A la muerte de su padre, Pierre heredó a los veintiún años tanto el título de señor de Sark como una deuda de 4000 libras esterlinas contraída con el corsario local John Allaire (1762-1846), destinada a financiar actividades mineras en la isla. Como garantía de ese préstamo, puso el título nobiliario y la propia isla de Sark.[1]
En 1845, tras el derrumbe parcial de la mina —que no contaba con seguro y nunca había generado beneficios suficientes—, Pierre no pudo afrontar los pagos correspondientes. Ante esta situación, se vio obligado a vender tanto el título como el señorío a Marie Collings, hija y heredera de John Allaire, por 6000 libras. Desde entonces, los descendientes de la familia Collings han ostentado el título de señor de Sark y los poderes asociados al mismo.[1]