Perro ladrador, poco mordedor (película)
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| Perro ladrador, poco mordedor 플란다스의 개 | ||
|---|---|---|
| Ficha técnica | ||
| Dirección | ||
| Producción | Cha Seung-jae | |
| Guion |
Bong Joon-ho Song Ji-ho Derek Son Tae-woong | |
| Música | Jo Seong-woo | |
| Fotografía | Jo Yong-gyu | |
| Montaje | Lee Eun-soo | |
| Vestuario | Choe Yun-jeong | |
| Protagonistas |
Lee Sung-jae Bae Doona | |
| Ver todos los créditos (IMDb) | ||
| Datos y cifras | ||
| País | Corea del Sur | |
| Año | 19 de febrero de 2000 | |
| Género | Comedia negra | |
| Duración | 106 minutos | |
| Idioma(s) | Coreano | |
| Formato | 1.85 : 1 | |
| Compañías | ||
| Productora | Uno Film | |
| Distribución | Cinema Service | |
| Ficha en IMDb Ficha en FilmAffinity | ||
Perro ladrador, poco mordedor (en hangul, 플란다스의 개; romanización revisada, Peullandaseuui gae; literalmente, «El perro de Flandes») es una película surcoreana coescrita y dirigida por Bong Joon-ho, y protagonizada por Lee Sung-jae y Bae Doona. Tendrá su estreno mundial el 18 de febrero de 2026, en el 76.º Festival Internacional de Cine de Berlín.
Ko Yun-ju es un joven y frustrado aspirante a profesor universitario que apenas se gana la vida como profesor a tiempo parcial y está prácticamente desempleado, con la presión de estar próximo a tener un hijo de su esposa. Es muy sensible a los ruidos, y lo irrita profundamente el constante ladrido de un perro en su complejo de apartamentos, pero no logra loccalizar su origen. Un día, al volver de dejar abajo la basura, descubre un perro parado frente a la casa de al lado, lo secuestra y lo encierra en el sótano. Mientras tanto, recibe la esperanzadora noticia de que podría convertirse en profesor. Cuando se da cuenta de que el perro de voz ruidoso pertenece a la anciana que vive abajo, trama un plan para secuestrarlo.
Park Hyun-nam es una contable que trabaja en la oficina de seguridad del bloque de apartamentos. Ante la desaparición del primer cachorro, se encarga de repartir volantes por todo el vecindario para encontrarlo. Pero no solo no aparece sino que aumenta el número de perros desaparecidos. Park se entera por su amiga Yoon Jang-mi que un hombre sospechoso mató un perro en la azotea del edificio, y comienza a perseguirlo, pues sueña con convertirse en heroína tras descubrir el misterioso caso de perros desaparecidos.[1][2]
Reparto
- Lee Sung-jae como Go Yoon-joo, un joven graduado que lucha por convertirse en profesor, y que para lograrlo piensa incluso en recurrir al soborno.[3]
- Bae Doona como Park Hyun-nam, una trabajadora de mantenimiento de los apartamentos que aspira a hacerse famosa.[4]
- Kim Ho-jung como Bae Eun-sil, la esposa de Yoon-joo, que está embarazada.[5][6]
- Byun Hee-bong como Byun Byeong-bi, el conserje, que roba perros perdidos y muertos y los usa como carne para guisar.[5][7]
- Kim Roi-ha como Choi, un hombre sin hogar que vive en los sótanos del edificio.[7][8]
- Go Soo-hee como Yoon Jang-mi, dueña de una tienda de juguetes y amiga de Hyun-nam.[9][10]
- Kim Jin-goo como la anciana, una residente del apartamento, dueña de un perrito.
Título
El título original de la película, El perro de Flandes, hace referencia a la novela A Dog of Flanders, escrita en 1872 por la autora inglesa Marie Louise de la Rameé, que es un clásico de la literatura infantil en Japón, Corea y otros países asiáticos.
Producción
Perro ladrador, poco mordedor es la ópera prima del director Bong Joon-ho, que hasta entonces trabajaba a tiempo parcial filmando ceremonias de boda, y había ahorrado para dedicarse a la película en exclusiva: «alrededor de 1998, le dije a mi esposa: "dame solo un año. He ahorrado suficiente dinero para cubrir mis gastos de manutención durante el año. Así que voy a darlo todo este año"».[11]
Bong Joon-ho describe así su proyecto: «quería crear una película más entretenida y encantadora que una película de género, centrada en la vida cotidiana. No se trataba de ahondar en las dificultades o las tristezas de la vida cotidiana, sino de una película entretenida basada en ella. La película revelará con nitidez lo extraordinario que se esconde en lo cotidiano, la alegría que se esconde tras la tristeza y la dualidad que existe en nuestras vidas [...] La historia en sí se inspiró en un recuerdo traumático de la infancia: ver la piel de un cachorro quemada en el tejado de un edificio de apartamentos en la escuela primaria. Si bien es fundamentalmente urbana, pretendía que estuviera imbuida de una sensibilidad cálida y onírica».[12]
Para el director Bong Bong Joon-ho, lo más difícil de su ópera prima fue controlar el ritmo de la historia: «el público necesitaba estar cautivado de principio a fin, pero entrelazar pequeños detalles dentro de un marco más amplio sin perder la tensión resultó ser un desafío. Debido a esto, el público podría recordar solo fragmentos de situaciones cómicas creadas por personajes únicos, en lugar de una narrativa cohesiva». Bong quiso captar la intersección entre lo extraordinario y lo absolutamente ordinario, pues considera que su estilo se basa en difuminar los límtes entre la realidad y la ficción. Para ello recurrió a un enfoque caricaturesco, que ejemplifica en la escena de persecución entre Hyun-nam y Yoon-ju: en lugar de hacerla a un ritmo constante, alternó la velocidad de las tomas: «así como uno puede leer un cómic y encontrarse absorto en un pasaje que le gusta, sin pasar la página, quería crear una experiencia similar en una película».[13]
Sobre el reparto, Bong considera que la elección de Bae Doo-na fue arriesgada, porque en aquel momento era una actriz novata en cine. Sin embargo, cuando la vio en la audición, pensó que tenía la imagen perfecta para el papel de Hyun-nam, por sus movimientos fluidos y su forma de hablar sencilla, así como por su naturalidad ante la cámara. Lee Sung-jae llamó la atención del director cuando apareció en la telenovela Lies, por su delicada actuación.[13]
Bong admiraba a Byun Hee-bong desde la infancia y lo quiso para su ópera prima. Lo convenció enumerándole sus muchos papeles en otras películas. En aquel entonces, Byun Hee-bong estaba considerando dejar la actuación y retirarse al campo, y tampoco le gustaba su papel, pero acabó aceptándolo y reconociendo que esa película no se parecía a ninguna otra que hubiera rodado antes. La carrera de Byun se relanzó, y posteriormente aparecería en otras tres producciones del director, que respetaba para sus personajes su nombre real, Hee-bong. Por lo que respecta a Kim Roi-ha, él y Bong se conocieron casualmente a finales de 1993, y al año siguiente apareció en el cortometraje de debut del director, Baeksaekin. Kim recordaría muchos años después el papel interpretado en Perro ladrador, poco mordedor: «interpreté a una persona sin hogar y lo experimenté viviendo en las calles de Jongno durante unos días. El director Bong Joon-ho incluso vino a visitarme». La relación entre ambos proseguiría en los dos largometrajes sucesivos de Bong.[7][14][15]
El actor Ahn Nae-sang reveló en una entrevista de 2013 que cuando se enteró de que su compañero de estudios univeristarios Bong estaba preparando el filme, y ante las dificultades por las que pasaba trabajando solo en teatro, le preguntó si podía haber en su obra algún papel para él, pero para su consternación Bong le contestó que no lo había.[16]
Estreno
La película se estrenó el 19 de febrero de 2002 en Corea del Sur, con unos resultados modestos de audiencia: apenas 57 000 espectadores. No le ayudaron tampoco ni una cartelera especialmente rica contra la que tuvo que competir, ni el momento elegido para el estreno, las semanas posteriores a las fiestas del Año Nuevo lunar. No obstante, la respuesta de la crítica fue muy diversa, hasta el punto de ser considerada una «obra maestra maldita».[16][5][17]
Acerca de la reacción del público, Bong Joon-ho se sentó entre los espectadores el día del preestreno, y para su sorpresa y decepción se encontró con reacciones inesperadas: los espectadores se reían en escenas que él no había considerado cómicas, y callaban ante otras que sí creía que lo eran.[13]
El estreno internacional tuvo lugar en España, donde la película fue seleccionada para la competición oficial del 48.º Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Allí se proyectó el 26 de septiembre de 2000; tuvo una acogida desigual por parte del público.[18]
En los años sucesivos continuó su periplo por numerosos festivales de todo el mundo, como el 10.º Festival Internacional de Cine de Jeonju (2009), el 50.º Festival Internacional de Cine de San Francisco y en el 9.º Festival de Cine Coreano de Florencia (2011).[19]
Crítica
Heo Mun-yeong (Cine21) escribió tras el estreno que el debut de Bong es una comedia extraña y divertida, pero que deja algunas preguntas desconcertantes. Se trata de una comicidad fuera de lo común: «el despliegue de humor, que emplea comedia sin sentido e incluso técnicas caricaturescas, no deja lugar al aburrimiento, pero si te dejas llevar por la dulzura del humor, la amargura del cinismo se filtra, y es difícil discernir de qué se trata. Ninguno de los personajes, aunque bastante creíble, resuena profundamente. Parece invitar al espectador a reírse un rato y luego seguir adelante. Pero no es una broma sin sentido».[20]
En noviembre de 2000, David Rooney presentó así el filme en Variety: «una comedia negra con toques de crítica social en la que el mejor amigo del hombre se enfrenta a una serie de destinos lamentables. Si bien la idea, endeble, resulta forzada en un largometraje y no logra integrar plenamente sus temas de caos social, la película es lo suficientemente fresca y dinámica como para conseguir más entradas en festivales, especialmente en eventos dedicados a nuevos talentos».[21]
En The Guardian, Peter Bradshaw escribe en 2020 que Perro ladrador, poco mordedor (a la que concede cuatro estrellas sobre cinco) puede considerarse en muchos sentidos una precursora temática de Parásitos, «con su visión de personas extrañas y extraños secretos en un sótano», aunque la distingue la trama basada sobre la crueldad contra los animales, que deja escenas de gran impacto. Concluye Bradshaw: «la película es, por momentos, disparatada, absurda y de un realismo sombrío. Puede que los perros ladren, pero quienes muerden son los humanos: los perezosos, venales, corruptos, deprimidos y codiciosos que solo se culpan a sí mismos por vivir como perros».[22]