Las colonias de filactolemados se reproducen sexualmente y cada miembro es hermafrodita simultáneo y actúa como macho y como hembra al mismo tiempo.[2]
También se reproducen de manera asexual mediante un método único en briozoos, que permite a la colonia sobrevivir a las cambiantes condiciones ambientales del agua dulce.[3] Durante el verano y el otoño producen masas de células discoidales llamadas estatoblastos que actúan como capullos de supervivencia más que como yemas reproductoras.[2] Están conectados por un cordón al intestino de la colonia, que los alimenta.[3] Los estatoblastos desarrollan unas valvas quitinosas protectoras que recuerdan las de los bivalvos. Cuando maduran, algunos se adhieren a la colonia, algunos caen al fondo, otros desarrollan cavidades llenas de aire que les permiten flotar,[2] y algunos permanecen en la colonia para reconstruirla si llega a morir.[3]
Los estatoblastos pueden permanecer en estado latente durante largo tiempo pudiendo soportar la desecación y la congelación. Pueden ser transportados largas distancias por los animales, la vegetación flotante o las corrientes[2] y el viento.[3] Una colonia de 1 m² es capaz de producir 800.000 estatoblastos.[2]
Cuando las condiciones son favorables, las valvas se separan y la masa de células de su interior se transforma en un zooide que fundará una nueva colonia.