Peter Turchin
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Peter Valentinovich Turchin (/ˈtɜːrtʃɪn/; nacido el 22 de mayo de 1957)[1] es un científico ruso-estadounidense especializado en un área de estudio que él y sus colegas desarrollaron llamada cliodinámica que se ocupa de la modelización matemática y análisis estadístico de la dinámica de las sociedades históricas.[1][2]
Turchin es profesor emérito de la Universidad de Connecticut en los departamentos de ecología y biología evolutiva, antropología y matemáticas. Es director de proyectos en el "Complexity Science Hub Vienna" e investigador asociado en la Facultad de Antropología de la Universidad de Oxford.
Fue editor jefe y sigue siendo miembro del consejo editorial de "Cliodynamics: The Journal of Quantitative History and Cultural Evolution". Turchin es director fundador de "Seshat: Global History Databank". Fue director del "Evolution Institute". En 2021, fue elegido miembro de la "Asociación Americana para el Avance de la Ciencia" (merican Association for the Advancement of Scienc.[3]
Peter Turchin nació en 1957 en Obninsk, Rusia, y en 1964 se mudó con su familia a Moscú. En 1975 se matriculó en la Facultad de Biología de la Universidad Estatal de Moscú y estudió allí hasta 1977, cuando su padre, el disidente soviético Valentin Turchin, fue exiliado de la Unión Soviética. En 1980, Turchin se licenció "Cum Laude" en Biología por la Universidad de Nueva York y, en 1985, se doctoró en Zoología por la Universidad de Duke.[2] Aunque Turchin se formó como biólogo teórico, no tiene ningún título en Historia.[4]
Carrera profesional
A lo largo de su carrera, Turchin ha realizado contribuciones en diversos campos, como la historia económica y la dinámica histórica. Es uno de los fundadores de la cliodinámica, disciplina científica que se encuentra en la intersección entre la macrosociología histórica, la cliometría y la modelización matemática de los procesos sociales. Turchin desarrolló una teoría original que explica cómo evolucionan los grandes imperios históricos mediante el mecanismo de la selección multinivel.[5] Su investigación sobre los ciclos seculares[6] ha contribuido a nuestra comprensión del colapso de las sociedades complejas, al igual que su reinterpretación del concepto de "asabiyya" de Ibn Jaldún como «solidaridad colectiva».[7][8]
Uno de los campos de investigación más destacados de Turchin es su estudio sobre la hipótesis de que la presión demográfica provoca un aumento de los conflictos bélicos. Turchin, en colaboración con Korotayev, ha demostrado que los resultados negativos no refutan la hipótesis de la relación entre población y conflictos bélicos.[6] La población y los conflictos bélicos son variables dinámicas. Si su interacción provoca oscilaciones sostenidas, entonces no esperamos encontrar, en general, una fuerte correlación entre las dos variables medidas al mismo tiempo (es decir, sin desfase). Turchin y Korotayev han explorado matemáticamente cuáles podrían ser los patrones dinámicos de interacción entre la población y la guerra (centrándose en la guerra interna o guerra civil) en sociedades sin Estado y con Estado.[6]
A continuación Korotayev y Turchin comprobaron las predicciones del modelo en varios estudios de casos empíricos:
- la Inglaterra moderna temprana,
- la China de las dinastías Han y dinastías Tang y
- el Imperio Romano.
Sus resultados empíricos han respaldado la teoría de la población y la guerra: Turchin y Korotayev han descubierto que existe una tendencia a que el número de habitantes y la intensidad de las guerras internas oscilen en el mismo periodo, pero con un desfase, de modo que los picos de guerra siguen a los picos de población. Demostraron que las tasas de cambio de las dos variables se comportan exactamente como predice la teoría: la tasa de cambio de la población se ve afectada negativamente por la intensidad de la guerra, mientras que la tasa de cambio de la guerra se ve afectada positivamente por la densidad de población. [6] En 2010, Turchin publicó una investigación en la que utilizó 40 indicadores sociales combinados para predecir que en la década de 2020 se producirían disturbios sociales en todo el mundo.[9][10] Posteriormente, citó el éxito de la campaña presidencial de Donald Trump en 2016 como prueba de que «las tendencias negativas parecen estar acelerándose» y de que se ha producido un «colapso sin precedentes de las normas sociales que rigen el discurso civilizado».[11] En 2020, Turchin y Jack Goldstone predijeron que el malestar político y cívico en Estados Unidos continuaría independientemente del partido en el poder, hasta que un líder tomara medidas para reducir la desigualdad y mejorar los indicadores sociales que se siguen en su investigación.[12]