todo el cuerpo de Cádiz se movía, bullente, sobre el mar, como esperando algo. La tarde de la lectura, el público del Ateneo, en su mayoría estudiantes, no sabía estarse quieto en las sillas. Cuando fui a comenzar, un muchachote saltó de improviso al estrado, declarando: Rafael Alberti no podrá decir nada en esta sala mientras permanezca en ella el señor Pemán. Efectivamente, el poeta jerezano [sic], afecto a la monarquía, se encontraba allí. Nunca lo había visto. Cuando lo fui a invitar a que se fuese, ya no estaba. Había tenido el buen acierto de marcharse en seguida». Rafael Alberti, La arboleda perdida, op. cit. pág. 136.
- La Información (1908-1942) fue un diario impulsado por la familia Cerón, dueña de uno de los principales establecimientos tipográficos de la ciudad. Su primer director fue Gonzalo Cerón Cuervo y el último Manuel Cerón Bohorques. Paulatinamente conservadurizado, durante la II República pasó a ser controlado por el grupo encabezado por el dirigente tradicionalista Fal Conde y defendió al carlismo. Pasa luego serias dificultades económicas y cesa en 1942; no obstante durante algún tiempo continuará con una edición semanal, La Información del Lunes, cubriendo la inexistencia de Hoja del lunes en la ciudad.
- AC, con sede en la calle Hospital de Mujeres de Cádiz (luego se trasladó a la calle Moreno de Mora nº 42-46). Su monarquismo se había radicalizado tanto que defendía posturas claramente fascistizantes. Su órgano de prensa La Información afirmaba: «A España no la puede salvar más que un fascismo a la española». Este partido acabó federado-filial de Renovación Española.
- Consistió en un curso explicado en Cádiz sobre Ciencia y Milicia de la Cultura. El 8 de febrero de 1933 se organizó una excursión a Cádiz para satisfacer el deseo de numerosos intelectuales jerezanos de escuchar la autorizada palabra del maestro catalán. Pasada la guerra civil Eugenio D'Ors fue nombrado catedrático de Ciencia de la Cultura.
- Pemán no estaba entre los primeros 100 suscriptores cotizantes de la revista . Pero desde el número 28 (1 de mayo de 1933) se produce una reorganización: se constituye una Sociedad civil titulada «Cultura Española», presidida por Ramiro_de_Maeztu y formada por el conde de Santibáñez del Río, José María Pemán, Jorge_Vigón, el marqués de las Marismas, el marqués de la Eliseda, Luis_Vela y Eugenio_Vegas_Latapie. Como la sociedad del mismo nombre fue clausurada tras la Sanjurjada, se creó para sustituirla, en escritura de 21 de diciembre de dicho año 1932, la Sociedad Limitada Cultura Española. Al reinaugurarse los locales el 3 de mayo de 1934 formaban: José María Pemán, presidente; Pradera, Ruiz del Castillo y Sainz Rodríguez, vicepresidentes; Ramiro de Maeztu, el marqués de Lozoya, Calvo Sotelo, Ibáñez Martín, González de Amezúa, Juan Antonio Ansaldo, el marqués de Quintanar, Manuel Pombo Polanco, vocales; Eugenio Vegas, secretario; marqués de la Eliseda, tesorero; Javier Vela del Campo, contador.
- Cuando se proclama la II República en 1931 Herrera Oria adopta como táctica ante el nuevo régimen su teoría del accidentalismo, una adaptación prudente ante unas circunstancias adversas, pero que según su doctrina lo que importaba era el contenido y la orientación del régimen y no la forma de gobierno. Esta postura creará polémicas con otros medios como el diario ABC, defensor a ultranza de la institución monárquica.
- Por vez primera se manifestó en la sesión del 6 de marzo de 1934. «El señor Pemán hace uso de la palabra para formular una pregunta al Gobierno. -Vais a escuchar a un diputado novicio-. Dice que no siente ninguna impaciencia por intervenir en un debate en relación con la última crisis; pero tiene interés de preguntar al Gobierno cuáles son sus propósitos respecto a determinados compromisos contraídos con sectores del país por el Gobierno anterior, entre ellos, los relativos a problemas de la amnistía y capacidad de ocupar sus cargos de diputados los señores Calvo Sotelo y conde de Guadalhorce, que, en unión de otras cuestiones el anterior Gobierno prometió resolver, sin que hasta la fecha se haya dado satisfacción a las aspiraciones del país. Afirma que, en su criterio, el Gobierno anterior no hizo nada malo, pero tampoco hizo nada bueno. El Gobierno aquel dimitió —agrega—, y ahora aparece con tres neumáticos nuevos (Risas). El jefe del Gobierno Sr. Lerroux contesta: Voy a contestar brevemente —dice— al requerimiento del señor Pemán, que empieza con retórica de púlpito y termina con retórica de garaje».
- Por segunda vez, se manifiesta en la sesión parlamentaria de 20 de abril de 1934, hablando de nuevo en favor de la ley de amnistía, en la que se produjo un tumulto al intervenir Indalecio Prieto. ABC, Sevilla, 21 de abril de 1934, pág. 19.
- «¡Santiago y cierra España!» era el lema que figuraba en el escudo de Acción Española. Escrito para la revista Acción Española, por problemas de censura fue publicado a posteriori en la prensa en manos rebeldes; ABC, Sevilla, 23 de octubre de 1936, pág. 3.
- Los primeros momentos del golpe de estado en Jerez podemos hallarlos en el semanario informativo Claridad, núm. 205, 27 de julio de 1936, y órgano de C.E.D.A., o en libros como Burlando el Bloqueo Rojo. El Primer Salto del Estrecho, de Alfonso Patrón de Sopranis; Datos para la Historia de la Falange Gaditana, de José de Mora-Figueroa, marqués de Tamarón; Historial del Tercio de Requetés de Nuestra Señora de la Merced de Jerez de la Frontera.
- La identificación de Pemán con los rebeldes fue tal que el 30 de agosto de 1936 se repartieron en Lucena diez mil ejemplares, costeados por una suscripción popular, de dos discursos suyos pronunciados en Sevilla.
- Al parecer, uno de los libros del Bando_sublevado fue el atribuido a José R. Camacho (sargento de morteros, se consigna en el mismo) titulado Los versos del combatiente , del que se hizo en 1938 una notable tirada para ser repartida en los frentes. Tuvo un gran éxito y sus versos se repetían por todos los frentes. Sin embargo, hoy sabemos gracias a Luis Rosales Camacho, que el mencionado José R. Camacho —su hermano—, sólo compuso los seis primeros versos del poema «Presentes en nuestro afán» y que el libro fue un encargo hecho en Burgos por Dionisio Ridruejo, entonces Jefe del Servicio de Propaganda, a poetas amigos como Vivanco, Manuel Machado o Pemán (incluso se duda acerca de la colaboración de Foxá, Panero y el mismo Ridruejo).
- Cancionero de la guerra: versos de Eduardo Marquina, Ricardo León, Fernández Ardavin, José María Pemán, Emilio Carrére, S. y J. Alvarez Quintero, Manuel Machado, Felipe Sassone, Agustin de Foxá, José María Alfaro, Manuel de Góngora, Gerardo Diego, José del Río Sáinz, Tomás Borrás, Mariano Tomás, Urrutia, etc. / Selección, prólogo y notas de José Montero Alonso, Madrid, Ediciones Españolas, 1939.
- La orden del 4 de septiembre de 1936 define ya el sesgo que tomará tan decisiva misión: «Es un caso de salud pública hacer desaparecer todas esas publicaciones, y para que no queden ni vestigios de las mismas la Junta de Defensa Nacional ha acordado: / Primero. Por los Gobernadores Civiles, Alcaldes y Delegados gubernativos se procederá, urgente y rigurosamente, a la incautación y destrucción de cuantas obras de matiz socialista o comunista se hallen en bibliotecas ambulantes y escuelas»
- Pemán escribió una obra sobre los alféreces provisionales con estos versos: «Alférez... Provisional./ Triste y bella cosa por/ su misma fragilidad./ Como una flor en el viento,/ como un vaso de cristal,/ soy español por alférez /y más... por provisional. /Yo aquí, ofreciéndote, España,/ veinte años, igual/ que veinte dalias frescas,/ y la Muerte/ de jardinero detrás». Véase en la bibliografía Alféreces Provisionales. Héroes de Leyenda.
- La misión española estaba presidida por José_Millán-Astray, acompañado de José Mª Pemán, Manuel_Halcón, Javier_Martínez_de_Bedoya, J. A. Giménez-Arnau, José_María_Ybarra_Lasso_de_la_Vega, Jesús_Suevos, José_Félix_de_Lequerica, Jesús_Muro_Sevilla, Esteban_Bilbao, Manuel Aznar y Víctor_de_la_Serna.
- El día 8 de marzo de 1936 en Cádiz los agitadores asaltan el colegio de los Marianistas, así como el colegio de Paúles; incendian la iglesia parroquial de la Merced, el convento de Santa María, el seminario de San Bartolomé, las escuelas de Padres de Familia, las iglesias de San Pablo, la Divina Pastora y el colegio de la Viña.
- Los falangistas no permitieron la reaparición de la revista Acción Española, con lo que este grupo quedó como «grupo de Acción Española»
- Serrano Suñer iba haciendo comentarios desaprobatorios del discurso al obispo Leopoldo Eijo y Garay, sentado a su lado, quien luego invitó a Pemán y se lo refirió pormenorizadamente. Ramón Serrano Suñer, «Almuerzos y recuerdos», ABC, Sevilla, 12 de mayo de 1970, pág. 3.
- Sobre el contencioso Real Academia/Menéndez Pidal ver Archivado el 14 de marzo de 2012 en Wayback Machine.
- «Al fin acabaron firmando también el Manifiesto el teniente general Ponte y el almirante Moreu, y se produjo la dimisión del ex ministro Valentín Galarza, así como la dimisión de Pemán de la presidencia de la Real Academia Española que llevaba anejo su nombramiento como procurador en Cortes, y de la que acababa de ser elegido presidente». Antonio Gallego Morell, Pedro Villalar, «El Rey en Estoril. Vargas Llosa, desorientado», Ideal, Granada, 2 de octubre de 2007.
- Calvo Serer menciona en dos ocasiones diferentes el accidente cerebral que motivó la retirada de Pemán. Sin embargo tal hecho no aparece reflejado en la prensa que va detallando una actividad normal (conferencias, viajes etc) durante el verano de 1964.
- «En la muerte de José María Pemán. Un escritor popular», El País, 21 de julio de 1981.
- En una de sus habituales tertulias familiares, una de sus hijas le preguntó a don José María: «Papá, ¿tú eres del Opus Dei?» A lo que «el señor Pemán» —como cariñosamente solían llamarle entre ellos sus hijos— contestó: «No. Soy católico, apostólico y romano y tengo que ser libre para que nadie me copie mi vida». Esa libertad le llevó a una popularidad de la que muchas asociaciones o grupos quisieron apoderarse, pero que no lograron: Pemán fue un ser libre toda su vida. La Voz Digital, Cádiz, 19 de julio de 2006.
- El Pemán valetudinario quería recordarse solamente en su faceta literaria. [...] «Tengo 75 años y no he hecho otra cosa en mi vida más que leer y escribir. Tuve dos años o algo así de ejercicio de abogado, y después ya me fui al teatro, a la poesía..., y no he hecho más que literatura [...]». Diego Galán y Fernando Lara, «Pemán, patriarca y espectador», Triunfo, núm. 535, 1972, pág. 46.
- Hubo excepciones, como la de atender la petición de Alfonso Sastre e Ignacio Aldecoa para que firmase un escrito contra la censura. Véase Alfonso Sastre, «Un elogio insolente», ABC cultural, núm. 288, 1997, pág. 23.
- El compositor austríaco Richard Klatovsky, que residió durante algún tiempo en Lima y se interesó vivamente por la música española e hispanoamericana, estrenó en Viena las suites de tres ballets sobre temas del teatro español del Siglo de Oro. Klatovsky desarrolló una amplia labor por la música latinoamericana en el Rundfunk de Berlín y es autor de un Concierto Ibérico para violín y orquesta y de una ópera sobre la comedia de Lope de Vega titulada «La Viuda de Valencia».En una carta a J. Mª. Arizmendi-Arrieta se atribuye numerosas funciones, entre ellas la de asesor musical de Pemán y Tamayo; ver
